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Sainz, uno de los animadores del Dakar 2019 que va por la victoria

Por Sección Andino Sports

Carlos Sainz tiene claros quiénes serán sus rivales a partir del próximo 7 de enero en Lima. El bicampeón del mundo de rallies y dos veces ganador del Dakar deja claro que serán los Peterhansel, Despres, Roma y Al-Attiyah que hace 12 meses lucharon por el trofeo del Touareg que acabó en manos del madrileño y de su copiloto Lucas Cruz.

La inscripción de Sebastien Loeb a última hora, con un Peugeot 3008 DKR de 2017 gestionado por los franceses de PH Sport, le añade al plantel de candidatos a todo, según reconoce Sainz a Motorsport.com.

"Sï, hombre, es un enemigo a batir. Vamos a estar los mismos al final, creo, quizás con coches distintos algunos, pero los favoritos van a ser los mismos que el año pasado", apunta. "Pensando que vamos a ser competitivos, está claro que cuento con mis dos compañeros de equipo, con Nani Roma con el 4x4, que también hay una evolución del coche y luego los Toyota, enemigo número 1 a batir, encabezados por Nasser. Somos los mismos del último Dakar. Quizás Robby Gordon, pero si a estas alturas de la película nunca ha estado peleando por la victoria, solo por etapas, dudo que vaya a luchar por una victoria final, aunque todo es posible".

Sainz y Cruz probaron el MINI X-Raid Buggy el pasado junio, antes de decantarse por el equipo alemán para disputar el Dakar 2019. Solo han tenido seis meses para tratar de enderezar el rumbo de un proyecto que nació tras siete meses de desarrollo a finales de 2017 y que corrió la 40ª edición del Dakar sin haber competido antes, con un 19º como resultado.

"Tenía mucho margen de mejora, como se ha visto. Pero también había que saber hacia dónde había que ir. El equipo ha hecho un buen trabajo y se han marcado perfectamente las prioridades en las que había que trabajar y estoy contento, en el tiempo que hemos tenido, con el trabajo que se ha hecho", reconoce el madrileño.

Insistido en si este tiempo es suficiente para ser candidato a la victoria, responde confiado: "Yo creo que sí, salvando que me preocupa en cierta medida la fiabilidad. Al final, cuando un coche es tan nuevo como este y con pocos kilómetros globales, no solo de Dakar, sino de otras carreras, siempre tienes una pequeña duda".

El vigente ganador de la prueba admite que hubiera preferido más pista y menos dunas, pero también recuerda que la edición 2018 tuvo su buena ración de fuera pista y supieron rendir en dichas condiciones.

"Hubiese preferido algún camino más para poder conducir un poco en el tipo de terreno que a mí me gusta más. Pero al final el Dakar del año pasado fue mucho fuera de pista, lo hicimos bien y hay que afrontar la carrera tal como viene", apunta.

"Al cabo de los años es indudable que he acabado aprendiendo bien la especialidad y cogiendo experiencia en este tipo de carreras en dunas, en desierto, en fuera pista, que es donde tenía menos experiencia. Está claro que ahora tengo suficiente experiencia, por eso no me quejo. Cada kilómetro, cada carera que disputas te hace ganar experiencia. Todo ello te hace conocer más cosas, vivir más situaciones, pero lo que hace falta es llegar bien preparado físicamente y tener una estrategia correcta".

Con 56, y tras convertirse el pasado enero en el ganador más mayor del Dakar, Sainz no quiere pensar en el mañana. El madrileño deja claro que se lo tomará con tranquilidad y que no se ha marcado un límite de edad para seguir compitiendo.

"No me he marcado un techo. Iré año a año, como siempre. Ya habrá tiempo de decidir el futuro", concluye. 

Fuente: Motor Sport.


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