pre candidata a gobernadora

Sagasti: "Creo que mi vida no estaría completa si no soy mamá"

Anabel Fernández Sagasti, precandidata a gobernadora por "Frente Elegí" mantuvo una entrevista con TVA y Sitio Andino donde habló de su pasión por la pólitica, sobre la realidad que vive nuestro país y hasta de temas personales como su deseo de ser mamá. Conocé en esta entrevista quién la mujer que quiere gobernar la provincia de Mendoza. 

Se te nota casi eufórica, debés tener buenos números, no te los voy a preguntar en detalle

- Sí, pero además de eso, los tiempos de campaña es lo que más me gusta porque la gente está más abierta amable a escucharnos, a debatir el futuro, abrirnos lo que le está pasando, lo que nos preocupa.

- La gente no quiere quiere hablar mucho de política. Quiere hablar de economía sobre todo, porque golpeás la puerta de una casa y lo primero que te dice es culpa de ustedes estamos así. Le echan la culpa a todos, ¿que opinión te merece esa sensación del votante?

- Sí, somos conscientes de eso. Y por ello nosotros decidimos competir, hacer una lista que intenta hacer una oferta electoral nueva, tenemos experiencia, tenemos muchos candidatos a intendente que tienen experiencia de haber gobernado, pero también con mucha juventud, que eso es lo que nos da la irreverencia de la fuerza de la juventud de llegar a los lugares donde llegamos.

- Mucha gente joven se puede ver que acompaña en cada recorrido que realizan por las calles de la provincia, ¿que te provoca eso?

- Súper ilusionados con la seguridad de llevar en las listas a gente que nunca levantó la mano en levantarles los derechos a nadie. Y eso para nosotros es muy importante, trascendental porque en momentos de crisis necesitamos dirigentes con valentía y el compromiso de lo que tenemos que hacer. Eso a la juventud le da la confianza de estar trabajando por alguien que no los va a defraudar.

- Anabel tu papá de qué trabajaba?

- Mi papá es un militante que trabajó en Irrigación, toda la vida estuvo en Irrigación, y un tiempo estuvo en la municipalidad de Godoy Cruz. Me acuerdo mucho que en el entre 1999 y 2001 fue muy duro para nosotros los vaivenes políticos del país. Mi casa, siempre era comando de campaña, doblábamos boletas, cuando el peronismo se movilizaba, mi casa también. Eso siempre lo he mamado. Y en mi caso, cuando había mucha movilización, paro, en el 99, 2001, 2002, yo estaba tomando el colegio, mi papá luchando en el gremio ahí en el Departamento General de Irrigación y apoyándome.

-  ¿Qué nos pasa en este país que parece volviéramos a repetirnos con la década de mediados del 80 y la hiperinflación, plan austral y después más hiperirnflación?

- Yo creo que los argentinos no nos hemos puesto de acuerdo, qué modelo de país queremos. Y me parece que no sé si los argentinos, sino la dirigencia. Entonces, yo creo en un país que cuida el trabajo y el consumo interno que es de lo que vivimos. Y la verdad que si uno va a cualquier casa, barrio, está de acuerdo en cuidar el trabajo.

- Exactamente. Lo que pasa es que en este momento le prometieron que le iban a cuidar el trabajo, pobreza cero, todas las cosas.

- Y fue al revés. Entonces, la gente tiene razón en estar enojada con aquellos a los que votó para que hicieran otra cosa. Y eso es lo difícil de estas elecciones, pero nosotros intentamos siempre hablar de lo que somos, de lo que vamos a hacer y de lo que fuimos. Por lo menos, siempre estuvimos parados en el mismo lugar. En las buenas y en las malas. Ahora estamos en las buenas porque con esta fórmula que tenemos estamos muy, muy ilusionados.

- A vos qué te pasa cuando llegas a una casa, encontrás una mamá con su chico que no le puede dar de cenar, ¿te llega eso a vos?. ¿Le llega al político ver ese cuadro?

- Es que por eso estamos acá. O sea, para mí es un acto de amor militar en política, más allá de... es un acto de amor al otro porque las herramientas están, de tener un cargo representativo como tengo yo, es la herramienta para poder transformar la realidad y hacer que todos los días todos estemos un poquito mejor. Y por supuesto que nosotros hablamos con todos los que nos acompañan, es una doble tarea. Porque no es solamente ir a la casa, llevar las boletas, las propuestas, sino atender las necesidades que son el hambre, la salud, no llegar a fin de mes, perder el trabajo. Y uno se va a su casa con una mochila llena de angustia y de desesperanza, y más que desesperanza, de desesperación de la gente de no saber qué otra cosa hacer para ayudar a la economía familliar. Pero bueno, eso lo trato de transformar en fuerza para seguir adelante y demostrar que realmente somos una opción en la provincia de Mendoza que quiere hacer algo nuevo, totalmente diferente a loq ue viene pasando en los últimos 20 años en la provincia.

- Más allá de tu papá que me imagino te debe haber cubierto con su ala protectora, ¿cómo fue para vos la carrera hasta ahora?

- Bueno, fue, es difícil. Y pienso que a todos las mujeres en todos los ámbitos le toca, en el periodismo, en una carrera empresarial, en el sector privado. Pero sí, la verdad que ser mujer, ser joven y ser peronista es como 3 pecados casi para la sociedad, y me sigue pasando. Pero uno crece en la templaza de entender que está construyendo tal vez para que otras mujeres puedan acceder tal vez no con tantas piedras sino que sea más igualitario. Y lo tomo con la responsabilidad que eso lleva. Porque ser la primer candidata a gobernadora de mi partido que es uno de los más importantes de la provincia, es una cosa novedosas, transgresora, pero lo vivo, eso, con la conciencia, la responsabilidad que humildemente intento abrir camino para que no sea algo excepcional que una mujer pueda ser candidata a gobernadora en el partido justicialista.

- ¿Te hace más dura o te abrís más para el lado de los débiles, cuando te pasan esas cosas?

- Me abro más, o sea, te fortalece porque cada cosa que te va sucediendo, cada escollo, cuando te cuestionan por el hecho de ser mujer, te endurece en el sentido de que la experiencia te hace eso, crear templanza, aplomo. Pero siempre pensando en esto: que hay que hacerlo porque vienen otras atrás o al lado, y además porque hay un montón de gente que la está pasando mal. Ese es el motor que te hace seguir adelante. Pero , bueno, hace 70 años nosotras no teníamos ni siquiera le derecho a voto, hemos avanzado mucho y Mendoza necesita que las mujeres también nos animemos a los ejecutivos.

- Bueno en el reino animal, son las leonas las que salen a buscar la comida, cuidan los cachorros... el león se queda ahí, pancho. Así que, es casi natural en ustedes esto. Pero no lo hemos visto nosotros como sociedad, recién ahora lo estamos entendiendo.

- Exactamente, y le hace muy bien a la democracia y a la sociedad que haya igualdad de representación entre varones y mujeres, porque somos diferentes. O sea, en la cuestión de percepción, en sensibilidad, somos diferentes, y necesitamos complementar las dos visiones: de hecho, hay estudios que desde la ley de Cupo Femenino, hace más de 30 años, la calidad legislativa viró hacia cuestiones más sociales de salud, de violencia de género, de igualdad, de acceso al agua, y todos esos proyectos de niñez y adolescencia, todos esos proyectos vienen de la banca de mujeres legisladoras. Entonces, es evidente con número que las mujeres tenemos otra perspectiva, complementaria, pero otra perspectiva a la de los varones, y bueno, acá en Mendoza, tuvimos por primera vez una mujer intendenta en el 2015. entonces, creo que es hora de que probemos con una mujer gobernadora después de 200 años de historia.

- ¿Cuántos hermanos son?

- Somos tres.

- ¿Y vos en el medio?

- Un varón más grande,  y el hermano más chico

- Bueno, el más grande te cuidaba y vos le pegabas al más chico?

- Nooo. Lo cuidaba al más chico. Eh, sí. No, la verdad que siempre salía a jugar con mis amigas, él en la bicicletita porque era terrible. Sí, lo iba a buscar a la guardería, lo llevaba en su bicicletita porque no quería caminar, y lo llevaba a jugar al fútbol desde los 3 años y medio. Para ver si gastaba energía porque era una cosa

- O sea, ¿eras vos la ayuda ideal para tu mamá?

- Sí, sí, sí. Yo y mis amigas, estábamos todo el día

- ¿Te resultaba fácil estudiar?

- Soy muy estudiosa, la verdad que sí. Bueno, la secundaria participaba en todo lo que había. Centro de estudiantes desde el primer día de clases, naciones unidas. Todo lo que había, estaba allí. Jugaba al voley, hacía inglés.

- ¿Jugabas al fútbol o te prendiste ahora en los partidos de fútbol?

- Yo siempre, yo soy amante del fútbol, mi casa es futbolera.

- ¿Hincha de qué sos?

- Soy hinca de Godoy Cruz. Y la verdad que en mi casa siempre hay un partido de fútbol de vidriera siempre, del lugar del mundo donde sea, los domingos siempre hay un partido de fútbol puesto.

- ¿Sos más de tu mamá o de tu papá, con quien la mejor relación?

- No, los dos son diferentes. Con mi papá, bueno, comparto la política mucho. Yo era presidenta del centro de estudiantes. Es mi ADN.

- ¿Qué consejos recibiste en tus primeros pasos en la política?

- No. Más que consejos, esto, la templanza, el aplomo, de fortalecerte pero nunca endurecerte con los más débiles, con quienes representas. Las miserias humanas están en todos, nosotros estamos acá convencidos de que hay que cambiar muchas prácticas. Y yo creo que humildemente estamos de a poquito formar nuevos dirigentes, nuevos cuadros que tengan que ver con eso: de que no es lo mismo tener valores que no. Ni en la política ni en la vida. Y a mí me formaron así desde mi casa. Y mi papá es el custodio de eso.

- Bueno, tenés un buen ejemplo en tu papá: tu papá no dejó de ser trabajador. Militó la política, pero no la usó para un enriquecimiento o tener un cargo

- Mis papás viven en el mismo lugar que yo nací y me crié. Y todos los domingos vuelvo a comer ahí.

- ¿Sos buena cocinando?

- Eh, no sé si soy buena. No me gusta. No me gusta. Pero sí cocino, por supervivencia. Hago buenos asados.

- ¿Querés ser mamá?

- Sí, sí, sí. Me encantaría. Fui voluntaria de la Casa Cuna 8 años, así que me encantan los chicos. Y bueno, después que pase este tiempo, primero tengo que buscar el padre. Creo que mi vida no estaría completa si no soy mamá.

- ¿Si sos gobernadora, qué harías, cuál sería tu objetivo?

- Mi objetivo es poder entregar la banda y estar convencida de que empezamos a construir una provincia más equitativa y con mayores oportunidades. Sin discriminar a aquellos que nacieron en pueblos más alejados de la gran ciudad y que no están accediendo a los mismos servicios que por ahí los que viven en Godoy Cruza, Las Heras. Aunque los servicios por ahí son deficientes, en el interior de la provincia no llegan directamente. Entonces, la verdad que me gustaría que me recuerden como una gobernadora que trabajó por una provincia equitativa y productiva.

- Vi que te has interesado en aquellos que tienen problemas de alcohol y drogas. San Rafael tiene un buen centro de rehabilitación, pero el resto de la provincia no. ¿Qué vivencias has tenido que te llevaron a eso?

- Mirá, yo hace tiempo que vengo trabajando con esto, he visitado centros y organizaciones, ONG en la provincia de Buenos Aires, he estado investigando bastante. Me junto con asociaciones que han trabajado con el alcoholismo. Bueno, las drogas que son todas ONG, casi ninguna tiene apoyo del Estado. Y además hablando con las madres, y esto atraviesa a todas las clases sociales, la desesperación de no saber qué hacer. No saber qué hacer cuando te das cuenta que, primero aceptar que tu hijo tiene un problema con la droga. Y segundo qué hacer. Si tiene más de 18 años no lo podés obligar a un tratamiento. Además de que hay 9 centros en la provincia de Mendoza de rehabilitación ambulatoria que no dan a basto, porque pedís un turno y te lo dan a los 3 meses. Pero también tenemos que tener centros de internación y de desintoxicación. Acá en la provincia, los chicos se tiene que ir a San Luis, a Córdoba, a Buenos Aires. Si es que tenés la plata o la obra social, que primero tenés que hacer un amparo porque las obras sociales no se interesan.

- ¿Y porqué las obras sociales no se interesan en estos temas?

- No te dan bolilla. Y la verdad es que hay casos muy tristes, yo conozco a una mamá que es Miriam Lucero, que yo la conocí caminando, que ella luchó mucho porque internaban a su hijo, es más, lo hizo con intervención de la Justicia, y su hijo tenía diabetes, y había 2 centros en el país que trataban el tema de la adicción y la diabetes, lo internó en Buenos Aires, ella vive en el barrio La Gloria, imposibilitada de ir a verlo, todo el desarraigo, la situación. Y un día la llamaron que su hijo había fallecido. Hoy hay un proceso penal, que han cerrado la clínica porque a él lo dejaron morir en el mejor de los casos, y esas son las situaciones en cuanto si sumás la vulnerabilidad con la falta de información. Y es lo que tenemos que evitar. Hoy un chico que tiene una crisis o un alcohólico que tiene una crisis, lo internan en El Sauce o en el Pereyra. Y no son instituciones que estén preparadas para tratar este tipo de casos. Es un tema de salud pública que la provincia tiene que hacerse cargo. Nosotros, como sabemos que vamos a recibir una provincia complicada en las finanzas, muy complicada en las finanzas, hemos programado incentivar a que estas organizaciones vengan, se instalen en la provincia de Mendoza, con ayuda del Estado, con infraestructura del Estado. Hay miles, miles no, hay muchos lugares que están vacíos que pertencen al gobierno nacional, al municipio, la provincia, nosotros incentivar, ayudar a que se instalen acá y tener un cupo gratuito para las personas que no tienen dinero para la internación. Y creo que tiene que ser una política de Estado prioritaria.

- ¿Qué pensás hacer con el tema viviendas?

- Bueno, nosotros uno de los planes que tenemos como medida urgente a implementar, es el vivií Mendoza. Que lo vemos no solamente con una cuestión de dignidad, acceso a un derecho que es la vivienda propia. Que ayuda a regular temas sanitarios y de salud, porque tener aguas, cloacas es un tema sanitario, de salud, de seguridad porque el hacinamiento genera también inseguridad. Sino también de economía porque el sector más dinámico en la economía es la construccion de vivienda. No la obra pública en general, la construcción de vivienda. Entonces, no solamente una medida social, sino económica, de reactivar la economía de la provincia de Mendoza. Y ese plan consiste en no solamente en viviendas sociales sino también en vivienda rural que hace mucho tiempo que la provincia no atiende el déficit rural, y una serie de créditos para aquellos que no son sujeto de crédito bancario, para ampliar o reformar la casa. Que eso es lo que más mano de obra intensiva genera. Porque vos, por ejemplo, cuando tienen los húmedos afuera, el baño, que lo tenés afuera de tu casa y lo querés poner adentro, vos para hacer un baño no se lo vas a dar la llave a un arquitecto y decirle: haceme el baño. No, vas, buscas un plomero, un electricista, vas al corralón del barrio y le compras. Bueno, ahí ya te nombré 3 puestos de trabajo que estás dando por un crédito de poco monto. Y eso es muy posible hacerlo en la provincia de Mendoza. Hoy el IPV tiene 2.200 millones de pesos asignados. Y para hacer 2000 casas, necesitás 3000; o sea nos faltan 800 millones que solamente con el 8% del presupuesto de lo que hoy tiene Infraestructura, podemos llegar a los 3.000 millones. Es una cuestión de visión y decisión política. De voluntad y de saber dónde poner la plata y efectivizarla para que genere trabajo, para que genere dignidad, y bueno, esa es una de las medidas urgentes que queremos hacer.

-¿Te imaginás a tu papá abrazándote si un día sos gobernadora? Se llora todo el viejo, no?

- Sí, la verdad que sí. Yo siempre recuerdo cuando le dije que iba a ser diputada nacional. Lo sentamos, porque iba a ser muy fuerte. Le dijimos bueno, papi, vos sabés que la política... sí, sí, me decía. Yo sé. Y le dije bueno, Cristina me llamó y me dijo... se quedó mudo. Mudo. Le digo papi, estás bien?. Se paró y me dijo: el peronismo me ha devuelto todo el trabajo y el amor que le puse con vos.

- ¿Viven intensamente el ser peronistas?

- Sí, la verdad que en mi casa lo vivimos. Porque nosotros el peronismo lo vivimos todos los días. En mi casa siempre, todas las navidades hay alguien nuevo, o un chico que rescatamos de la calle, o un amigo que no tiene familiar. Siempre en mi casa ha sido receptora no solamente de niños o de personas que vamos conociendo o vamos integrando en la familia. Otra cosa en mi mamá son las mascotas. O sea, que siempre, todas las navidades tenemos fotos diferentes. Te acordás que este: la verdad es que es una enseñanza de vida que nos ha dado mi papá y mi mamá. Y mis hermanos lo vivimos así cotidianamente. Así que, si tengo la posibilidad de hacerlo, ayudando desde la Gobernación, creo que vamos a estar todos los Fernández transpirando la camiseta trabajando 4 años para transformar la vida de los mendocinos.

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