Crimen en Villa Gesell: Thomsen y Ciro Pertossi, los más complicados en la causa, rompieron el silencio
Miércoles, 19 de febrero de 2020

Luego de un mes y un día de silencio, Máximo Thomsen y Ciro Pertossi, los principales acusados en el crimen de Fernando Báez Sosa se sentaron frente a la fiscal Verónica Zamboni y declararon, según confirmaron fuentes del caso. Las mismas fuentes indicaron que los dos imputados dicen no confiar en la fiscal y que, insólitamente, se negaron a contestar preguntas al decir que no saben de qué se los acusa.

Thomsen y Pertossi fueron los acusados originales de la autoría material del crimen, una imputación que luego se expandió a los otros seis jóvenes detenidos junto a ellos en la celda de alcaidía del penal de Dolores.

Así, tras la declaración, ambos dejaron la fiscalía para subir al móvil del Servicio Penitenciario Bonaerense. Mientras tanto, los otros seis acusados de ser sus cómplices continuaban dentro de la UFI Nº6. La defensa de los rugbiers, a cargo del abogado Hugo Tomei, pidió la presencia del juez de garantías del caso David Mancinelli en las declaraciones.

Ambos fueron trasladados esta mañana para el comienzo de la primera serie de indagatorias en el caso luego del pedido de la defensa: se espera que la semana que viene declaren Alejo Milanesi y Juan Pedro Guarino, hoy libres y junto a sus familias en Zárate, acusados de ser partícipes necesarios del hecho. Las indagatorias ocurren luego del drástico cambio en la imputación hecha por la fiscal Zamboni que incluyó también como co-autores del hecho a Luciano Pertossi, Lucas Pertossi, Ayrton Viollaz, Blas Cinalli y Enzo Comelli.

Tras los turnos de Thomsen y Pertossi, Comelli fue el próximo en la lista para enfrentar a la principal investigadora del caso.

De todos los imputados, Thomsen parece ser el más complicado: se cambió de ropa tras el crimen frente a la disco Le Brique para luego ir a comer al McDonald's de Villa Gesell. Amigos de la víctima lo señalan en medio de un ataque furioso a Baez Sosa. "Dale, cagón, levantate", le gritó mientras sangraba en la vereda frente al boliche Le Brique.

Mientras tanto, el Servicio Penitenciario Bonaerense espera la confirmación de las prisiones preventivas firmadas por el juez Mancinelli la semana pasada para trasladar a los rugbiers fuera del penal de Dolores donde se encuentran aislados en una celda de alcaidía hacia una cárcel más cercana a sus familias, como alguno de los penales ubicados en la zona de Campana.

Hasta el momento, el único de los acusados que eligió expresarse fue Blas Cinalli, que aseguró no haber tenido intención de matar a Báez Sosa en la audiencia para definir su prisión preventiva a cargo de Mancinelli.


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