El consumo de vino empezó el 2020 con el pie derecho: en enero los despachos crecieron 13,4%
Viernes, 28 de febrero de 2020

 Tras algunos tibios amagues de recuperación en medio de altibajos que alcanzaron a equilibrar el consumo per cápita en torno a los 19 litros el año pasado, el mercado interno de vinos tuvo un buen arranque del 2020. Es que en enero, los despachos crecieron 13,4% interanual según datos preliminares del INV, lo que marca el mejor resultado desde octubre pasado y confirma la curva ascendente de los últimos 7 meses.

Con 691.450 hectólitros salidos de las bodegas a la distribución comercial, frente a los 609.681 de enero de 2019, la industria se entusiasma con lo que parece dibujar un nuevo panorama y dejar atrás los altibajos (la última caída de despachos había sido en junio, con -6,6%). Sobre todo ante el fantasma de excedentes vínicos proyectados ante una cosecha que promete ser abundante, y la expectativa, de mantenerse la tendencia, de pasar de 19 a 21,5 litros p/c, casi al nivel del año 2016.

  "Es un crecimiento interanual muy significativo, que si bien se debe mayormente a vinos básicos, de precio accesible, puede explicarse en cierto grado de recuperación económica. Sin duda hay una incidencia de la relación precio-calidad que no obstante no está llegando al productor; es más, puede decirse que es a costa del productor", analizó el presidente del INV, Martín Hinojosa, para quien, con los primeros datos de despachos del mes corriente "cabe esperar un febrero parecido"

Respecto a los stocks proyectados a la fecha de liberación del vino nuevo el 1 de junio ( 7,9 meses para blancos y 6,2 para tintos) y la expectativa de excedentes que terminen por impactar en la rentabilidad, según el funcionario "si se mantiene esta tendencia tienen que bajar, lo que significará una tonificación para el vino a granel y el precio de la uva. Y así intentar que la cadena sea sustentable en todos sus eslabones".

Tintos básicos al frente

Durante el primer mes del año, casi 8 de cada 10 litros fueron vinos de color, o tintos, sin mención varietal. Los casi 423 mil hectólitros representaron un salto del 21,2% en relación a un año atrás.

En el caso de los varietales, también con los tintos al frente, aunque mantuvieron su participación en el total (18,7%), la aguja no se movió. Los blancos, en cambio, retrocedieron -2,6%. 

Algo similar ocurrió, de acuerdo a la estadística oficial, con los espumosos, que con 14.847 hectólitros sufrieron una caída del 12,5% interanual, tras un mes fuerte para las ventas como es diciembre con las Fiestas de fin de año. Un comportamiento que se interpreta como estacional, por cierto remanente de botellas que, sin colocarse al terminar 2019 más difícilmente pueden hacerlo en enero.

A la hora de analizar la demanda particular, en el mercado atribuyen buena parte al turismo interno (por el impacto del impuesto del 30% que ralentizó las salidas al exterior) y también al receptivo.

"Es el panorama en la región. Creció mucho la venta de vinos premium en botella por la demanda impresionante de los turistas. El mercado se está moviendo entre extremos: el segmento de los $190 en góndola para el consumidor local, y el de $2.500 o más, al alcance del visitante con poder adquisitivo casi exclusivamente", asegura Paulo Casazza, de Gran Casa de Vinos.

El botellón, motor de hoy ¿la lata, el de mañana?

Aunque el amante del vino intenta no resignar su hábito, la ecuación económica tiene que cerrar. Eso, en medio de un árido e interminable enero hizo que, por su relación costo-calidad, el mercado optara por los envases más rendidores: además del clásico tetra, volvió a imponerse la botella de entre 1.000 y 1.500 cc, con un crecimiento del 45,6%, con "botellón" de 1.250 que rafifica su liderazgo. 

Aunque también en alza, más de lejos le siguieron el tetra brik (+9,2%) y el bag in box (+5,1%). Sin embargo, la novedad absoluta vino de la mano de los nuevos formatos.

Sucede que, de un nivel casi 0 en enero de 2019, los "otros envases" (incluye desde bidones hasta acero inoxidable) treparon a 2.058 hectólitros de la mano de la lata, que aportó 1.762 a ese total, es decir, más del 85%.

"Nos ha sorprendido la performance de la lata y todo hace prevér que seguirá creciendo. Ese volúmen no es despreciable para un debut sobre todo para un sector vitivinícola que viene golpeado en los últimos años y que aún así se permite la innovación", evaluó Hinojosa.



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