Hockey
"Luji " Guirado juega en River Plate y quiere llegar a Las Leonas
Martes, 7 de julio de 2020

Luján Guirado comenzó con el hockey a los 10 años en el Club San Jorge de San Rafael. En el 2018 jugó en quinta división y en primera, redondeando una campaña excelente logrando ambos campeonatos y el ascenso a la división de honor de la Liga Mendocina de Hockey, como también el título de primera división del hockey departamental.

En el 2019 llegó a River Plate gracias al contacto de Priscila Jardel y después de algunas pruebas fichó para la entidad millonaria.

Con mucho esfuerzo y sacrificio su carrera deportiva fue creciendo hasta llegar al plantel de primera división.

Hoy, con 19 años, logró su primer objetivo de llegar a primera división con las vikingas, el segundo y su gran sueño es dar elsalto a Las Leonas. Condiciones le sobran, solo habrá que esperar esa cuotita de suerte que se necesita para vestir la camiseta de la selección nacional.

LUJÁN GUIRADO (River Plate)

Contenta de estar en casa y tratando de superar ésta pandemia. El año pasado seguí haciendo inferiores en River Plate pero me sumaba a la primera, entrenaba y sumaba minutos en partidos y eso muy positivo.

Este año ya empecé con el plantel superior siendo una pretemporada durísima sabiendo que me tenía que ganar un lugar para jugar en la primera, no alcance a jugar ningún partido porque apareció la cuarentena donde teníamos la primera fecha, pero jugué varios amistosos donde estaba muy motivada con ganas de jugar y seguir creciendo.

Estoy muy felíz porque mi entrenador en "Cacho" Vigil que para mí es el mejor del mundo en el hockey , pero bueno sabía que podía dar un gran paso de llegar a algo más, pasó lo del coronavirus pero nada, estaba muy contenta con todo lo que me estaba pasando.

Mi adaptación éste año fue distinto al anterior porque empecé a estudiar y el ritmo en Buenos Aires es distinto porque vivís al palo y las distancias son muy largas. En San Rafael en 15 minutos llegaba al club (San Jorge), mientras que en Buenos Aires tenía dos horas para ir a la facultad, me levantaba a las seis de la mañana, desayunaba, me preparaba, caminaba 7 cuadras para tomar el colectivo viajando una hora y cuarto en la mañana donde salía de cursar a las doce y media y tenía dos horas de viaje para llegar a mi casa, ni almorzaba, estudiaba porque tenía que ingresar a la facultad y me iba al club a entrenar donde lo hacíamos por tres horas y llegaba a mi casa a las once y media a veces a las doce de la noche, me tenía que hacer la cena y preparar las cosas para el otro día.

El ritmo era muy agitado de no parar pero bueno eso pasa en las ciudades grandes donde tenes que ir de un lado para el otro donde los entrenamientos son más duros y tenes que entrenar a full todo el día así que nada, el ritmo de vida a lo que era tres meses atrás es muy distinto ahora.

La competencia en Buenos Aires es de alto nivel, donde cada club tiene que ser un centro de alto rendimiento con entrenamientos muy duros como si fuera un seleccionado de una hora y media de físico y otra hora y media de palo y bocha a morir donde terminaba agotada pero bueno te hacía pensar, donde tenías que estar cien por ciento sin margen de error.

Las jugadoras en Buenos Aires pelean por un lugar para estar en el equipo y esa es la diferencia que hay con San Rafael donde somos tan pocas donde las nenas que juegan en sexta lo hacen en quinta y en primera también, mientras que en Buenos Aires se respetan más esas categorías donde tienen 30 chicas y deben competir entre ellas para ganarse un puesto.

Mi objetivo sigue siendo el mismo donde mi sueño de llegar a Las Leonas , soy muy competitiva y la competencia me motiva mucho y trato de superar día a día a mí misma y primero apuntar en ganarme un lugar en River Plate y luego apuntar de llegar a la selección nacional y si no se cumple yo se que lo voy a buscar hasta el final.

Mi mente me dice que tengo que estar cien por cien para volver al club y esperar alguna concentración nacional o lo que se vaya dando.

Agradezco mucho a la gente que me apoya, a mi familia a mis entrenadores de River, a los estoy entrenando en San Rafael con Florentino Correas en lo físico a Lucía Caride (Kinesióloga) que me atiende de la mejor manera, a las chicas de San Jorge y a toda la gente que me sigue apoyando.

Fotos: El más grande.

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