Tribunales Colegiados
Mató en un asalto, recibió perpetua pero la Corte cambió la calificación: le dieron 17 años
Sábado, 23 de mayo de 2020
Por: Hernán Adrover @hernanadrover53

Rubén Kochán tenía 47 años cuando fue asesinado en 2016 en su casa de calle Castro Barros de Maipú. 

Pablo Diego Barrionuevo fue condenado a prisión perpetua en en junio del 2018 por matar a Rubén Alberto Kochán, quien tenía 47 años cuando fue asesinado de un disparo durante un asalto el 4 de abril del 2016 en General Ortega, Maipú. Sin embargo, los abogados defensores apelaron el fallo ante la Suprema Corte y los ministros cambiaron la calificación de homicidio criminis causa a homicidio en ocasión de robo, por lo que la pena pasó de perpetua a 17 años de cárcel. 

Fue el conjuez Horacio Cadile quien este jueves llevó adelante la audiencia de imposición de pena contra Barrionuevo Tarragona, quien quedó detenido un mes después del crimen ocurrido en una finca ubicada en calle Castro Barros en 2016. 

En 2018 se realizó el debate y fue condenado a prisión perpetua por los jueces Aníbal Crivelli, Marcelo Gutiérrez y Jorge Luis Del Pópolo. Estaba imputado por homicidio criminis causa, es decir, matar para dejar impune, en este caso, el robo. Sin embargo, la defensa casó la sentencia y el reclamo llegó a la Corte que, casi un año después de ese juicio, decidieron modificar la calificación. 

Por ese motivo, este jueves -pasó otro año- se realizó una nueva audiencia con el fin de debatir la pena, es decir, las partes involucradas volvieron a argumentar y pedir los años de prisión para el acusado. El fiscal Fernando Guzzo, jefe de la Fiscalía de Homicidios, pidió 21 años de cárcel.

Luego de escuchar los fundamentos, Cadile condenó a Barrionuevo Tarragona a 17 años de cárcel según lo establece el artículo 165 del Código Penal: "Se impondrá reclusión o prisión de diez a veinticinco años, si con motivo u ocasión del robo resultare un homicidio".  

Según los miembros de la Corte, cuya sala penal estuvo conformada por José Virgilio Valerio, Mario Adaro y Omar Alejandro Palermo, el autor solamente iba a robar, no iba dispuesto a matar por eso no era válido la acusación inicial. Pero, según la reconstrucción, la víctima fue ultimada de un disparo en la espalda apenas comenzó el forcejeo con el delincuente. 

De un disparo

La víctima fue sorprendida un lunes por la madrugada cuando se encontraba junto con su hijo y otros familiares en la casa ubicada en una finca de calle Castro Barros en General Ortega. 

A ese lugar llegaron un par de delincuentes que, con intenciones de robo, redujeron a las víctimas. Rubén Kochán estaba durmiendo en su habitación cuando llegó uno de los autores y, tras un forcejeo, recibió un disparo que le quitó la vida. 

Tras el hecho, fueron claves unas huellas que encontraron en un televisor que quisieron llevarse y no pudieron. Por ese motivo pudieron identificar a Pablo Diego Barrionuevo y, un mes después del homicidio, lo detuvieron. Un tío también fue detenido pero luego recuperó la libertad. 

Luego, en el juicio, recibió la pena máxima que ahora fue modificada a 17 años de cárcel. 


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