Asunción presidencial
De las palabras a la acción
Martes, 10 de diciembre de 2019
Por: Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202

Las redes sociales bien usadas suelen ser un termómetro sarcástico de acontecimientos del país. No habían pasado un par minutos de la imagen de Alberto Fernández llevando la silla de ruedas de Gabriela Michetti para que aparecieran los flayer y memes aseverando que Alberto Fernández le había dado más bolilla a la vicepresidenta en cinco minutos que Macri en cuatro años.

No hay duda de que muchos sectores de la sociedad argentina también podrían afirmar que Alberto Fernández les dio más atención en una hora de discurso ante la Asamblea Legislativa que el elenco saliente en cuatro años.

 Alberto Fernández acompañó a Gabriela Michetti. 

No vamos a redundar en los anuncios y anticipos, que los lectores podrán desgranar del discurso completo que acompaña esta columna, pero si aseverar que el presidente batió el récord de no nombrar en nombrar en ninguno de sus discursos ante el Congreso la palabra industria. El nuevo presidente no solo los convocó un sin número de veces, sino que además hizo un compromiso explicito con un modelo de país de desarrollo y productivo.

De la primera presentación en sociedad como presidente quedo claro que algunos ministros tendrán en el primer tramo de este nuevo gobierno una preponderancia superlativa un trabajo duro. Cafiero, la dupla Guzmán-Kulfas, Daniel Arroyo, Marcela Losardo, Gines y Nicolas Trotta parecen ser los apuntados de los ítems en los que más énfasis puso el presidente en su primer discurso.

Hambre, deuda, desarrollo económico y productivo, la emergencia sanitaria, justicia, educación se llevaron la mayor vehemencia de Alberto Fernández que no dejo de detallar la profundidad de los números de la macroeconomía que recibía de Mauricio Macri y sobre los cuales se deberá sentar las bases de, por los menos, el comienzo de la reconstrucción.

Las definiciones de un cambio de modelo y rumbo no solo quedaron en los nombres electos para el gabinete, encontraron consistencia en los conceptos del primer mandatario de lo que pretende sea su gestión.

Si algo tuvo la hora de exposición fue solidez de argumentos y de ideas, ahora viene lo peor ponerlas en práctica, la difícil tarea de gobernar que no es otra cosa que mediar y conducir los intereses de una sociedad con sus complejidades, sus acuerdos y desacuerdos.

Alberto Fernández siempre fue una figura dada a condesar, coordinar pensamientos y como aclaró esa quiere que sea su gran virtud para salir del pantanal, pero también dejo claro cuando hablo de la Justicia y de la AFI que algunas convicciones no está dispuesto a negociarlas.

La primera reunión del equipo quizás, mañana a primera hora, será para poner en marcha las primeras acciones del plan que llevara el Consejo que tiene como objetivo encarar frontalmente el tema del hambre en amplios bolsones de la población argentina, ítem que se llevó uno de los anuncios más fuertes, la desaparición de los fondos reservados de la AFI y su reasignación a ese programa contra el hambre

El anuncio de un sistema de créditos no bancarios para sectores productivos genero aplausos al por mayor y las primeras preguntas de cómo se pondrá en marcha. Seguramente ese mismo sector esperará expectante noticias sobre la situación fiscal y de qué manera se pondrá en marcha el plan reactivación económica mediante el consumo.

Las primeras horas de Alberto Fernández solo ratificaron, ya con la banda puesta, que no hay diferencias entre lo planteado en la larga campaña electoral y lo esbozado en el Congreso. Mañana mismo se pondrá en marcha una sucesión de engranajes que deberán transformar las palabras en acción, el gran desafió de cualquier gobernante responder al mandato de los ciudadanos que lo votaron y convencer a los que no lo votaron que un gobierno para todos es posible. 

Discurso completo del Presidente Alberto Fernández 

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