Tiempos revueltos
Domingo, 20 de octubre de 2019
Por: Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202

Hace unos días reafirmábamos que la elección sí había sucedido, más allá de las convocatorias en diversos puntos del país y la multitudinaria de ayer en la Avenida 9 de Julio, todas las señales de los centros de poder, locales e internacionales, parecen transmitirle al presidente que su mandato está acabado aunque aún falte votar.

La multitud que se junto ayer en la tarde tuvo que observar como la figura de Eva Perón se elevaba por sobre el presidente. La particularidad de armar el palco mirando al norte y no al sur, como suelen hacer todas las fuerzas políticas en el Obelisco, dejo en primer plano de la mirada de los seguidores de Sí Se Puede la imagen de la máxima referente de sus oponentes.

El discurso presidente candidato no hizo una sola mención a la economía, la crisis o como piensa en los próximos cuatro años revertir la caída en picada de todos los parámetros económicos sociales. Solo un compendio de las frases ensayadas en toda la gira, pero más prolijas ya que leyó su discurso. Una apelación al núcleo duro de votantes que enfervorizados de abajo del escenario cantaban "que vaya presa" y "Hechicera" como canticos de guerra

Ni siquiera el reto presidencial a los principales empresarios del país por haberlo abandonado antes de tiempo generó un cambió de actitud en quienes suelen representar uno de los principales factores de poder de la Argentina.

Como graficó un mendocino asistente al convite marplatense, "los empresarios le prestaron mas atención a Rodolfo Suarez que al presidente". La preocupación por el vacío de poder crece no solo fronteras adentro sino también afuera. Las declaraciones de la nueva titular del FMI congelando cualquier diálogo hasta la asunción de las nuevas autoridades, el abandono en masa de los candidatos del oficialismo a la figura presidencial, y el presidente que parece ausente de cualquier acto de gobierno son solo algunas de las señales que configuran una situación preocupante para los próximos 50 días.

La economía comienza a tener síntomas de desmadre y nadie conduce. Las únicas figuras activas parecen ser el Ministro de Economía y el presidente del Banco Central, dos hombres sin ningún peso especifico en la política sobre quienes recae la responsabilidad de tratar llegar al 10 de diciembre ya ni siquiera se sueña con estabilizar la situación el único objetivo es llegar.

La pregunta de cuál será el piso de la crisis ya dejó de ser retorica para ser real. En los pasillos del coloquio marplatense se escuchó casi rogar porque, a más tardar, el 28 a la mañana Alberto Fernández de a conocer los puestos principales del gabinete para por lo menos comenzar a dialogar y pensar en firme la Argentina que vendrá.

Los empresarios y operadores del sistema financiero dan por descontado que en las próximas horas (a pesar de las desmentidas) se profundizará el control de cambios, las señales reales de Sandleris parecen confirmarlo; Hace unos días sumo nuevamente al equipo del BCRA a Jorge Rodríguez, hombre fuerte de la gestión de Alejandro Vanoli cuando dirigía la casa de la calle Reconquista y especialista en regulaciones cambiarias desde la década del 80 cuando llegó a la entidad.

Los índices de inflación de septiembre dejan un piso alto para octubre a lo que hay que sumar que, pasado el proceso electoral, debería ponerse en marcha los aumentos de tarifas y combustibles que el gobierno congeló por necesidad electoral.

Nadie en el ambiente de la consultoría duda que en unos días cuando el INDEC de a conocer los números de consumo serán todavía peores y que se completara un ciclo de casi dos años ( 22 meses ) de caída permanente del consumo masivo a los que se suma un nuevo traspié de la recaudación de casi el 7 por ciento el último mes.

Entre los economistas que trabajan en los equipos de Alberto Fernández se tiene la sensación de que habrá que convocar a una gran moratoria no solo en el ámbito de la AFIP sino también negociar con los bancos y entidades financieras para que hagan lo mismo con sus clientes. La conclusión es que hay que liberar recursos de los compromisos de los ciudadanos para que los puedan volcar al consumo y reactivar la economía doméstica. Aseguran que la mayor parte de los atrasos en la AFIP y las entidades privadas están centradas en PYMES y ciudadanos de clase media que son cumplidores por naturaleza y tradición por lo que no hay riesgo de que si genera una moratoria amplia con reducción o perdón de intereses y cuotas largas no se recuperaren las deudas a la vez que lo poco o mucho que les sobre lo volcaran inmediatamente al consumo, mejorando la recaudación y la actividad.

La cantidad de frentes abiertos que recibirá el próximo mandatario supera cualquier previsión razonable, gane quien gane tiene un solo camino; reactivar de alguna manera el mercado interno y renegociar la deuda para volcar recursos hacia adentro que garanticen los que se necesitan para pagar las deudas. Las horas vividas en Ecuador y Chile deberían servir de advertencia a los dirigentes de estos tiempos, la ciudadanía marcha con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes... Elegir el camino correcto es el desafío impostergable para quienes desean conducir los destinos del país y sus ciudadanos.

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