Opinion
Coronavirus una pandemia que se lleva todo
Domingo, 15 de marzo de 2020Columna de opinión de Marcelo López Álvarez.
Por: Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202

El efecto económico Coronavirus se instaló en el mundo con una rapidez y peligrosidad casi mayor que la que tiene el bichito original para multiplicarse en los cuerpos humanos. Es más probable que nos lleve puesto el efecto económico que el sanitario del virus que se revelo de alta transmisibilidad, pero bajísima mortalidad respecto a cientos de virus similares que se han desarrollado en los últimos años.

Si hubiera que sacar una foto de lo que decimos no hay mejor ejemplo que la propia Mendoza que a la hora que escribimos esta columna el sábado no tiene un solo caso de Covid 19, pero su economía ya es fuertemente golpeada por el pánico desatado. Meses de reservas de turistas extranjeros canceladas, espectáculos suspendidos, reprogramados o sin público, bodegas que ya empiezan a cerrar sus restó, hoteles que preanuncian meses de camas vacías, universidades que inexplicablemente cierran por las dudas, remarcaciones de precios especulativas porque sí y la lista puede continuar hasta el infinito.

En poco tiempo el análisis de este Coronavirus seguramente será más de materia sociológica que científica. Qué fue lo que provocó este espanto es un gran interrogante. En la Argentina según datos del año pasado se producen 11 mil casos de tuberculosis por año y 700 muertes por esa enfermedad sin embargo no hay ninguna campaña ni cierres de barrios o provincias para que los enfermos no circulen con el probable contagio.

El nuevo virus tiene alta transmisibilidad, pero cuánto tiene que ver la comunicación, las redes y un sinfín de causas sociológicas más que medicas con el estado en el cual nos hemos inmerso los habitantes de este mundo.

Pero el baile está armado y hay que bailar y parece que habrá que enfrentarse a un escenario económico interno y externo bien distinto a lo que se suponía hace escasas dos o tres semanas.

Los principales países afectados como China o Estados Unidos ya comenzaron políticas de fuerte expansión monetaria tratando de que no se les frene la economía interna, Europa parece tomar el mismo camino, una especie de vivir con lo nuestro mundial ante la ¿necesidad? de cerrar fronteras que por más que se figa que no se cierra el comercio sino el transito de personas terminan afectando también lo comercial.

Si bien los ciudadanos encerrados siguen consumiendo alimentos o productos, la caída del consumo en general y del comercio internacional será importante en la medida que las cuarentenas se multipliquen en diversos países.

En medio de todo esto queda encerrada la situación económica de Argentina que ya era complicadísima sin la crisis. Las bibliotecas, como en el derecho, se dividen a favor y en contra de como podrá operar la situación mundial en la renegociación de la deuda.

Por de pronto lo que hasta hace unos días estaba en el tope de la agenda de los organismos internacionales y los bonistas por la magnitud de la deuda de nuestro país hoy ya no está en el primer lugar. La sola posibilidad de que las naciones europeas vean seriamente comprometida su posibilidad de cumplir sus obligaciones, la baja de tasas que estudia Estados Unidos y el Banco Central Europeo y el escenario de que todos los papeles mundiales entren en zona de riesgo pusieron a la Argentina casi en igualdad de condiciones con todos los deudores del planeta.

El gobierno decidió patear unos días la presentación de la oferta que se había anunciado para la semana que terminó. Las nuevas condiciones quizás le permitan aún ser más agresivos en la oferta, pero también volvieron a rondar los famosos fondos buitres que volvieron a la escena en estos días de caída estrepitosas de bonos y acciones en todas las Bolsas que marcan el ritmo del mundo financiero.

Como en el frente sanitario, en el económico también la prudencia parece ser la mejor consejera por estos días. El ministro Guzmán no es muy afecto a presentar la oferta argentina vía video conferencia, prefiere el cuerpo a cuerpo, la posibilidad del after office y de semblantear a los negociadores del otro lado de la mesa, una posibilidad que al parecer el Corona virus también le negará.

Se aproximas días o quizás meses de revolución permanente, lo que se piense hoy puede ser una verdadera antigüedad esta misma noche. En ese esquema el equipo de gobierno también debe pensar en poner en marcha la economía, inyectar dinero para no cortar la levísima recuperación que se insinuaba. Sin embargo, la especulación en los precios de alimentos y elementos de limpieza va a jugar una mala pasada en la cuenta inflacionaria de marzo y abril, sumado al cierre de fronteras y una posible cuarentena masiva hacen oscurecer cualquier recuperación.

Cabeza fría parece ser el ingrediente fundamental que debe tener por estas horas cualquier equipo de gobierno ya sea nacional o provincial, pero hay un componente no menor y que se debe recalcar y comunicar con ahincó la responsabilidad empresarial, social y ciudadana. Las remarcaciones de precios injustificadas, el tomar las cuarentenas a la ligera o sumarse a las cadenas de desinformación viralizando cadenas, fake news y audios de dudosa procedencia no parecen ser la mejor forma de combatir un virus que afecta bastante más que la salud.

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