Matriz productiva en debate
Cruda visión de los empresarios sobre el presente y el futuro de Mendoza
Viernes, 5 de octubre de 2018Días atrás, la UIM, el CEM y la FEM, se presentaron en la Legislatura y dejaron en manos de los líderes de los boques un duro diagnóstico sobre la situación económica de la provincia. Cuestionaron la expansión del Estado que presiona sobre la producción de riqueza, se quejaron por la carga impositiva y criticaron a la política en general por dejarse intimidar por los sectores que impiden el cambio de la matriz económica. Sectores, agregaron, que no representan lo que dicen representar.
Por: Marcelo Torrez En Twitter @MarceloTorrez

Así como en los noventa, los empresarios cuantificaron las pérdidas en cifras multimillonarias de Mendoza frente a la promoción industrial de las que se beneficiaban las provincias vecinas y empujaron, de alguna manera, una decisión política que le pondría un punto final a lo que en verdad se había convertido en una estafa al propio Estado, hoy han vuelto a jugar una carta brava, como aquella, exigiéndole a la misma política que impulse un giro brusco en el rumbo económico de Mendoza, porque de seguir así en poco tiempo más, todos los indicadores mostrarán números rojos: los de los recursos, los del empleo, los de las oportunidades, los de la riqueza y los de la producción de alimentos, entre los más importantes.

"Estamos ante una situación insostenible", describe en su interior un documento que días atrás fue suscripto por la Unión Industrial de Mendoza (UIM), el Consejo Empresario Mendocino (CEM) y la Federación Económica de Mendoza (FEM) y presentado, casi en un acontecimiento inédito, en las cámaras legislativas de la provincia.

El informe, crudo y elaborado con datos oficiales que surgen de la DEIE mendocina y del sistema de estadísticas del gobierno nacional, repasa al menos los últimos quince años de la economía mendocina, advierte sobre la expansión que ha tenido el Estado y el impacto del gasto en el Producto Bruto Geográfico de la provincia y destaca que se ha llegado a un punto en el que la matriz económica ya está agotada, a poco de entrar en un escenario en el que no va a poder responder a las demandas de los más de 2 millones de mendocinos.

"Hace décadas que la actividad productiva en general viene mostrando signos de debilitamiento, con una importante pérdida de dinamismo en las actividades tradicionales y otras innovadoras que, si bien muestran señales de crecimiento, no alcanzan a compensar la desaceleración de las primeras", se lee en el escrito que, de alguna forma, pudo haber encendido la chispa de los dos proyectos que se conocieron en la semana, el de los senadores peronistas Alejandro Abraham y Juan Agulles, que colocaron otra vez en la agenda la discusión sobre la minería.

Los empresarios describen, en un tono perjudicial, que los sectores de servicios y de comercio hayan crecido "en detrimento", dicen, de las actividades industriales y primarias y agregan que entre el 2004 y el 2016 todo lo que produce Mendoza en términos económicos disminuyó su participación en el Producto Bruto Interno del país, bajando de un 3,9 por ciento a un 2,8, situación que hizo caer, además, el PBI por habitante de Mendoza respecto del promedio nacional: del 93% en el 2004, al 66% en el 2016. Con lo que Mendoza se ha ido empobreciendo, para ser más precisos.

También se fue desacelerando la capacidad para la creación de empleo. Entre el 2003 y 2007, la creación de empleo por año era del 8 por ciento promedio y entre el 2008 y el 2013 fue del 2 por ciento, una cifra incluso por debajo del promedio nacional. La tendencia, es lo más preocupante, se mantiene.

"El Estado creció en tamaño y necesidad de ingresos. Hoy el Estado representa el 25 por ciento del Producto Bruto Geográfico de la provincia. Desde el 2004 el peso relativo del sector público sobre la economía creció 100 por ciento, sin una contraparte de similar proporción en mejores servicios, o en infraestructura productiva adecuada para el desarrollo provincial", dicen la UIM, el CEM y la FEM en el documento conjunto.

Por supuesto que también hay un capítulo para la presión impositiva, la que se duplicó entre el 2008 y el 2017: pasó de un 3,8 por ciento a un 7,5 por ciento del Producto Bruto Geográfico. Pero así también reconocen que, en los dos últimos ejercicios fiscales, se evidenció una notable -destacan- reducción del déficit fiscal: pasó de los 1.083 millones de pesos en el 2016 a 144 millones de pesos en el 2017.

Las exportaciones tampoco han sido promisorias para Mendoza. Según los empresarios estamos casi en los mismos valores que los del año 2007. Sólo el 10 por ciento de las exportaciones mendocinas provienen del sector industrial. El 71 por ciento tienen su origen en las ventas de manufacturas de origen agropecuario y el 16 por ciento en los productos primarios. Para agravar aún más el panorama, nuestros competidores, como Chile y México, que le venden al mundo lo mismo que nosotros crecieron notablemente en desmedro de los productos mendocinos por contar con menos presión impositiva desde ya y por haber trabajado durante mucho tiempo en una política sostenida mirando hacia los mercados asiáticos. En esa línea también se movieron Australia y Nueva Zelandia, países vitivinícolas con comportamientos similares a la de la industria madre de Mendoza.

Los empresarios manifiestan su intención de llamar la atención a la política de Mendoza. Aunque no lo digan expresamente, decidieron presentar el documento en la Legislatura para involucrar al oficialismo y a la oposición y no arriesgarse a que el documento se perdiera en algún despacho de la Casa de Gobierno.

Hay que "desarrollar nuevas actividades, además de fomentar las actuales", escriben en el documento y reclaman por un aval para ir por "la minería responsable, las energías renovables y las industrias de base creativa y tecnológica".

Hacia el final, afirman que la minería concretamente "es considerada en Mendoza de hecho una actividad casi ilícita" y que todas las iniciativas para desarrollar la economía vinculadas con los recursos naturales "han sido sepultadas por una ?matriz de decisiones' tomadas desde el Ejecutivo y desde la Legislatura". Esas decisiones, sostienen, "en muchos casos han sido promovidas por la presión y exigencia de sectores de la sociedad que se arrogan una representación general y mayoritaria que no tienen".

Tamaño del texto
Comentarios
Maria Michel
09-10-18 15:03
Tengo 61 años así es que he pasado varios inviernos y varias primaveras y desde que me acuerdo los empresarios mendocinos tienen el mismo discurso /llanto: todo esta mal, los impuestos,la competivida de, la competencia con Chile...En fin nada nuevo...lloran lloran y lloran.
Tu comentario
Más de Opinión
La pasión por los tiros en el pie
Escribe: Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202