El dolor de la familia por  Ángel: "Lo mandaban a vender droga"
Viernes, 7 de diciembre de 2018
Por: Hernán Adrover @hernanadrover53

La puerta abierta y una tetera con agua para los mates a punto de hervir era el panorama de este viernes a media mañana en la casa de Juan Fausto Ríos en Las Heras. 

El hombre, de 82 años y de profesión albañil, es el abuelo de Ángel Alexis Suárez, el chico de 13 años que fue asesinado de un disparo en la espalda este jueves por la madrugada en ese departamento. 

Los avances en la causa que aún no tiene detenidos y que tiene varias hipótesis, entre ellas, que el autor podría ser otro menor. 

Este hombre vive en calle Azcuénaga de Las Heras, en inmediaciones del barrio Santa Teresita y le contó a Sitio Andino cómo era la relación que tenía con uno de sus nietos, el que fue ultimado de un disparo en la clavícula. 

Habló de "Angelito" -lo conocían como "Huevo" o "Winky"-, como lo llamaba habitualmente y explicó que si bien lo veía, muchas noches no dormía en su casa. "El venía a veces pero no mucho. Lo veía pero algunas noches se quedaba a dormir en la casa de una tía", contó el hombre mientras se sentaba en su cama.

"Cuando venía me pedía algo para comer o alguna moneda y yo le daba lo que tenía o lo que podía. A veces le daba un pedazo de una milanesa y después se iba otra vez a la calle", recordó. El hombre trabaja haciendo changas de albañilería, actividad que hace gran parte del día y tiene a su cuidado a otros hermanos de Ángel (son ocho en total). 

Juan Fausto Ríos, el abuelo de Ángel, dio detalles de la vida del chico asesinado este jueves por la madrugada en el barrio Pucará. FOTO: CRISTIAN LOZANO 

La víctima fatal no tenía a sus padres presentes porque ambos están detenidos. La madre, Vanesa Soledad Suárez, por una causa de lesiones y abandono de personas por no cuidar a sus hijos. 

"El papá de Ángel también está detenido pero en Cacheuta", contó Ríos. Los vecinos del barrio Pucará, donde el menor fue hallado con un disparo en la espalda, habían denunciado que su padre lo vivía maltratando y pegando. 

En cuanto al hecho de sangre, detalló que se enteró cuando los policías llegaron a su casa. "Eran como las 2 o 3 de la mañana y ya estaba dormido. Pero sólo sé que le dieron un tiro, no sé más de cómo fue la muerte de él", dijo pero tuvo que parar porque comenzó a llorar. 

"La última vez que lo vi fue hace como 20 días. También vino, comió algo y se fue. No sé si iba a la escuela porque no dormía acá. Tampoco sé si sabía leer. Su hermano más chico sí vivía acá pero a veces no se levantaba para ir a la escuela", graficó cómo era su situación diaria.

Mientras esto ocurría, otros familiares y gente cercana a la víctima llegó a la casa. Hablaron con "Don Juan" porque tenía que resolver los papeles para el entierro del pequeño, quien estaba siendo velado en otra casa del barrio. 

Isabel, una mujer que tiene un comedor, explicó que Ángel iba a comer todos los días. "En el último mes había dejado de ir porque tenía malas juntas", explicó la mujer.

Lo usaban para ser una "mula" de drogas

En referencia a esto último, donde el chico se juntaba con unos malvivientes, Kevin, un hermano mayor de Ángel, también llegó hasta la casa de su abuelo y contó cómo era su hermano: "Le gustaba jugar al fútbol, quería jugar. Él no estaba conmigo pero nos veíamos". 

Isabel, hablando por el celular,  es quien tiene a cargo el comedor donde asistía el chico de 13 años. Dijo que la víctima "tenía malas juntas". FOTO: CRISTIAN LOZANO

Aún con dolor y sin dormir por lo ocurrido, el joven sospecha que la familia que encontró a su hermano herido tiene una relación directa con el hecho. 

Ángel había sido llevado en un taxi al Hospital Carrillo por una mujer, quien aseguró que escuchó tiros y luego lo encontró tirado en la calle

"Esa gente lo mandaba a vender droga. Después se lavaron las manos y decían que no lo conocían pero a veces se quedaba a dormir en la casa de ellos", sostuvo mientras acusaba a la familia que vive en la calle Tres de Febrero. 

Esa misma versión es la que tienen los investigadores y una de las que maneja el fiscal Carlos Torres, de Homicidios. Es que, entienden, era utilizado por conocidos dealer de la zona para hacer una especie de "delivery" de drogas en esos barrios y alrededores. "Aprovechan que son menores y que no quedan detenidos", deslizaron. 

Varias hipótesis abiertas

Ahora bien, en cuanto al autor, no está identificado y existen varias líneas investigativas. Una de ellas, la más fuerte, es que el chico haya sido asesinado adentro de la casa de la mujer que lo llevó al hospital. Sospechan eso, porque algunos indicios se contradicen con lo relatado por la supuesta testigo. 

Es que si el joven fue encontrado en la calle, los sabuesos no se explican por qué la ropa o el cuerpo no tenía muestras o rastros de barro o tierra y más teniendo en cuenta los días de lluvia que hubo en la provincia. En la casa no hallaron sangre pero creen que los rastros hemáticos fueron absorbidos por la misma ropa que tenía colocada, evitando el contacto con el suelo. 

Faltan testigos para que declaren y den sus versiones pero el autor aún no está identificado. Sin embargo, en este punto, tienen algunas dudas por el lugar donde Suárez recibió el proyectil, que sería menor al de una 9 milímetros. 

"Quizás otro menor que estaba con él (con Ángel) estaba manipulando el arma  y se le disparó. Esto puede ser por la zona donde lo hirieron", detallaron. Sin embargo, no descartan que haya sido otro mayor el autor y que tenga directa relación a un posible ajuste por el mismo tema a la venta de estupefacientes de esa zona. 

Tamaño del texto
Comentarios
Tu comentario