La nena mendocina fue asesinada por su padrastro en San Luis

Florencia Di Marco: a dos años del crimen, su madre va a juicio por los abusos

Por Sección Policiales

Este viernes se cumplen dos años del femicidio de Florencia Di Marco, la pequeña mendocina de 12 años que fue abusada y luego asesinada por su padrastro en la provincia de San Luis, lugar donde vivían luego de dejar San Martín. El hombre se quitó la vida meses después de su detención y su madre, Carina Di Marco, quedó imputada en el hecho por omitir ayuda a su hija y cubrir los abusos. En abril, la acusada irá a debate por abuso sexual con acceso carnal en calidad de partícipe necesario por omisión, delito por el cual podría ser condenada a 17 años de prisión. 

La información sobre el caso de Florencia, hecho que conmocionó al país el 22 de marzo del 2017, hablan de que el próximo 8 de abril comenzará el juicio contra su progenitora,  Carina Di Marco por el crimen de su hija Florencia Di Marco. 

Di Marco será juzgada por el delito de abuso sexual con acceso carnal en calidad de partícipe necesario por omisión. Se la acusa de no ayudar a su hija en los abusos que le provocaba Lucas Gómez. La defensa de Di Marco manifiesta que no tenía conocimiento de esos abusos, informó Cuyo Noticias. 

El lamentable femicidio ocurrió aquel 22 de marzo cuando la pequeña desapareció cuando su madre estaba en un hospital dando a luz a su cuarto hijo. La nena e stuvo desaparecida y su padrastro hizo la denuncia por paradero. 

Le dijo a la Policía que la había dejado en la puerta de la escuela y que cuando fue a retirarla no la encontró. El 23 de marzo, es decir, un día después, el cuerpito de Florencia apareció debajo de un puente en la localidad de Saladillo. Estaba boca abajo y casi sin ropa. 

El autor la había violado anal y vaginalmente, y también la estranguló con un lazo. Gómez, que era el padre de sus dos hermanos, la violaba desde hacía tiempo y había decido quitarle la vida la noche que su mamá dormía en la Maternidad Doctora Teresita Baigorria en San Luis. Allí había dado a luz a una hermosa niña. 

Le había pedido ayuda a sus maestras en Mendoza y les confesó que el padrastro la tocaba, pero la madre nunca le creyó. Les dijo a las docentes que su hija era mentirosa. Y así la mujer defendió a su pareja hasta el día que se lo llevaron esposado.

La nena también pudo contar que por la noche tenía pesadillas, que un hombre entraba a su habitación, que la tomaba del cuello y que le movían la cama. Ojalá todo eso que vivió hubiera sido un sueño.

Lucas Gómez fue detenido el 24 de marzo porque siempre fue el principal sospechoso y lo custodiaban en la casa que alquilaban en el barrio Lucas Rodríguez. Testigos lo vieron en la zona donde hallaron el cuerpo de la nena y algunos elementos encontrados en la vivienda justificaron la detención.

La jueza Virginia Palacios lo imputó el 27 de marzo por "abuso sexual doblemente agravado por la calidad de guardador y por mediar situación de convivencia preexistente en concurso real con el delito de homicidio criminis causa por mediar alevosía y violencia de género". Fue alojado en la cárcel de máxima seguridad que tiene la provincia en La Botija.

Las pesquisas comprobaron que Florencia nunca llegó a la escuela el miércoles 22; sino que en la madrugada, Gómez decidió atacarla por última vez hasta matarla.

Los exámenes forenses confirmaron que las vejaciones eran de "antigua data en la zona vaginal y anal". Gómez simuló que llevó a su hijastra como todos los días a la escuela. Después arrojó la mochila en un descampado y dio aviso a la policía para que ayudaran a buscarlo.

El 4 de abril Palacios ordenó detener a Carina Di Marco, y tres días después la imputó como "partícipe necesaria" por el delito de "abuso sexual con acceso carnal agravado, por su calidad de progenitora, respecto de la víctima, por su condición de guardadora y por mediar la condición de convivencia preexistente".

"Ella tenía efectivo conocimiento y sin perjuicio omitió sustraerla de ellos. Permaneció inerte, indiferente. Prefirió dejarla a los designios de quien estaba socavando con la integridad física, psíquica y sexual de su hija", puntualizó Palacios en día que dictaminó la presión preventiva.

Con su hija muerta y su pareja detenida, Di Marco reveló que había descubierto que "vivía con un monstruo". Que el hombre la golpeaba y que hasta consumía drogas.  El 8 de mayo, Gómez fue trasladado hasta los laboratorios para ser sometido a una prueba de ADN. Dos días después, lo encontraban sin vida en su lugar de detención.

Según pudieron comprobar horas más tarde, el principal sospechoso por la muerte de Florencia había decidido ahorcarse desde lo más alto de la ventana de su celda, con un cable telefónico.

El 1 de junio, los resultados del estudio genético a Gómez comprobaron que había sido el violador de la pequeña de 12 años. 

Di Marco tiene a todos sus hijos en San Martín, Mendoza. Inclusive los restos de Florencia, donde el 26 de marzo recibieron sepultura.

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