Crítica
"Bu y Bu": Sí, en Mendoza se puede hacer cine fantástico
Martes, 17 de septiembre de 2019
Por: Eugenia Cano - en Twitter @EugeCanon

Llegó al circuito comercial de cines el estreno de la película mendocina "Bu y Bu: una aventura interdimensional". Una producción llena de fantasía y efectos especiales que llevó años de realización y que muestra a la Ciudad de Mendoza como nunca se mostró. Por lo menos, no en una pantalla de cine.

¿Esto qué quiere decir? Bueno, muchas cosas. En un principio que la historia transcurre en varias locaciones reconocibles como la Plaza San Martín, la Nave Cultural, la sede de la Secretaría de Cultura, las calles del microcentro y el Teatro Pulgarcito, por citar algunos ejemplos. Todos estos lugares se vuelven el ambiente propio de un relato sobrenatural que tiene a una niña y a un niño de protagonistas: Aluhé Dumé y Caetano Castellano Psenda (Bu y Bu, hoy convertidos en adolescentes).

La película mendocina tuvo su estreno en las salas comerciales de la provincia. Foto: Cristian Lozano. 

"Nosotros siempre pensamos que pensar en local no es pensar chiquito, simplemente es pensar en local. Que conocemos nuestro público, que queremos llegar a nuestro público, a las escuelas, que puedan sentirse identificados con lo que están viendo, reconocer los paisajes, reconocer sus actores, reconocer la historia que tiene un origen en el barrio y eso para nosotros es fundamental, por lo tanto cuando la gente completa el circulo yendo a las salas o viendo por televisión nuestros productos, nos cierra ahí, en el público mendocino".

Las palabras que corresponden a Eduardo Rodríguez Bossut, director y guionista del filme días antes del estreno, encuentran toda su lógica cuando se aprecia el largometraje.

"Bu y Bu" es una gran creación mendocina, hecha por un destacado equipo de artistas mendocinos y para que el público mendocino sea parte. Todo lo que sucede es local y se suma el componente que fue concebida como una narración transmedia donde la historia troncal se amplifica a través de distintos productos (página interactiva, serie de tv, serie web y una historieta) que van más allá de la película. Pensada en esos términos la apuesta es ambiciosa pero sabe cumplir las expectativas porque cada elemento es parte de un universo mágico que atrapa muy al estilo de "Laberinto" (de Jim Henson), pero con nuestra identidad.

El maestro Ernesto Suárez, una de las figuras del reparto, durante el estreno del filme. Foto: Cristian Lozano. 

Aquí el villano es un tortugo que busca venganza ante una sociedad que lo sometió a toda una vida de encierro en el Acuario Municipal. La ciudad también convive con un fantasma, y con la Mugre, que se alimenta de la basura que la gente tira en las acequias. También hay duendes y seres que llegan de otro plano de realidad (la dupla protagónica) en busca de una bitácora que les dejó su abuelo cuando vino a explorar nuestra dimensión. Así se teje esta historia; con personajes humanos de carne y hueso -como el medio loco y adorable placero interpretado por Ernesto Suárez-, y también por personajes manipulados por titiriteros y construidos con una gran imaginación por un equipo comandado por Daniel Díaz y Lautaro Rodríguez. 

Se trata de una gran aventura cinematográfica a la que no le faltan los mensajes por la toma de conciencia por el medio ambiente, el cuidado a los animales y una forma más amorosa de vincularnos entre las personas. Pero también la manera de abordar 'la experiencia vida' más allá de lo que conocemos. Esta es la cosmovisión que vuelve a la película aún más especial y única.

Con un reparto de actores y actrices locales (además de los mencionados están: Sandra Viggiani, Víctor Arrojo, Valentín Benegas, Alicia Casares y Carlos Eugenio Romero) que se lucen en sus roles, y una Aluhé Dumé que se gana toda la atención de la cinta con el correr de la historia, Bu y Bu viene a demostrar que Mendoza tiene todo el potencial para realizar el género cinematográfico que sea.

Dentro del universo fantástico habrá un: "de ahora en más" después de esta asombrosa producción que se puede disfrutar en las salas de cine de la provincia. ¿Para qué edad? Para cualquier persona que mantenga despierto a su niño interior...

La película se proyecta en: Villages, Cinemark, Cinemacenter, Cine Universidad, Tadicor Las Heras y Tadicor San Martín.

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