Análisis
Expectativas frente a un partido programado a tres episodios
Domingo, 11 de agosto de 2019
Por: Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202

 Cuando esta nota este publicada estaremos por fin viviendo el primer set de un partido programado a tres. Con la incógnita si será necesario jugarlos todos o abandonaremos el estadio cuanto termine el segundo con un ganador definido.

La mayoría de los politólogos y seguidores de la realidad aseguran que el escenario de hoy, por las características que tomaron las PASO, se parece mucho a una primera vuelta electoral. También es cierto que a diferencia de la elección real de primera vuelta y el ballotage entre esta PASO y la próxima concurrencia a las urnas hay mas de 60 días y no menos de 30 como en el caso de las votaciones definitivas. Y se sabe que 60 días en esta Argentina son una verdadera eternidad si hablamos de materia político, económica y social. Que puede pasar en el largo trayecto del 11 de agosto al 24 de octubre es una incógnita que será difícil de develar.

El escenario de los últimos días pre PASO deja claro que no serán 60 días fáciles, hay un sinnúmero de situaciones que se potenciarán en términos mediáticos y políticos y hasta quizás judiciales y además el resultado que dictaminen las urnas añadirá nuevos componentes que sin lugar a dudas profundizaran algunos escenarios.

La economía jugara sin dudas un papel más que importante, las expectativas del bolsillo y de calidad de vida son siempre determinantes y nada hace prever que en los 60 días que vienen el escenario sufra modificaciones de importancia en el sentido de mejorar los ingresos de los ciudadanos o la capacidad productiva y comercial de los sectores industriales y del comercio.

Las islas de siempre en términos de grandes actores, léase financieros y campo primarizado seguirán siendo los ganadores, en términos mas pequeños algunos sectores vinculados al turismo internacional o a negocios financieros de baja escala son los únicos que sacan la cabeza del agua. Nada para un país que basa el 70 o el 80 por ciento de su economía en el mercado interno.

El raid alcista del viernes de la bolsa porteña y Wall Street que la prensa oficialista quiso mostrar como un éxito de confianza, fue rápidamente desenmascarado por economistas que no tienen un ápice de populistas como Pablo Gerchunoff, Carlos Rodríguez o Gerry della Paolera que calificaron de sospechoso el rally alcista y compartieron información de que en realidad había una recompra de acciones a precio de remate por parte de bancos y empresas consolidando posiciones ante posibles cambios políticos locales y las turbulencias internacionales.

Ni el Gobierno se tomó en serio el rally de confianza y por las dudas convalido la decimo quinta suba de tasas en línea llevando las LELIQ al borde de los 64 puntos preparando la trinchera para el lunes.

El mejor equipo de los últimos 50 años por otra parte no deja de sorprender con decisiones que por lo menos muestran cierta ingenuidad política. Prepara para el lunes una emisión de deuda a corto plazo en LETES por 750 millones de Dólares, no parece lo mas acertado salir a pedir plata a apenas horas de sellar un resultado electoral. Cualquiera con un poco de calle sugeriría esperar ver la pileta antes de tirarse al agua.

Se suele decir que la economía es una ciencia llena de expectativas y esta semana sin dudas lo que sobran son precisamente expectativas que a partir de mañana jugaran un papel preponderante en los días por venir.

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