Opinión
Tiempos vertiginosos
Domingo, 15 de diciembre de 2019Por Marcelo López
Por: Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202

El tantas veces proclamado vértigo argentino volvió a hacerse presente sin temor de ser repetitivo. Pasaron tan solo 5 días de la asunción de Alberto Fernández y ya parece una historia tan vieja que ni vale la pena analizarla.

Se sabia que el estado en el que reciba el Estado el nuevo presidente no daba demasiado tiempo para acomodarse, pero la rapidez con la que los acontecimientos se apoderan de la agenda supera cualquier previsión.

Las primeras medidas formales del nuevo gobierno en apenas dos decretos alcanzaron para olvidar cualquier intento de analizar lo que paso el martes pasado en la Argentina.

El lunes entrará al Congreso el proyecto de Ley de Solidaridad y reactivación productiva, que prometió el Presidente y confirmó el Ministro de Economía el miércoles.

Los primeros pasos, que el gobierno considero que sería difícil encarar en el proyecto de ley, fueron los decretos de viernes y sábados de indemnización doble en caso de despido injustificado y la vuelta de las retenciones al nivel que las había llevado Mauricio Macri en septiembre de 2018 a pedido del Fondo Monetario Internacional.

Aquel 4 de septiembre el dólar Banco Nación cotizó a 38.05 por lo que los 4 pesos implementados por Mauricio Macri significan algo así como el 10,5 % y aproximadamente el 8% para los productos que pagaban los 3 pesos por dólar.

Por lo tanto, el complejo agroexportador pagará, más o menos, los mismos valores a los cuales los llevo Mauricio Macri a pedido del FMI, y los productos de las economías regionales incluso menos porque las producciones que figuran en el anexo 1 del nuevo decreto pagarían un arancel del 5%. Este ítem debería aclararlo rápidamente el Gobierno, por que de no ser así el golpe a las economías regionales sería fuerte y en sentido contrario a lo expresado hasta ahora.

La ley que entrará al Congreso contendrá las mediadas que el Gobierno piensa tomar para recuperar el consumo y la economía y que vendrían a complementar las más "desagradables" ya enunciadas. La gran mayoría ya las adelantamos en este espacio las últimas semanas respecto a sumas fijas para jubilados y beneficiarios de la AUH, aquí se incluirá también algunas medidas para aliviar intereses de los créditos tomados en el ANSES en la última parte del gobierno anterior. Los números que manejan los nuevos funcionarios muestran que casi 3 millones 100 mil jubilados y el 95% de los beneficiarios de la AUH están endeudados con el ANSES a una tasa que se les hace prácticamente impagable y consume gran parte de su jubilación o asignación.

SI bien no habrá modificaciones en el control de cambios que dejo el gobierno anterior, es casi seguro que se agregue un arancel extra a las compras en el exterior con tarjeta de crédito y seguramente también a las de débito, algo ya realizado durante el último tramo del gobierno de Cristina Kirchner, pero está vez la postura mayoritaria del equipo económico es que ese extra no pueda ser compensado en ninguna obligación impositiva.

Se espera también que la ley contenga los primeros lineamientos para un plan de facilidades amplísimo con la AFIP y que el impuesto a los bienes personales sufra modificaciones con un mínimo imponible mas alto, y escalas de tributo que crecerían en consonancia con los bienes y con un porcentaje especial para quienes tengan bienes declarados en el exterior.

Hay dudas aún si entrará en el texto de la ley o serán medias o acuerdos por fuera de esta, una rebaja de medicamentos de aproximadamente el 8%, algunos beneficios impositivos o de otro tipo para empresas grandes, muchas de las cuales también están en problemas y como se reordenará el sistema financiero para una fuerte baja de tasas en créditos destinados al consumo (como el Ahora 12) o a la producción y la inversión. Las entidades del sistema financiero volvieron a tener ganancias récord en octubre; su rentabilidad creció 150% respecto a el mismo mes del 2018.

Días vertiginosos son los que quedan por delante en cuanto a medidas y decisiones, también esta semana comenzará la paritaria nacional docente y enero será el mes para debatir en el Congreso la reforma judicial que anticipó el presidente en su discurso de asunción.

Pero los días de vértigo no solo se viven en las decisiones del nuevo gobierno, vale la pena tomarse un par de líneas para advertir de un síntoma preocupante en el marco de lo que viven nuestros países hermanos de Latinoamérica y es que apenas a cinco días de asumir la virulencia contra el nuevo gobierno ha escalado de manera preocupante.

Comenzó con un empresario cordobés lamentándose de no haberle "metido bala" a la vicepresidenta de la Nación, después se fueron sumando sin solución de continuidad el director de cine, Juan José Campanella, Fernando Iglesias, el inclasificable diputado Waldo Wolf, la futura presidenta del PRO y ex ministra Patricia Bullrich, el presidente de la Sociedad Rural Argentina advirtiendo que "esto termina mal" y algunos "periodistas" que actuaron como disparadores de miles de cuentas de Twitter y Facebook con mensajes cargados de odio y amenazas a las nuevas autoridades.

Se debe ser coherente, el gobierno anterior atentó permanentemente contra toda libertad de expresión ciudadana deteniendo a ciudadanos por twittear expresiones contra el presidente o sus ministros sin contar el ahogamiento financiero y judicial a medios y periodistas criticos. En aquel momento fuimos férreos opositores a tales aberraciones sin ninguna fundamentación en el derecho argentino que practicaban jueces y fiscales para quedar bien con los funcionarios de turno. Ahora la posición es la misma, que la justicia investigue si se cometió algún delito, pero nadie privado de su libertad. Sin embargo, no se puede dejar de advertir que ciudadanos que por su representación gremial, cultural, política o social deben tener una responsabilidad elevada en generar el clima necesario de tranquilidad y debate serio para que el nuevo Gobierno se instale, están haciendo todo lo contrario.

Si a este clima sumamos algunas declaraciones, fogoneadas por medios nacionales, de funcionarios norteamericanos del ala conservadora más dura del gobierno de Donald Trump y que los mencionados twiteros ya están convocando para una marcha al Congreso de la Nación repudiando al nuevo Gobierno a solo 8 días de asumir el cuadro comienza a perder inocencia.

La democracia se compone de alternancias, de tiempos, de debate de ideas. La violencia verbal ejercida por referentes puede ser el disparador de acontecimientos mayores que se deben evitar por todos los medios. Las experiencias que hemos vivido en los últimos meses en Latinoamericana deberían ser muestra suficiente para que el vértigo no sobrepase la razón.

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