Buscan definir si es imputable el hombre que acuchilló a una adolescente
Viernes, 10 de julio de 2020
Por: Cristian Pérez Barceló

La causa que se abrió tras el feroz ataque sufrido por una adolescente cuando se bañaba en su casa, a manos de un vecino que la acuchilló varias veces, tiene como punto de inflexión la determinación pericial acerca de su imputabilidad.

Es que Diego Angel Lea no dio mayores indicios como para que el psiquiatra del Cuerpo Médico Forense pudiese elaborar un informe que la fiscal Andrea Rossi considerara determinante.

Versiones extraoficiales recogidas por SITIO ANDINO dan cuenta de que Lea sólo habría repetido que no sabe lo que pasó.

Eso no conforma a Rossi, ya que hay elementos previos a la entrevista del perito Roberto Cesário, que llevan a la fiscal a creer que Lea podría haber estado en conocimiento de sus acciones.

Respaldan esta teoría el hecho de que Lea le había dicho al padre de la víctima, tras el ataque: "me mandé una cagada, llevame preso".

La reconstrucción de los hechos da cuenta de que todo comenzó cuando la menor y su familia iban a asistir a un cumpleaños. La chica se quedó a bañarse en su casa, y al padre le resultó intrigante que no le atendiera el celular cuando la llamó para apurarla.

El papá se fue en su auto a la casa, y al llegar encontró a Lea saltando por la ventana, huyendo de la escena, ocasión en la que habría realizado la supuesta confesión incriminatoria.

Pero el progenitor no se detuvo y atemorizado ingresó a la vivienda, donde encontró en el suelo a su hija, en un lago hemático y balbucenado una frase que lo estremeció: "no me dejes, papá".

Como pudo la tomó en sus brazos y la subió al auto. La tarea no le resultó fácil porque él hacía pocos días había sido operado.

Llegó hasta el centro de salud con la joven herida a los gritos "me la apuñalaron".

El ayudante fiscal Daniel Sánchez, que estaba en el lugar, tomó cartas en el asunto en forma inmediata. Fue hasta la casa de la víctima, pero ya Lea había desaparecido.

Sin embargo, Sánchez logró identificarlo rápidamente, y comenzó la búsqueda que duró infructuosa hasta altas horas de la noche del martes último.

La calle 7 de Atuel Norte tiene esas típicas casas humildes de fincas de poca producción, donde lo único que abunda son los ladrillos elaborados en los hornos cercanos, con abundancia de obreros golondrinas.

No es el caso de Lea, quien se pensó inicialmente provenía del norte del país; pero luego se supo que práticametne toda su vida ha estado radicado en ese paraje sanrafaelino.

Por eso los vecinos lo conocían; eso quizá hizo que algunos le prestaran ayuda antes del anochecer, sin saber que huía de un horrendo acto criminal. Con una frazada prestada, pasó la noche en el lecho seco del río.

El miércoles trascendió su rostro, al tiempo que se hacía vox populi quién había atacado a la chica.

Pero la jornada transitaba nuevamente en el fracaso del enorme operativo de búsqueda, que se complicó cuando el helicóptero del Ministerio de Seguridad no pudo viajar hacia el sur por la inestabilidad en Valle de Uco.

Pero pasadas las 20 horas, Lea no aguantó más el hambre, se acercó a un vecino de calle Malvinas, pidió pan, y este lo reconoció en forma inmediata. Los integrantes de esa familia, le sugirieron que se quedara a descansar en el auto, al tiempo que llamaban al 911.

Ahí entró en acción el móvil de la comisaría 42 que se quedó de guardia, luego del retiro de los canes de la policía, la Umar, Investigaciones, la Montada y otras dependencias policiales habían concluido la jornada laboral.

Fuentes judiciales dijeron a este medio, al momento en que lo encontraron, que Lea se había cortado el pelo, acto que le podría jugar en contra a la pretensión de inimputabilidad.

Sin embargo, esto dependerá de un informe más exhaustivo solicitado por la fiscal, que reclamó un estudio que incluya a tres profesionales mentales, el que se realizará el próximo lunes.

Lea, en tanto, pasa estas horas en una celda de la comisaría 38, cerca de la ciudad de San Rafael, alejado de posibles pretensiones de justicia por mano propia, que pudieran intentar vecinos de las víctima.

La adolescente, a todo esto, sigue luchando en terapia intensiva, para sobrevivir tras un ataque inesperado como inaceptable.

Tamaño del texto
Comentarios
Tu comentario