Opinión
La columna política del domingo: La hora de la verdad
Domingo, 8 de diciembre de 2019
Por: Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202

 Y un día llegó el fin del Gobierno de la alianza entre el PRO y la UCR que muestra para sus últimos días los peores indicares de la economía que jamás se hayan imaginado.

Hacer un resumen de lo que semana a semana hemos ido contando durante cuatro años solo sirve para cerrar un ciclo y marcar un punto de partida desde donde evaluar lo que viene

Mauricio Macri no se va con el país que mostró en su discurso por cadena nacional el jueves, sino con un país con un 40,8 % de sus habitantes bajo la línea de pobreza, número que trepa al 60 en menores de 17 años (números al tercer trimestre) un indigencia de 9 puntos, una caída de la industria de 7 por ciento, una relación de deuda contra el PBI del 83%, 57 mil millones de dólares de acreencia del FMI, emergencia alimentaria, perdida del valor adquisitivo de los salarios de casi 20 puntos, 17 meses consecutivos de caída de la industria y el consumo e infinidad de bombas activadas tanto en el frente interno como externo.

Los indicadores son el presente, pero la gestión que los provocó ya es pasado. Seguramente de muchas cosas los funcionarios deberán rendir cuentas, pero de otras el único camino que queda es que el nuevo gobierno y sus funcionarios inicien un camino de recuperación no solo necesario sino imprescindible.

A partir del martes el equipo de Alberto Fernández deberá tomar resoluciones sin descanso, la necesidad es imperiosa bajo la sensación de que la economía argentina no resiste un solo número negativo más.

El presidente electo anticipo que habrá un nuevo presupuesto 2020 que espera poder enviar en marzo al Congreso acorde a la realidad que encontrará y una serie de medidas entre martes y miércoles que se mantienen bajo siete llaves (al igual que el nombre de quien conducirá la AFI) la mayoría de esas decisiones algunas en leyes y otras en decreto serán del ámbito económico, social y la salud, los espacios que el equipo que llega al gobierno cree mas devastados y en los que se debe intervenir en forma urgente.

Los interrogantes sobre lo que viene son muchos tanto como la versiones que corren.

En este espacio anticipamos en forma exclusiva las primeras acciones que tomaría el ministerio de Daniel Arroyo, como la Tarjeta para la compra de alimentos en principio para embarazadas y madres de niños menores de seis años, ya casi es un secreto a voces también la muerte de la formula Pichetto de actualización de los haberes jubilatorios (esa con la que no iban a perder frente a la inflación) y un aumento extra por única vez similar a la pérdida de poder adquisitivo que tuvieron la jubilaciones. Junto con eso también llegaría la concreción de la promesa de campaña de reintegrar la cobertura de medicamentos a los afiliados al PAMI, por lo menos a los standares de 2015 a lo que se añadiría una lista (aun en debate) de remedios que tendrían una cobertura al 100 por ciento.

Otro de los frentes a atacar rápidamente es el salarial, sobre todo en los sectores de trabajadores de gremios chicos, servicios, comercio, industria, pymes. Los grandes gremios como bancarios, camioneros, aceiteros tiene salarios bien distantes del promedio, el resto la crisis los arraso.

Una de las especulaciones más fuertes pasa por un primer paso del gran acuerdo social que viene pregonando el presidente. Se habla de una mesa donde CGT, CTA, UIA, APYME y cámaras empresariales firmen un acuerdo de suspensión de paritarias por seis meses a cambio de un aumento fijo de un porcentaje similar a la perdida de poder compra de los salarios y un compromiso de las empresas mas grandes de no trasladarlo a costos.

Un hombre importante del rubro mayorista asegura sin tapujos que las grandes empresas que concentran más del 80 por ciento de la producción de los productos de primera necesidad tienen sus costos y precios calculados con un dólar a 90 pesos. En las cercanías del nuevo equipo presidencial confirman la versión, pero aseguran que no es tan alto el valor, consideran que el número que están tomando esos gigantes para sus cuentas es entre los 75 y 80 pesos por dólar lo que deja un margen amplio para que se comprometan a no trasladar los aumentos salariales a nuevos aumentos.

Tarea importante también tendrán los primeros días el Ministro de Agroindustria, Luis Basterra, el presidente del Banco Central Miguel Pesce y la titular de la AFIP Mercedes Marcó del Pont.

El primero deberá lidiar con el llamado campo, Fernández en la presentación del gabinete volvió a remarcar la importancia de sector, pero no olvidó volver a hablar del esfuerzo. La supuesta suba de retenciones es un tema recurrente, y hasta algunos sectores de la famosa Mesa de Enlace como CRA y CONINAGRO, expresaron que comprenden que habrá que poner un poco el hombro. En primera instancia la idea que mas fuerza tiene no es un aumento de las retenciones, 0sino que recuperen el nivel que tuvieron cuando Mauricio Macri a pedido del FMI puso el monto fijo de 3 y 4 pesos por dólar exportado como extra a los porcentajes que ya regían. Monto fijo que quedo totalmente desactualizado a partir de la fuerte devaluación post PASO.

Pesce en tanto deberá sentarse con los grandes ganadores de los últimos tres años, el sistema financiero. En los nuevos gobernantes gana idea la imposición de un gravamen extraordinario por única vez sobre las ganancias extraordinarias del sistema en base al festival de Lebacs, Leliq, Pases y bonos varios que emitió el Gobierno con el objetivo de secar la plaza y combatir la inflación por métodos ortodoxos que fue un notable fracaso. Una de las posibilidades es que ese importe del gravamen extraordinario deban destinarlo las entidades en su totalidad a créditos a tasas realmente bajas a la actividad productiva. La negociación no será fácil, pero esperan que entre bancos estatales y cooperativos marquen el camino al que después deban sumarse los privados para no perder clientes.

La otra integrante del trio, Marcó del Pont deberá liderar con uno de los grandes problemas del aparato productivo de la pequeña y mediana empresa que son las PYMES y un regalo nuevo que le genero la política de IVA cero para los alimentos, pero solo a consumidor final.

En el primer caso es monumental la mora y una larga lista de etceteras. Esta casi decidido una amplísima moratoria y quita que pueda sacarle presión a las empresas y personas físicas para que puedan volcar ese dinero a la producción y el consumo.

El segundo problema es el de las empresas de alimentos y la cadena de distribución que han acumulado millonadas incalculables de crédito fiscal de IVA que no pueden compensar con nada. Hay varias ideas dando vueltas al respecto, pero aún nada resuelto de como poder reinyectar esa plata al mercado.

El nuevo equipo de Gobierno todavía se muestra sorprendido por la magnitud de los problemas que van encontrando en cada área y auguran un arranque de mandato frenético en cuanto a decisiones y medidas. Pero primero tiene que pasar el martes y que la democracia argentina vuelva a dar una muestra de que se instaló para siempre con la fiesta de un nuevo cambio mando.

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