Por el coronavirus
Coronavirus: la odisea de una mendocina para regresar a España desde Asia
Jueves, 26 de marzo de 2020
Por: Mauricio Vasca

La pandemia mundial del coronavirus (Covid-19), que afecta a prácticamente toda la población mundial, no solo ha provocado fallecimientos, contagios y complicaciones sanitarias, sino que también generó la cancelación de vuelos y el cierre de fronteras, entre otras medidas tomadas en el mundo para evitar su propagación.

Debido a los contratiempos ocasionados por esta enfermedad, la gente que se encontraba fuera de su país de origen o residencia tuvo que pasar por situaciones poco felices para poder regresar. Como es el caso de Mariela Cares, una mendocina que reside en España hace siete años, quien vivió en primera persona las dificultades para volver a Madrid desde Indonesia. Cancelaciones de vuelos, dinero no reintegrado y prohibiciones para ingresar a países; fueron algunos de los obstáculos con los que se encontró para finalmente poder tomar el viaje de vuelta. 

Mariela, junto a su novio español, Javier Senís, emprendió la travesía hacia Asia el 12 de enero con la finalidad de conocer las culturas de Filipinas, Indonesia y Malasia. Pero luego de dos meses de viaje, y debido al avance del coronavirus en el mundo, debieron regresar antes de lo previsto: "Nuestro vuelo de regreso original lo teníamos para el 6 de abril, pero no nos lo pudieron cambiar ni tampoco nos devolvieron el dinero".

A raíz de esta situación, Cares detalló todo el trajín por el que debieron pasar para conseguir un nuevo vuelo: "La compañía Air Asia se portó muy mal con toda la gente que está tratando volver a su casa porque no cambian los vuelos y no devuelven el dinero. Te venden vuelos sabiendo que no podés ingresar a otros países y encima no te hacen un reintegro. Es lo que nos pasó a nosotros. El día 19 de marzo regresábamos de Malasia a Indonesia y lo decidimos cambiar al día 16 por la tarde pero no nos dejaron. Nos pidieron que el día 18 fuéramos al aeropuerto tres horas antes del primer vuelo pero cuando llegamos nos dijeron que no nos cambiaban nada. Lo que tuvimos que hacer fue comprar un vuelo nuevo hacia Indonesia, el cual nos lo vendieron más caro".

"Al comprar este vuelo nuevo, la compañía nunca nos informó que todas las personas que no fuéramos residentes ni nacidos en Filipinas no podíamos entrar al aeropuerto. A todo esto, el Consulado de España en Filipinas se portó muy bien y nos dijo que no tomáramos el vuelo de esa noche a Manila porque no íbamos a poder salir del aeropuerto y no podríamos tomar el vuelo a España. Por lo tanto ese fue otro vuelo que perdimos y no nos reintegraron el dinero", añadió la joven nacida en Mendoza.

Y luego continuó: "Nos quedamos en Indonesia viendo las opciones para poder volver y nos comunicamos con British Airways, que es una compañía para sacarse el sombrero porque está haciendo de todo para que las personas regresen a sus hogares, y la solución que nos propusieron fue cancelar nuestro primer viaje, que era de Manila hasta Singapur, y pagarnos un nuevo vuelo para ir desde Indonesia a Singapur y allí ya hacer la conexión Lóndres - Madrid".

"Después de eso nos comunicamos con el Consulado de España en Singapur y también nos pidió que no fuéramos porque todos los españoles estaban quedando varados en el aeropuerto, ya que tenían que facturar porque eran dos vuelos diferentes. Lógicamente no compramos este vuelo e intentamos comprar uno que hiciera Indonesia - Hong Kong - Inglaterra y Madrid. Pero la página para comprarlos estaba colapsada y se nos dificultaba comprarlo. Hasta que un empleado de British Airways, quien se llama José Cervi, finalmente nos pudo sacar el vuelo. Fue nuestro ángel guardián", completó Cares.

En cuanto a los controles sanitarios en los aeropuertos por donde pasó, Mariela contó: "En Hong Kong el control fue muy estricto ya que no podíamos estar cerca, nos tomaban la temperatura corporal tanto en forma grupal como individual, había alcohol en gel y todo estaba ordenando y limpio. En Londres casi no había gente, el aeropuerto estaba totalmente sucio y no nos hicieron ningún tipo de control, ni siquiera de fiebre ni preguntarnos de dónde veníamos. En Madrid tampoco nos controlaron, no nos tomaron la temperatura y nadie te revisa el pasaporte para ver de qué países vienes. Es increíble que con toda la situación que está pasando en España que sigan entrando personas que viene de cualquier parte del mundo y no se hagan los controles correspondientes. Solo te controlan que tengas tarjeta de residente y pasaporte o DNI español. El resto, nada".

Debido al coronavirus, la estación de trenes Atocha tiene una frecuencia disminuida al 80%.

Una vez en España, Mariela y su pareja se encontraron con la realidad por la que atraviesa ese país europeo, en donde el coronavirus se ha cobrado la vida de más de 4 mil personas: "A España llegamos a las 10 y media de la mañana del 23 de marzo y fue muy impactante ver el aeropuerto de Madrid completamente vacío. Ese día solo llegaron veinte vuelos. Únicamente dejaban ingresar a españoles y residentes. Atrás de nosotros venía una pareja de argentinos que tenía que hacer escala para volver a Argentina pero no los dejaron pasar. La verdad es que fue muy feo ver esa situación. Y algo que también nos complicó fue que como la circulación del transporte público en España se redujo a un 80% tuvimos que esperar casi siete horas para poder tomar un tren a Cuenca, que es en donde residimos".

"La gente tiene mucho miedo. En el caso de Cuenca, Castilla La Mancha y Madrid, que fueron los lugares por donde pasamos, lo que vimos es que la gente no está saliendo. En las compras en el supermercado solo entran 20 personas y te piden que las hagas rápidamente. Hay desabastecimiento de algunos productos como papel higiénico, lavandina y guantes. En cuanto a lo demás, hay de todo", agregó.

Por último, la mujer oriunda de Las Heras manifestó cómo afecta esta situación en la actividad laborar: "La verdad que esto repercute en todo. Nosotros nos dedicamos al turismo y es probable que tengamos un año sin trabajar. Nuestro trabajo empezaba en un par de días y no hay ningún tipo de transporte hacia el lugar en donde tenemos que empezar, que es a Menorca, una de las Islas Baleares. Nuestros jefes nos dicen que hay un panorama muy desalentador porque hasta junio quizás no haya nada de trabajo. Dependemos del movimiento de extranjeros hacia España y no habrá mucho".


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