Plazos de habilitación para obras bajan
Petróleo: menos trámites para agilizar la producción en Mendoza
Viernes, 6 de diciembre de 2019

Hasta ahora, para avanzar en Mendoza una explotación hidrocarburífera debía contar con EIA (Evaluación de Impacto Ambiental) como condición sine-qua-non, y reiniciarlo ante cualquier cambio o expansión. Pero eso cambió y no todos los emprendimientos en esa instancia estarán obligados a ese proceso: ya rige el procedimiento de Adecuación de Infraestructura, como alternativa para acortar tiempos de aprobación de 2 meses a un par de semanas, y por ende tiempos de producción.

Para eso, la DPA (Dirección de Protección Ambiental) derogó la resolución 589 del 2014) que estipulaba la exigencia de reiniciar el proceso de MGIA (Manifestación General de Impacto) en general, independientemente de la envergadura o alcance de la inversión. 

"No implica menos controles, sino adecuar el contenido de estudios a obras según realmente tengan real impacto ambiental negativo. Hasta ahora se las mandaba a estudio o manifestación aún cuando eran menores y no lo requerían, e incluso se tomaban como "adecuación de infraestructura" pozos nuevos, que ahora tendrán que presentar aviso de proyecto o mayor volúmen de información", explicó la titular de la DPA, Miriam Skalany.

Actualmente, en Mendoza hay 76 áreas petroleras en manos de distintos concesionarios con 8.500 pozos activos donde se estima que los tiempos, ante cualquier mejora o cambio, con el nuevo procedimiento se acelerarán. Es que el trámite de MIA puede llevar más de 60 días, mientras que con la figura de Adecuación de Infraestructura, que requiere sólo informes sectoriales, el  OK oficial no podrá superar los 15.

Según la funcionaria, con la medida "se acota la evaluación a la información específica que deba presentar las empresas, sin exceptuarlos de presentar dictámenes técnicos y sectoriales. Pero sí evitar demoras innecesarias como, por ejemplo, ante un incidente con riesgo ambiental que requiere rápida intervención llegábamos tarde, cuando incluso la empresa ya lo había solucionado".

Qué obras se benefician

 De los trámites iniciados por petroleras ante la autoridad ambiental, 6 de cada 10 son obras de adecuación de infraestructura. El 40% restante corresponde a avisos de proyecto, mayormente inversiones iniciales en un yacimiento.  

De acuerdo al Área de Petróleo de la DPA, la modificación alcanza a "obras que no se encuentran taxativamente encuadradas.... bajo la modalidad de Adecuación de Infraestructura, lo cual ha demostrado en la práctica, ser una figura apropiada para evaluar el control ambiental de la actividad realizada en las mismas".

¿En qué casos se aplicará la nueva figura?

 -Proyectos y/u obras complementarias sobre locaciones, caminos, acueductos, líneas eléctricas, satélites, colectores baterías, etc, que por la característica de sus impactos no alteran la evaluación ambiental a la cual fueron sometidas. "Cambiar un tramo de cañeria de 200 mts obligaba a presentar hasta un estudio de impacto socio-económico. Ya no será necesario", ejemplificó Skalany. 

-Profundización de pozos: Incluye "re-entry", reactivaciones y ensayos.

-Conversión de pozos productores a inyectores: son 978 en toda la provincia. Si respetan las trazas y se mantienen las mismas situaciones existentes, será necesario previo a la aprobación "conocer el estado de integridad del pozo y situación general del mismo". O sea, bastará informe técnico de una universidad, sin necesidad de EIA.

-Tanques de almacenaje: incluye reemplazo, retiro o desgüace.

-Reemplazo de ductos de menos de 10", tendido eléctrico de 13,2 kw y líneas de conducción que sigan la misma traza original. Se considera que no existen impactos mayores a los evaluados originalmente o de impacto positivo, "debiendo extremarse los cuidados en el proceso de corte y extracción del ducto o línea de conducción o inyección".




Tamaño del texto
Comentarios
Tu comentario