Áñez no será candidata presidencial en las elecciones de Bolivia del año próximo
Jueves, 5 de diciembre de 2019

La autoproclamada presidenta de Bolivia, Jeanine Áñez, no será candidata a la jefatura del Estado en las elecciones del próximo año, se informó hoy oficialmente.

La información fue difundida por el ministro de la Presidencia, Yerko Núñez, quien aseguró ante la prensa boliviana que el gobierno interino "no va a apoyar a ningún candidato" en los próximos comicios, aún sin fecha, según la agencia estatal ABI.

Las declaraciones del ministro se conocieron después de que su antecesor, Jerjes Justiniano, declarara en varios medios bolivianos que su salida del gobierno, el pasado martes, se debió entre otras razones a que Áñez no atendió sus recomendaciones y pretende ser candidata. Pero Núñez aclaró que el objetivo del gobierno es solo llevar al país a nuevas elecciones.

Áñez asumió la Presidencia de Bolivia el pasado 12 de noviembre, dos días después de que Evo Morales se viera forzado a renunciar en medio de un planteo del comando de las Fuerzas Armadas, protestas sociales y denuncias de fraude en las elecciones del 20 de octubre, en las que el líder indigenista fue declarado ganador.

Morales se marchó hacia el exilio en México y su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), apoyó la aprobación de una ley que anuló las elecciones de octubre y puso en marcha un proceso para la realización de nuevos comicios.

De esas elecciones, que no tienen fecha fijada, no podrán participar como candidatos Morales ni tampoco el ex vicepresidente Álvaro García Linera.

Hasta ahora, están anotados para competir por la Presidencia el ex presidente Carlos Mesa y el líder del Comité Cívico de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho.

La conducción del MAS se reunirá este sábado en Cochabamba para comenzar a definir su estrategia y discutir sobre posibles candidatos.

Por otra parte, Áñez reaccionó duramente al informe divulgado ayer por la Organización de Estados Americanos (OEA) que confirmó "manipulaciones, falsificaciones y adulteraciones" en el escrutinio de las elecciones del 20 de octubre.

"Ni la historia de Bolivia, ni la justicia y ni Dios podrán dejar de sancionar este acto criminal que se gestó desde la propia Presidencia de Bolivia y solo con afán de perpetrarse en su modelo de poder corrupto, criminal y violento", afirmó la mandataria.

"No me queda duda de que el gobierno de Evo Morales orquestó un crimen de dimensiones escandalosas; hay que ser un gobernante sin honra para intentar mofarse de esa manera de todos los bolivianos", agregó.


Tamaño del texto
Comentarios
Tu comentario