¡El gol 700 de Messi llegó y con una fantasía!
Martes, 30 de junio de 2020

En el inicio del complemento, el brasileño Felipe pecó de inocente cuando defendía un avance de Semedo y lo derribó en el área. El árbitro marcó penal y Lionel Messi se encargó de cambiarlo por gol con una definición fantástica, al picarla para gritar el tanto 700 de su carrera como profesional.

Después de tanto esperar por fin llegaron esos dedos señalando al cielo. Un gol de Messi especial, el 700 en su carrera. En el Camp Nou, con ese penal picado, el recuerdo quedará en la historia del 10. Con 33 años cumplidos hace días, ya puede presumir ser el primer argentino en llegar a esa cifra.

No se dio ante Sevilla, Athletic Bilbao ni Celta. Todos zafaron, desde un patadón a la rodilla contra los andaluces, la falta de puntería con los vascos y las asistencias a Suárez en Vigo. Todos hasta hicieron marcas especiales para evitar sus tiros libres. Y tenía que ser el Atlético el indicado para sufrirlo, la N° 32 entre esos 700 redonditos, al igual que le pasó con los 600 en 2018.

Pasó tiempo desde aquel primer grito al Albacete, hace 15 años y con la N° 30 en la espalda. En el medio, se fue convirtiendo en el símbolo de la mejor etapa del Barcelona, el goleador histórico del club (630) y también de la Selección Argentina (70). Aunque lo más impresionante de Messi es que no se lo puede definir como ese goleador nato, que vive en el área y para el gol. Lionel excede esa cuestión, maneja a sus equipos, es el principal asistidor y aún así es un depredador a puro gol.

Su zurda se volvió el terror de los arqueros. Así llegaron 582 de sus festejos. La mayoría, unos 439, fueron de jugada. Pero si algo fue mejorando el rosarino con el correr de los años fue su remate a pelota parada. Ya anotó 90 veces de penal, pero más sorprendente aún son sus 53 tiros libres. De ser un gran déficit a transformarlos en un arma letal. O cómo olvidar el que le metió Estados Unidos en la Copa América 2016 que le permitió igualar a Batistuta como máximo goleador de Argentina.

Y si esa zurda es de otro mundo, la diestra no se queda atrás. Con esa pierna, la "menos hábil", Leo ya lleva 92 tantos. Con ella le hizo goles inolvidables al Getafe y Real Madrid después de grandes corridas. También su primer gol y último en un Mundial contra Serbia en 2006 y Nigeria en 2018 llevan la firma de ese botín diestro que también genera envidia.

Además demostró que la altura, su 1,69 metros, no lo limitan para haber convertido de cabeza. Unos 24 goles llegaron por esa vía y con uno muy recordado. Nada menos que al Manchester United y en su primera final de Champions en Roma en el 2009.

Y otros dos tantos se destacan por ser diferentes. El primero, uno con la mano en un derbi ante el Espanyol en 2007, algo que el VAR hoy no permitiría. El otro sí, más conocido, el que le metió con el pecho a Estudiantes para ganar el Mundial de Clubes 2009 en tiempo extra.

Momentos que hoy se permiten su repaso con el 10 alcanzando una nueva meta, ésas que el mira de reojo, que le cuentan que está cerca mientras pone la mira en lo que más le importa: ganar títulos.

Ahora está en esa pelea, mano a mano con un Real Madrid que vio aplacado su dominio desde la llegada de Leo. Porque desde aquel primer gol en Primera, el campeonato local terminó más veces en Cataluña (diez) que en Madrid (cuatro).

Una marca que la pandemia retrasó y que seguramente hubiera conseguido mucho antes que estos fines de junio. Si no hubiese habido parate, Messi ahora hubiera estado disputando la Copa América, en Argentina, buscando ampliar los 70 gritos con la Selección para lograr su gran deseo de romper la marca que más quiere y ganar un título con la Selección.

Este martes ya se metió en ese selecto grupo de los 700. Para Messi eso sólo significa empezar un nuevo camino hasta los 800 y que más alegrías estén por venir.

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