Opinion
Columna política: Los tiempos se acortan
Domingo, 9 de febrero de 2020
Por: Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202

 El lunes se cumplirán 60 días de Gobierno de Alberto Fernández, en la afición de los políticos argentinos de usar para todo metáforas, se podría decir que se van 60 días de tránsito lento por un camino que no deja margen para nada porque el desfiladero está a escasos centímetros.

Y se sabe que ese camino tampoco está en buen estado ni literal ni real, los informes de Vialidad Nacional y los de los sindicatos de los trabajadores y directivos de esa institución ya desenmascararon que los caminos y rutas de la gestión previa solo existieron en los famosos videitos de las redes sociales.

Como escribimos la semana pasada el principal bache y condicionamiento de este camino es el endeudamiento externo que, no hace falta recordar, aparece como impagable en las condiciones que pactó el anterior equipo gobernante.

La gira europea del Presidente, las reuniones del Ministro Guzman con la titular del FMI y la frase del presidente Trump al recibir al embajador Jorge Arguello, parecen armar un panorama simpático. Sin embargo -como dicen en el café- "esto es por plata" y la renegociación amistosa en vez de rupturista que propone el equipo de Alberto Fernández no es fácil, la muestra gratis ya la tuvo con el intento de Axel Kicillof, de renegociar amistosamente y de buena fe el primer vencimiento de su gobierno provincial.

Si bien los presidentes europeos, Kristalina Giorgieva y hasta Trump se mostraron de declaración fácil, la realidad es que las negociaciones son a cara de perro sobre todo con los bonistas privados a quienes poco les interesa lo que diga el Papa o que Macron le regale una reluciente guitarra al Presidente.

Es cierto que si esos apoyos se transformarán en una decisión del FMI de renegociar con condiciones convenientes para la Argentina los bonistas privados tendrían un poco limitado su poder de fuego. Pero por ahora sobran los gestos, pero no las decisiones. La salida de David Lipton, número 2 del Fondo y artífice principal del "financiamiento de campaña" del expresidente, es otro gesto de que la buena onda del organismo internacional se podría traspasar a los papeles.

Pero no es menos cierto que creer que las mujeres y hombres del organismo acepten flexibilizar las condiciones argentinas sin ningún compromiso a cambio es por lo menos inocente.

La obsesión de las oficinas de Washington con el superávit fiscal y la reforma previsional serán seguramente duros escollos para saltar por el Gobierno argentino, nadie cree que Alberto Fernández rife en los primeros 90 días su futuro habilitando la discusión de cambios en el sistema de retiro. Quienes transitan los despachos del Ministerio de Economía aseguran que lo que se puede hacer ya está hecho; "Mostramos responsabilidad en el manejo del sistema, queremos mejorar los ingresos de los sectores más bajos de la pirámide previsional y trabajamos en una nueva fórmula que no haga perder a los jubilados y que sea pagable", es lo que se escucha reiteradamente.

La deuda se ha transformado en un monotema para el Gobierno nacional y peligrosamente se pone como condicionamiento para casi todo lo que podrá hacerse para adelante. Sin embargo, los funcionarios deberían evitar caer en algunas trampas cazabobos mediáticas que plantean los factores concentrados de poder a través de sus vectores y quizás destacar que algunos números que manejan los funcionarios no solo refuerzan la gravedad en que se encontraban amplísimos sectores sociales, sino que vuelven a dar la razón de que el mercado interno debe y será el tractor de cualquier recuperación de la economía.

Un informe que en estos días terminó el Ministerio de Desarrollo Productivo y la Secretaria de Comercio Interior, destaca que la venta de los productos incluidos en el programa de Precios Cuidados creció en Enero contra diciembre de 2019 hasta un 207 por ciento y comparado con enero de 2019 algunos productos se vendieron hasta un 500 por ciento más.

Contra el último mes del año pasado en ventas los productos de perfumería se vendieron 67% más, los lácteos 62% , los de limpieza 22 y los de almacén 18 por ciento.

Otro trabajo, también de estos días, del Ministerio de Trabajo con los datos del SIPA (Sistema Previsional Integrado Argentino) remarca que por los aumentos de suma fija "Para el 30 por ciento de las y los trabajadores que perciben las remuneraciones más bajas del empleo registrado, el incremento salarial alcanzará al 16,2 por ciento (en promedio para el primer trimestre). Esto implica que la medida logra más que triplicar el aumento que estaba definido en las paritarias para los primeros tres meses del año (4,8 por ciento)"

Son datos que resultan ínfimos en la avalancha de números negativos de la economía que obviamente todavía no revierten la caída, ni podemos prever cuando cambiará la tendencia.

El propio presidente puso como Deadline para la renegociación de la deuda el fin de marzo, y ante la supuesta falta de definiciones sobre programas económicos remarca que no dirán nada porque se esta jugando al póker y no precisamente con chicos. El fin de verano podrá traer, quizas, algunas novedades que puedan marcar definitivamente el camino que tomará un Gobierno al que el tiempo para arrancar definitivamente se le comienza a acortar.

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