¿Vuelve la tensión? Ahora EEUU acusa a la china Huawei de espionaje comercial
Viernes, 14 de febrero de 2020

 El Gobierno de Estados Unidos lanzó nuevas acusaciones contra la tecnológica china Huawei por sospechar que conspira para el robo de secretos comerciales y hacerse indebidamente con la propiedad intelectual de otras compañías, incluidas 6 estadounidenses, cargos que la firma asiática considera "infundados e injustos" y enmarca en una campaña para dañar su negocio y reputación.

Según informa el Departamento de Justicia de Estados Unidos, las autoridades del país presentaron ante la Corte Federal de Brooklyn una acusación contra Huawei y varias subsidiarias por conspiración para violar la Ley de Chantaje Civil, Influencia y Organizaciones Corruptas (RICO, sus siglas en inglés), así como un cargo de conspiración para robar secretos comerciales.

Basándose en una investigación propia, para el Gobierno norteamericano los nuevos cargos están relacionados con "supuestos esfuerzos durante décadas" de la multinacional asiática en China y Estados Unidos para hacerse de forma "indebida" con propiedad intelectual de seis compañías tecnológicas de EEUU, en un esfuerzo por hacer crecer y operar el negocio de la empresa.

  Huawei Technologies y 68 de sus filiales en más de una veintena de países fueron incluidas por la Administración de EEUU en una lista de entidades a las que las compañías estadounidenses no pueden adquirir componentes tecnológicos sin permiso del Gobierno de EEUU.  

En qué consistiría el tráfico de información

En este sentido, la denuncia detalla que la propiedad intelectual malversada incluía información de secretos comerciales y obras protegidas por derechos de autor, como el código fuente y manuales de usuario para routers de Internet, tecnología de antenas y tecnología de prueba de robots. Así, afirma que Huawei, Huawei USA y Futurewei acordaron reinvertir los beneficios de esta supuesta actividad ilícita en los negocios mundiales del grupo Huawei, incluido el de Estados Unidos.

Los métodos mencionados son acuerdos de confidencialidad con los propietarios de la propiedad intelectual cuyos términos se violaban luego al apropiarse de ella para uso comercial propio, reclutar "espías" de otras compañías, y hasta utilizar a profesores de instituciones de investigación para obtener la tecnología. Pero también el informe habla de bonificaciones o premios a sus empleados que obtuvieron información confidencial de sus competidores.

Así, para el Gobierno estadounidense Huawei pudo reducir drásticamente costos de investigación y desarrollo, y obtener una "ventaja competitiva significativa e injusta". Asimismo, incluyó nuevas acusaciones sobre su participación en proyectos comerciales y tecnológicos en países sujetos a sanciones por parte de EEUU, la Unión Europea (UE) o la ONU, como Irán y Corea del Norte: básicamente, el envío de bienes y servicios de Huawei a usuarios finales en esos destinos.

La respuesta de Huawei

Para Huawei esta nueva acusación es un intento del Departamento de Justicia de los Estados Unidos de "dañar irrevocablemente" su reputación y negocio "por competencia, más que por cumplir la ley". La empresa asiática argumenta que los cargos "carecen de fundamento", y se basan en disputas civiles "recicladas de los últimos 20 años que han sido resueltas, litigadas y, en algunos casos, rechazadas por jurados federales. Demostraremos que son infundados e injustos".

En medio de las acusaciones, la Oficina de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio de Estados Unidos (EEUU) extendió otros 45 días la licencia temporal sobre el veto que impide a Huawei y sus filiales hacer negocios con empresas estadounidenses. Es la tercera consecutiva: en mayo, el Gobierno le dió 90 días, para ampliarla por otros 90 en agosto y noviembre, justificándolo como una  medida para evitar la interrupción de los actuales sistemas de redes de comunicaciones en las zonas rurales Estados Unidos, y dar tiempo a cambiar a proveedores alternativos de software y tecnología.

A este respecto, la compañía china considera que la prórroga "no tendrá un impacto sustancial" en sus negocios, así como tampoco en el hecho de que Huawei recibe un trato injusto. Además, reafirma que su inclusión en la 'Entity List', más que para Huawei causó "un daño económico significativo" a compañías de EEUU con las que Huawei hace negocios.


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