Artistas visuales
¿Existe un arte pos-materno? Ana Paula Soto plasma su experiencia en una muestra
Viernes, 18 de octubre de 2019
Por: Eugenia Cano - en Twitter @EugeCanon

Vera estaba gestándose en la panza cuando la artista visual Ana Paula Soto participó de la muestra colectiva "8 Mujeres". El recuerdo de ese momento se revela y se manifiesta en palabras como "una experiencia muy linda y muy diferente a la de ahora. Un momento en el que yo estaba centrada en el embarazo y desde lo artístico no era un momento tan creativo".

Ana Paula Soto vive en Mendoza. Es mujer, artista y madre de una hermosa niña desde hace 2 años y 8 meses. Antes de la maternidad su carrera reseña momentos importantes, como su formación en la UNCuyo y su aporte en Acción Anónima, un grupo dedicado a la técnica del stencil en el espacio urbano. Además de producir obra, ejercer la docencia y exponer en distintas instancias, fue premiada en dos oportunidades por el prestigioso Salón Vendimia que se realizaba en el Museo Fader, antes de que este fuera cerrado (en el 2008 obtuvo el segundo premio en dibujo y al año siguiente se alzó con el primer puesto en grabado) . ¿Y después de la maternidad? Esa es otra historia y está a travesada por la misma revolución que supone concebir y criar a un nuevo ser. Aunque también por el movimiento feminista y los debates actuales que no escapan a una persona comprometida con su época y su género.

El tiempo quizás sea un buen puntapié para hablar del presente que transita la artista. El tiempo para hacer y para ser, definitivamente ya no es el mismo de antes. La experiencia de la maternidad llegó para modificarlo todo y también la forma de crear arte. Donde había horas de dedicación e intelectualización, apareció la pulsión de lo instintivo. Dibujos rápidos y espontáneos que encuentran su cauce mientras se da de mamar, se trabaja o se le roba unos minutos al sueño. Surgió un arte que este viernes, bajo el nombre de "Fluidos. Dibujo expandido. Arte pos-materno", la artista visual exhibe en una muestra en Casa Colmena.

"Pos-materno, es el nombre que Ana Paula le dio a esta serie de trabajos. "Después de la maternidad" son dibujos que nos interpelan ¿Nuestro rol de mujer-madre se establece cuando parimos? ¿O nos es asignado desde que nacemos en nuestras sociedades patriarcales? ¿Podemos elegir qué madres ser? ¿O es una experiencia pautada por mandatos establecidos? Dibujos rápidos como bitácora de la experiencia materna, que transitan entre tu cuerpo-mi cuerpo; tus necesidades- mis deseos; tu sueño- mi agotamiento; tus tiempos-mis tiempos... Orden y caos establecidos, que nos configuran y nos determinan. Con un lenguaje gráfico despojado, con líneas seguras que construyen formas narrativas y obsesivas que se repiten gota a gota como pulsión de sus trazos. Vientres, senos, genitales, fluidos, cuerpos que se (re)configuran como gesto político ante lo establecido, lo normado, lo esperable. Necesitamos animarnos a ser malas madres para volver a construirnos como mujeres-artistas y maternar con libertad, sin culpa, sin estereotipos, sin mandatos", escribe la artista Andrea Mazzini, como curadora de la exposición.

Ella por su parte, cuenta: "Ser madre para mí ha sido muy intenso. Y quise ponerle arte pos-materno, porque es volver a exponer, volver a construirme yo, porque creo que las mujeres todo el tiempo nos vamos construyendo, nos vamos haciendo como si fuese una obra de arte. Vamos eligiendo los materiales, el cómo".

Una nueva estética

Obra de la artista. Gentileza: Ana Paula Soto. 

-¿La maternidad inauguró en tu recorrido de artista una nueva etapa? ¿Cómo la definirías?

-Sí, toda esta muestra es ese nuevo recorrido que se inaugura. Surge después de que nace Vera, durante el puerperio. También surge en un momento donde sale hablando Thelma Fardin y el tema de la deconstrucción, el feminismo, el cuerpo de la mujer, con las denuncias, con la legalización del aborto y un montón de situaciones que me atraviesan. Y más siendo madre de una hija. Todas esas cosas es como que se interconectaron. Sí sentí mucho el puerperio, desde lo emocional, desde lo físico. Y el estado de somnolencia que también tenés, sobre todo el primer año que no dormís bien. Y volvió la necesidad de dibujar. Yo siempre he dibujado mucho. Si bien he pintado, he hecho grabados y voy a volver a hacerlos, el dibujo es lo primario. Es básico para mí. Empecé a hacer dibujos cuando tenía 5 minutos, 10 minutos. Y dejaron de ser esos trabajos en los cuales yo quizás podía estar un montón de tiempo, llenándolos de puntitos, de detalles, puliendo la línea. Dejaron de serlo por una cuestión de condicionamiento, porque la licencia por maternidad fue hasta que la Vera tuvo tres meses y ya después empecé a trabajar. Entonces bueno, ser madre, trabajar, preparar las clases, es complejo poder hacer todo. Eso me pasó, los dibujos empezaron a ser más rápidos, muy gestuales, muy espontáneos. Y eso generó una nueva estética. Mucho más despojada, con pocos elementos y muy relacionadas con los estados de ánimo por todo lo que mencionaba antes: el puerperio, la deconstrucción, el feminismo, los debates, las trasnochadas. Todo era lo que iba surgiendo y con muy poco razonamiento, todo muy de adentro. La maternidad generó una nueva estética, una nueva manera de dibujar que me terminó agradando. Surgieron cosas no muy razonadas pero a la vez muy sinceras porque salen del inconsciente. Viste que los surrealistas decían que la verdad más sincera es la que sale del inconsciente.

-Algo chorrea en tus dibujos, ¿a qué se debe conceptualmente?

-Lo del correado, lo del fluido, conceptualmente tiene que ver con esto que te vengo diciendo. Una va sintiendo en el cuerpo como va viviendo estas mutaciones, estos cambios. Yo empecé a menstruar hace poco y empecé a usar la copita menstrual. Me acostumbré a no menstruar, era un fluido que no estaba y para mí es muy loco porque ahora reflexiono otras cosas, como que las mujeres estamos acostumbradas a ver tanta sangre. Quizás un hombre ve un poco de sangre, de menstruación y se impresiona. Nosotras no, no nos pasa eso, estamos acostumbradas. Y todos los fluidos que van surgiendo cuando estás por parir, todo lo que sale, toda la sangre que perdés. Otro fluido sumamente importante es la leche. Yo he amamantado a mi hija un montón, toma teta todavía, pero de forma más vincular. Amamantar ha sido algo muy fuerte porque es la experiencia más hermosa, pero a la vez estás condicionada porque no podés hacer un montón de cosas, sobre todo al principio. No dormís, das teta a libre demanda, yo le di a libre demanda, así que la leche ha sido un gran fluido. Y también la sexualidad, como cambia siendo madre. Todo tiene que ver con lo corporal.

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Todas las ideas y los trabajos que surgen en esta nueva etapa de la artista Ana Paula Soto tienen como soporte la hoja de un cuaderno. Cuadernos que le permiten poder materializar su necesidad creativa en cualquier momento y lugar, mientras le hace un guiño a las demandas cotidianas.

Quienes visiten la muestra van a poder ver estos dibujos en una instalación que reúne alrededor de 100 hojas. "Dibujos gestuales, de líneas firmes y muy simples. Van a estar en una habitación cerrada, oscura, con una luz negra, generando un ambiente", cuenta.

En otra habitación se podrá apreciar una proyección audiovisual realizada por Darío Chino Bruno a partir de un dibujo de la artista, y en el baño del espacio también se exhibirán autoadhesivos y stickers. "Es un lugar bastante escatológico, pero me pareció apropiado para las imágenes, porque tienen la misma estética y el mismo plateo", dice Soto.

Por último y no por eso menos interesante, la muestra tendrá un lugar destinado a mostrar lo que la artista denomina "dibujo expandido". Objetos de arte o piezas artísticas con fines utilitarios que llevan impresas sus creaciones surgidas del dibujo. De este modo ha generado posavasos, pad mouses, riñoneras y cartucheras.

"Considero que el arte no solamente tiene que estar para la contemplación y en espacios de arte, tanto autogestivos como del Estado, porque por lo general siempre concurre público especializado y los amigos de los artistas. Yo pienso que al llevarlo a un objeto más utilitario, tan común como puede ser una cartuchera, puede hacer otros recorridos esos dibujos. Por eso lo expandido", explica.

De este modo, la exposición "Fluidos. Dibujo expandido. Arte pos-materno", abrirá sus puertas este viernes 18 de octubre, a partir de las 20.30, en Casa Colmena. Espacio cultural independiente ubicado en calle San Lorenzo 251 de Ciudad. También habrá sorteo de obras.

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