El San Lorenzo que se viene: los que se van, los que pueden volver y los que necesita vender
Viernes, 27 de marzo de 2020

Mariano Soso, el flamante técnico de San Lorenzo, solo tuvo un entrenamiento con sus nuevos dirigidos antes de que se decretara la cuarentena obligatoria por el brote de coronavirus. Y ante la imposibilidad de saber cuándo volverá al fútbol, ya se piensa en el plantel que podría tener desde mitad de año, porque hay varios jugadores a los que se les termina el contrato y otros tantos que deben volver.

Claro, habrá que ver qué pasa con los contratos que finalizan el 30 de junio, porque ante la situación excepcional que vive el mundo, algunos no descartan una prórroga de FIFA hasta el fin de 2020.

Los dos principales arqueros del plantel tienen vínculo hasta mediados de año. Pero son situaciones disímiles: Sebastián Torrico, titular en todo el ciclo con Diego Monarriz y los tres partidos de la Secretaría Técnica, seguirá por una temporada más. En tanto, Fernando Monetti, quien regresó en enero y todavía no atajó, debería renovar y eso dependerá, más allá del arreglo económico, de las intenciones de Soso de ponerlo a competir en igualdad de condiciones con el Cóndor.

En la defensa hay dos pesados a revisar. Gonzalo Rodríguez era un hecho que iba a dejar el club en junio. El zaguero nunca se pudo acomodar desde su regreso en 2017 y llegó hasta a estar marginado del plantel durante un tiempo con Juan Antonio Pizzi.

En tanto, el otro repatriado, Fabriccio Coloccini tiene una situación diferente. Su contrato es hasta mediados de 2021, pero tiene una cláusula de revisión de ambas partes que permite concluir el vínculo ahora. Tiene gran ascendencia en el grupo, pero viene con un nivel subterráneo en los últimos tiempos. Qué hará el club es todavía un misterio y mucho pesarán, otra vez, los gustos del DT.

En el mediocampo se termina el segundo préstamo de Gerónimo Poblete del fútbol francés y con el su ciclo en San Lorenzo. El mediocampista jugó bastante en el último tiempo, pero el club hace poco trajo al Torito Diego Rodríguez, quien ya jugó con Soso en Defensa y Justicia. Si no pasa nada raro el puesto de 5 de marca, será de él.

Adam Bareiro, quien se destapó en los últimos dos partidos, en los que marcó tres goles -dos a Lanús y uno a Patronato- debe volver al Monterrey de México, que en su momento le puso una opción de compra imposible de siete millones de dólares. En el club están contentos con él, está armando una linda sociedad con los hermanos Óscar y Ángel Romero, pero no es fácil. Más si se considera que también está Adolfo Gaich para jugar ahí y que las chances de venderlo ahora a Europa, con el desastre económico que dejará la pandemia, parecen escasas.

En cuanto a los que deban volver hay dos que parecen picar en punta. Son los laterales por izquierda Elías Pereyra -a préstamo en el Benfica B de Portugal- y Gabriel Rojas -cedido a Peñarol de Montevideo-. Sus chances crecen porque Bruno Pittón, autor de siete tantos en la pasada Superliga, es uno de los hombres a vender, todo siempre y cuando el mercado lo permita. Detalle no menor: entre Rojas (77 partidos como profesional) y Pereyra (18) no tienen un solo gol en Primera.

Además, el Perrito Nahuel Barrios fue cedido a Defensa por seis meses y también puede volver a mitad de año, pero su contrato tiene una cláusula para estirarlo por una temporada más y eso será lo que pasará. Continuará en Varela.

Y hay uno al que se le perdió el rastro y que alguna vez se lo disputaron varios equipos grandes. Es Gabriel Gudiño, quien está a préstamo en Cultural Leonesa, en la tercera división de España. El mediocampista debe volver a mitad de año y ya dijo que tiene ganas de revancha en San Lorenzo, ¿se le dará?

En cuanto a las incorporaciones a esta altura no hay nada. Si antes del colapso actual había una billetera flaca, imaginen ahora. Con mantener a los gemelos Romero, hoy genios y figuras del club, y 9 más, habría que darse por satisfechos.


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