lunes 4 jul 2022
POSIBLE CRISIS

El fantasma del default en EE.UU.: las claves para seguir la pulseada

Demócratas y republicanos ingresan en horas de definición sobre el futuro de la deuda. Acá te presentamos una guía para entender el trasfondo de la batalla entre ambos bandos.

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Por Sección Internacionales 29 de julio de 2011 - 07:30

El escenario menos pensado, podría volverse realidad en sólo unos días: Estados Unidos está a un paso de quedarse sin fondos para costear sus gastos.

Pese a los vaticinios de algunos analistas, el FMI y la Unión Europea, que sostienen que la primera economía mundial jamás podría caer en el temible default, la realidad es que el tiempo se agota, y la batalla política entre demócratas y republicanos de cara a las presidenciales de 2012 es el gran telón de fondo de la disputa.

Hasta ahora, las negociaciones son nulas: los planes de último minuto de ambos bandos se desmoronan y ponen en duda los ahorros prometidos. Ahora, el presidente Barack Obama busca desesperadamente un plan B que comulgue con ambos bandos, con el fin de resguardar la valiosa nota creditica estadounidense.

Pero para analizar el contexto de la crisis en el país del norte, te presentamos una breve guía para entender las claves de la batalla por la deuda:

1- ¿Qué es el techo de deuda?

Básicamente, el techo de deuda o debt ceiling, como se conoce en EE.UU., es el límite máximo de endeudamiento permitido por el Congreso al Gobierno federal del país. Como una tarjeta de crédito que gestiona el Departamento del Tesoro cuyo límite fue rebasado. Eso es precisamente lo que sucedió a mediados del mes de mayo, cuando la deuda que asume el Ejecutivo norteamericano superó los u$s 14,29 billones de dólares.

El origen del techo de deuda se traslada hasta 1917, cuando el Capitolio dio permiso al gobierno para emitir deuda y así financiar su participación en la I Guerra Mundial. Por aquel entonces el Congreso dio vía libre al Departamento del Tesoro para endeudarse, eso sí, en busca de garantizar cierta transparencia y responsabilidad decidió acotar la cantidad máxima de endeudamiento hasta los u$s 11.500 millones.

Desde el pasado 16 de mayo, fecha en que el techo de deuda se desbordó, el Departamento del Tesoro comenzó a financiar los gastos del gobierno federal a través de préstamos obtenidos del fondo de pensiones de los funcionarios federales. Pero el propio secretario del Tesoro, Tim Geithner, reconoció que a partir del próximo 2 de agosto, el gobierno no sería capaz de pagar todas sus facturas.

2- ¿Qué sucederá si el Congreso y la Casa Blanca no consiguen un acuerdo antes del 2 de agosto?

En ese caso, el Departamento del Tesoro no tendrá autoridad para pedir más préstamos, algo que obligará a Geithner y su equipo a decidir qué facturas pagar y cuáles dejar en rojo. El propio Geithner reconoció durante una entrevista que el país "firma" alrededor de 80 millones de cheques al mes. Desde el Tesoro aseguran que si el Congreso no aumenta el límite de la deuda, el Gobierno incumplirá parte de sus obligaciones legales -un evento sin precedentes en la historia del país-.

Esto haría que los inversores de todo el mundo pongan en duda, por primera vez, la capacidad de EEUU para cumplir con sus compromisos de deuda, algo que podría precipitar otra crisis financiera potencialmente más grave que la vivida en 2008.

3- ¿Por qué existe un bloqueo de la oposición?

Los republicanos, que tienen mayoría en la Cámara de Representantes a partir de las elecciones celebradas en 2010, se niegan a aprobar un aumento del límite de la deuda sin reducir el déficit. El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, defendió que cualquier acuerdo debe incluir un recorte de gasto mayor que el aumento del límite de la deuda.

Si bien existe un amplio consenso por parte de ambos partidos políticos en que el gobierno federal debe reducir sus gastos, los demócratas quieren un acuerdo que contenga un aumento de los ingresos fiscales. Por su parte, los republicanos insisten en que no haya aumentos de impuestos, ya que sería irresponsable, si se tiene en cuenta que la recuperación económica del país todavía es cuestionable.

Hasta no hace mucho, el objetivo de la Casa Blanca era reducir el déficit en un total de u$s 4 billones en la próxima década, de los que u$s 3 billones estarían generados por recortes de gastos en programas sociales como el Medicare. El otro billón restante llegaría a través de un aumento de impuestos, especialmente al cancelar los beneficios fiscales a las rentas más altas.

Los republicanos han apoyado, por su parte, una reducción del déficit menor, alrededor de U$S 2 billones en 10 años, pero sin subidas de impuestos ni retirando los beneficios fiscales en vigor.

El principal punto de fricción está en dejar expirar las rebajas fiscales para las rentas más altas, aquellas que ganan más de u$s 200.000 anuales. Una medida aprobada por el ex presidente Bush y que tensó las relaciones entre los republicanos y los demócratas en varias ocasiones.

Además, está en juego el escenario preelectoral, por la decisión de Obama de buscar su reelección el año próximo.  

4- Si se eleva el techo de deuda, ¿la 'triple A' de EE.UU. estará garantizada?

No. Si no se eleva el límite de endeudamiento y se produce un impago sobre los intereses que EE.UU. debe pagar a sus tenedores de deuda, la rebaja de agencias como Moody´s y S&P´s será inmediata. Dicho esto, ambas agencias de calificación coinciden en afirmar que el desbordado déficit de EE.UU., cuyo mantenimiento a largo plazo es insostenible, es la verdadera preocupación y el origen de una posible rebaja.

5- Actualmente ¿qué medidas concretas se barajan?

Hasta la fecha se piensan dos opciones distintas, puestas ayer en entredicho por la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés). Una que apoyan los legisladores republicanos, y otra liderada por el senador demócrata Harry Reid.

La propuesta del presidente del Congreso, el republicano John Boehner, se basaba en un sistema de dos fases, que requeriría que el Congreso volviera a elevar el techo de deuda el año que viene. En estas circunstancias, la Cámara de Representantes elevaría el límite de endeudamiento en u$s 1 billón antes del 2 de agosto y lo mezclaría con recortes en el gasto del gobierno por valor de u$s 1,2 billones durante la próxima década. Un comité bipartidista estaría encargado de planificar recortes por valor de u$s 1,8 billones, revisando el sistema de impuestos o programas como el Medicare, entre otros.

Sin embargo, la CBO estimó que el recorte inicial de déficit sería sólo de u$s 800.000 millones, algo que provocó una revolución dentro del partido republicano y obligó a retrasar la votación prevista ayer. Además, la Casa Blanca dijo que vetaría esta propuesta.

Por su parte, el Senador demócrata Harry Reid propuso una reducción de déficit de u$s 2,7 billones y un aumento del techo de deuda suficiente para costear las operaciones federales hasta las elecciones presidenciales del año que viene. Aún así, la CBO también puso en entredicho estas cifras y aseguró ayer que la reducción real sería de u$s 2,2 billones, u$s 500.000 millones menos de lo previsto.

 Fuente: El Cronista Comercial

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