Analizan las últimas horas de la víctima
Diez puñaladas, el Whatsapp y cajones revueltos, claves en el crimen del Trapiche
Lunes, 10 de febrero de 2020
Por: Hernán Adrover @hernanadrover53

La División de Homicidios trabaja en estas horas para poder esclarecer el asesinato de Aldo Ramón Toledo, el hombre de 66 años que fue encontrado sin vida este sábado por la tarde en su casa del barrio Trapiche de Godoy Cruz. Confirmaron que lo ultimaron de diez puntazos que le dieron en la parte alta del pecho y que él o los autores buscaron algo "puntual" en una habitación. Y la pista del celular y los últimos mensajes, clave para saber cuándo fue el ataque. 

Policía Científica estuvo trabajando varias horas en la vivienda ubicada en calle Larrea al 1644, donde vivía el hombre que supo trabajar para la Administración Federal de Ingresos Públicos y que encontraron asesinado este sábado pasadas las 14.

Estaba tendido boca abajo en el comedor, donde habían unos sillones y un modular. Quedó sin vida al lado de una mesa y tenía sangre, ya seca porque el hecho se consumó muchas horas antes. Los peritos siguieron las órdenes de la fiscal Claudia Ríos, de Homicidios. 

La letrada trabajó en la escena y comenzó a reconstruir el hecho. Según la información que aportaron los investigadores, la víctima estuvo activa el viernes por la tarde con su celular pero a las 20, según consta en el expediente, dejó de utilizar la aplicación de mensajería de Whatsapp. Por ese motivo, y por los indicios que encontraron en la escena, creen que esa fue la hora aproximada en que lo mataron. 

Además, encontraron un par de cajones revueltos, como que "estaban buscando algo puntal", señalaron. Agregaron que podría haber sido plata u otras pertenencias. Esto confirmaría el móvil del homicidio, el robo.  

Por otro lado, fuentes cercanas a la fiscal, detallaron que la víctima fue ultimada luego de recibir diez puntazos en el pecho, entre el cuello y el abdomen. "Diez puntazos en el pecho y otros cortes en los brazos", manifestaron. Creen que se resistió y que, incluso, pudo existir una pequeña riña hasta que lo vencieron. 

Además, quien cometió el crimen, se llevó la llave de la víctima porque no estaba en la escena y la puertas estaban cerradas. Y que lo ingresos no estaban forzados. "Habían unas llaves y pensaron que eran de la víctima pero en realidad era de un familiar", indicaron. 

En cuanto al arma homicida, señalaron que el autor utilizó una tijera de jardinería que encontraron al lado del cuerpo. "Es una tijera chica y con una hoja con filo", graficaron. Este elemento quedó secuestrado y a la espera de pericias para saber si pueden rescatar algún tipo de rastro del autor. 

La víctima cumplió los 66 años en enero. La foto junto con familiares en el festejo. 

En cuanto a los presuntos autores, señalaron que están tras los pasos de unas personas que conocían a las víctimas. En ese sentido, señalaron que apuntaron contra dos hombres y una mujer que solían limpiarle los autos a la Toledo. Esos dos vehículos, un Chevrolet Ágile y una Toyota Hilux, explicaron, estaban en el domicilio y el viernes estos individuos los estuvieron lavando. 

Otra línea investigativa apunta a un hombre que vivía con el hombre asesinado. Este sospechoso no estuvo en la escena y tampoco pudo ser localizado por los policías. Es que según el testimonio de familiares y vecinos, este individuo compartía la casa con la víctima. 


Tamaño del texto
Comentarios
Tu comentario