Vitivinicultura
Pronóstico salomónico: para el INV, este año habrá entre 21,4 y 23,6 millones de quintales de uva
Jueves, 20 de febrero de 2020

El INV finalmente dió a conocer los datos de la estimación, comúnmente llamado pronóstico, de la cosecha de uva 2020. Según el organismo, la temporada promete entre 21,4 millones y 23,6 millones de quintales esta temporada en toda el área implantada con viñedos en el país.

Para Mendoza, el Instituto, con un rango de confianza del 90%, anticipa un mínimo de 15,2 millones de quintales a 16,8 millones como máximo. Para San Juan, en tanto, la brecha es mucho menor, con 5 millones a 5,5 millones de quintales.

Para Mendoza, el Instituto, con un rango de confianza del 90%, anticipa un mínimo de 15,2 millones de quintales a 16,8 millones como máximo. Para San Juan, en tanto, la brecha es mucho menor, con 5 millones a 5,5 millones de quintales.

Los datos oficiales son, de alguna manera, una decisión salomónica. En los días previos, mientras desde el sector primario anticipaban una cosecha cercana a los 20 millones, la industria calificaban a la temporada como "muy buena" y especulaban con un volúmen de alrededor de 24 millones, casi al mismo nivel de la vendimia 2019.

A propósito, mientras el presidente del Instituto Martín Hinojosa permanecía en San Juan desde la mañana del jueves, con los números en la mano ahora las dos principales provincias productoras deberán sentarse a negociar una nueva versión del acuerdo para la diversificación. Es decir, consensuar qué porcentaje de toda la materia prima se destinará, además de la vinificación (mercado interno y exportación), a elaborar mosto y otros fines.

Para Eduardo Córdoba, presidente de la Asociación, "es un pronóstico difícil de ajustar, que parece un intento por quedar bien con todos, pero en la realidad está saliendo menos uva y la cosecha terminará en la mitad o mucho más cerca del límite inferior".

Del lado de las bodegas también manifestaron sus reservas. "Pensando en el futuro, es un pronóstico con una banda tan amplia puede favorecer la expectativa del que compra y a veces al que vende. Hay una preocupación por no cometer errores, pero también una necesidad de la industria de mayor precisión, sobre todo cuando está tan avanzada la temporada", evaluó Sergio Villanueva, en representación de la UVA (Unión Vitivinícola Argentina).

Para Villanueva, si el ciclo llega a 22 millones será una bisagra para las decisiones por tomar, en un mercado en el que, a su criterio, el sobreestock de vino ya empezó a ceder. "Por debajo de ese volúmen el mercado puede equilibrarse tanto para la diversificación como para exportaciones", consideró.

Panorama por regiones

El Este mendocino, donde se concentra el mayor volúmen, promete aportar hasta 8,2 millones de quintales de uva este año de acuerdo a la estimación del organismo.

Por su parte, Valle de Uco y la región Centro (incluída la llamada Primera Zona), las 2 zonas más identificadas con la producción varietal de alta gama, ostentan llamativamente un rango idéntico: entre 2.565.000 y 2.835.000 de quintales.

Con todo, resta esperar cómo reaccionará el mercado de uvas en cuanto a precios y condiciones de la compra-venta. Al respecto, AVM (Asociación de Viñateros de Mendoza), que ya había advertido en los días previos "una cosecha entre el 20 y 25% menor", pidió a los productores "no ceder a las presiones" de "grupos poderosos" para "aplastar a quienes levantamos la uva".

Córdoba subraya un 20% menos al final de la temporada, por efecto de escasez hídrica y heladas. "Esta semana se verá más claro, cuando arranquemos con otras variedades", reafirmó.

Precios de referencia: ¿reales o proyectados?

En una postura inédita, los productores nucleados en AVM habían salido incluso antes de conocerse la estimación de cosecha del INV, a "marcar la cancha" con algunos valores de referencia por kilo según la variedad.

Por caso, de $18 a $22 (según la zona) para la Malbec, y en el otro extremo, entre $8 y $9 por kilo de uva mezcla destinada a mosto, y hasta $10 para Pedro Ximénez. Otros sugeridos: de $10 a $11 para Bonarda y Tempranillo, entre $12 y $13 por kilo de Syrah y de $13 a $14 la Chardonnay.

Según Córdoba, "planteamos esos valores para que se tengan en cuenta. Incluso le damos la mayor difusión posible, hasta con un vehículo que circula entre las fincas con un parlante, porque no queremos una vitivinicultura concentrada en algunos pocos grandes; eso está causando mucho malestar entre los viñateros, aunque nosotros intentamos poner paños fríos".

Por su parte, Villanueva los califica como "valores aspiracionales luego de un año con complicaciones para los viñedos, aunque no los reales a esta altura del año". 


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