Juicio por Janet Zapata: "Mi hermana estaba totalmente sometida por Minati"
Jueves, 6 de septiembre de 2018
Por: Hernán Adrover @hernanadrover53

Este jueves comenzó el debate por el femicidio de Janet Zapata (29), asesinada en setiembre del año pasado en Las Heras, y fueron su madre y su hermano los primeros que declararon. Fue este último quien habló de la mala relación que tenía su hermana con su ex pareja, Cristian Damián Minati (31), a quien señaló de celarla, de intimidarla y de someterla. En el banquillo de los acusados están sus cómplices, dos conocidos de este último, Juan Orlando Manzano (42) y Claudio Sebastián Quiroga (31). 

Minati llegó a juicio acusado por homicidio agravado por precio, por el vínculo y femicidio, que prevé prisión perpetua en caso de ser hallado culpable (los otros dos imputados están señalados por el mismo delito pero en calidad de coautores). Esta calificación se debe a que la instrucción sostiene que Minati les pagó 15.000 pesos a los otros dos hombres para que asesinaran a Janet, quien fue hallada sin vida y enterrada el lunes 26 de setiembre en un descampado de El Algarrobal.

La jornada se inició pasadas las 9 en la Sala 4 de Planta Suelo del Tribunal Penal Colegiado que estuvo presidido por el juez Jorge Coussirat. La primera en declarar fue Jorgelina Ávila (51), la madre de Janet, y relató cómo vivió los momentos en que buscaba a su hija, quien desapareció el miércoles 21 de setiembre y apareció asesinada a golpes y de dos tiros la tarde del lunes 26 de ese mismo mes. 

Jorgelina Ávila, madre de Janet (de campera negra y en el medio) junto con los familiares y allegados

"Minati nos dijo el 22 (de setiembre) que mi hija no había vuelto a la casa. Que habían ido el 21 a La Barraca en Guaymallén a ver a una señora por una mesa de dulces para el cumpleaños de mi nieta (la hija de Janet que en aquel entonces tenía 5 años) y después cada uno se fue para distintos lados. Él (por Minati) dijo que se fue a la verdulería que tenía y que mi hija se fue al centro a comprarles unas zapatillas a la hija por el cumpleaños", recordó.     

Ávila contó que, cuando desapareció su hija, creyó que se trataba de un caso de trata y que Minati también le hacía creer eso por cómo se vestía la joven madre. "Me decía que le pasó eso porque se vestía con calzas, remeras apretadas o ropa de moda". También relató que el imputado hablaba mal de una amiga de Janet, con la cual a veces salía a bailar. "Hablaba mal de Romina, que ella había tenido la culpa", señaló.  

Pero el que hizo más hincapié en cómo era la relación fue Mauro Zapata (34), hermano mayor de mujer asesinada. Janet vivía junto con Minati y su pequeña hija, en un departamento interno en la casa de su suegra, también en Las Heras. "En el último tiempo la relación se había deteriorado. Tenían peleas porque el lugar era chico y por la convivencia". Cuando la nena tenía dos años, según estos dos testigos, la suegra de Janet le había prohibido usar el baño que era compartido y que había sido "corrida" de su casa. "Estuvieron seis meses separados. La madre de Minati nunca quiso a Janet", contó Ávila. 

Cuando retomaron la relación, la madre de la víctima fatal contó que después tuvieron más peleas "domésticas y Minati se iba a la casa de su abuelo y después volvía. Mi hija nunca me contó esto porque supongo que no quería que pasara un mal momento", siguió. "Mi hija jamás me contó que había sido agredida pero muchas veces la vi con moretones en las piernas y me decía que se había caído o se había golpeado con la cama", sostuvo. 

Regresando al testimonio del hermano de Janet, este hombre manifestó que cuando Minati les contó que ella había desaparecido, "lo noté raro, como que había algo. Siempre estaba nervioso", relató ante la representante del Ministerio Público, Daniela Chaler, y ante el abogado querellante, Lucas Lecour. 

También confirmó, ante las consultas, que Minati tenía armas en su poder. "Tenía armas, una bersa calibre 22 porque se le habían metido a robar tres veces seguidas en el negocio de su madre donde tenía la verdulería. Era una herencia de su padre", detalló. "Una vez sacrificó un perro que teníamos y que no podía caminar. Hicimos un pozo y le pegó dos tiros con un revólver 32 largo", agregó.   

Ante otras preguntas referidas a cómo era la relación entre Zapata y Minati, Mauro explicó: "Él la intimadaba mi hermana, con miradas y gestos. Era molesto porque cuando venían a visitarnos a la casa de mi mamá no se quería quedar y a la hora empezaba con que se tenía que ir". 

Y continuó: "La celaba con las amistades que tenía de toda la vida. Mi hermana estaba totalmente sometida por este señor (por Minati), obligada a lo que el jefe de familia decía. Por eso no le gustaba que Janet tuviera trabajo propio, que repartiera cosméticos. Ella vendía muchísimos cosméticos y le molestaba que tuviera plata y un trabajo propio porque ahí él (por Minati) no se podía meter", aseguró. "Jamás pensé que podía hacer algo así", dijo en referencia al femicidio. 

La mamá de Janet, también hizo referencia a cómo era la víctima y sus proyectos: "Mi hija le dijo a su abuela paterna que iba a tener otro hijo en 2017 y que se iba a casar en octubre. Que quería que le regalemos una cocina". 

Y concluyó: "Mi hija era muy bella. Brillaba adonde llegaba, por su simpatía, por su carácter y su buena onda. Estaba llena de proyectos, era buena hija, buena madre y hermana. Una amiga excelente. Tenía los mejores sueños con su hija, era muy responsable de ella". 

Tras estas dos declaraciones, el Tribunal dio un cuarto intermedio hasta este viernes a las 14 donde habrán más testigos.    

Minati, Manzano y Quintana están representados por los abogados defensores Lucas Soler, Esteban Girone y Crisina Sánchez, respectivamente.   

    

Tamaño del texto
Comentarios
Tu comentario