Opinión
Argentina en crisis, nueva entrega de la misma saga
Domingo, 2 de septiembre de 2018
Por: Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202

Como en esas películas con un sinfín de sagas, la Argentina afronta una nueva crisis que acecha a nuestra economía. Siempre los actores parecen ser los mismos: un capital concentrado que pretende maximizar ganancias sin costos ni esfuerzos, avasallando soberanías, derechos y calidad de vida de los ciudadanos argentinos.

Sería difícil saber qué versión es esta de la película que llenó de muertes la tierra del sur desde el pacto Roca-Runciman, con el asesinato de Bordabehere, hasta los muertos en las calles del 2001.

Como cada saga hollywodense, tiene distintos actores y algunos toques en el guion. Esta entrega, por ejemplo, al contrario de la del 80 en la dictadura o la de 2001, tiene una diferencia importante: un sistema bancario financiero sólido, que recién sufrió un poco esta semana con el desplome de las acciones, pero ni hay quiebres de grandes bancos como en la década del 80, ni dólares virtuales generados por la convertibilidad de Domingo Cavallo.

Sin embargo, las víctimas son las mismas, el salario real, el poder adquisitivo de los trabajadores y profesionales, y los universos alcanzados por las ayudas sociales o jubilaciones del Estado Argentino.

La feroz devaluación concretada esta semana de más del 30% hasta el viernes, profundizó la pérdida. Un trabajo de la Universidad de Avellaneda, coordinado por el economista Santiago Fraschina refleja claramente la situación.

El sueldo mínimo pasó del equivalente a 589 dólares en 2015 a 384 dólares esta semana. Una pérdida de 205 dólares en el poder adquisitivo del salario mínimo, vital y móvil.

Del mismo trabajo se desprende también que los únicos países que perdieron en dólares su salario mínimo fueron Venezuela (fundamentalmente por la mega devaluación que significó el cambio de moneda), Brasil y la Argentina, en tanto el resto de la región sufrió una revaluación de sus salarios mínimos medidos en dólares, a pesar de los contratiempos internacionales.

La nueva crisis de la economía argentina (aún en desarrollo) tiene un protagonista fundamental, que es el combo de medidas que viene tomando el gobierno PRO-Radical desde del día de su asunción, quien no reparó en ninguno de los conflictivos escenarios de las políticas anteriores sino que, por el contrario, profundizó los desarreglos y armó la escenografía perfecta para esta entrega.

Quienes siguen este espacio han leído ya infinidad de veces la lista de desajustes y decisiones que armaron el combo. A lo que hay que sumar una pésima lectura, ya sea por acción u omisión, de un escenario internacional que solo potencia los desajustes.

Qué puede pasar el lunes es todo un misterio, la cantidad de versiones circulantes a lo largo del sábado hacen imposible pensar cuáles serán, en definitiva, los anuncios que llevarán a (lo único que parece claro) una profundización del ajuste por la vía del shock que vienen reclamando actores locales e internacionales.

Hoy la discusión platea si los acontecimientos de esta semana son solo producto de los errores y desaciertos del Gobierno o es una entente no declarada entre los factores de poder y el mejor equipo de los últimos 50 años para, precisamente, acelerar el ajuste a un modelo económico primario y extractivista que ya hemos vivido varias veces en nuestra historia.

En ese marco, hasta es posible que el gobierno se dé el gusto de ver cómo llegan inversiones, el problema será que no serán inversiones genuinas, sino capitales extranjeros que comprarán a precio de remate las acciones de las empresas. Algo similar a lo que ocurrió en la década del 90, cuando fondos de inversión compraron por migajas hasta los tradicionales alfajores Havanna.

La depresión del poder adquisitivo parece ser uno de los factores que pueden encender mechas, que en estas crisis suelen ser demasiado cortas. La gran incógnita es cómo se trasladará a los precios la devaluación de esta semana.

Por lo pronto, la Asociación de Consumidores Libres informó el sábado que en agosto la canasta básica de 38 artículos que relevan mes a mes, aumentó un 3,64% acumulando un 22,35% en lo que va del mes.

No hace falta ser economista graduado para concluir que cruzar caída del salario real con disparada de los precios de los alimentos, insumos básicos y tarifas, crea un combo bastante lejano a la Cajita Feliz.

Pretender trazar escenarios de lo que puede pasar a partir de mañana, es un ejercicio improbable. El feriado del lunes en Estados Unidos puede darle un respiro a un gobierno que también se encuentra perdido en materia internacional, con una conducta errática que lo lleva a declararse aliado incondicional del país del Norte, pero sigue coqueteando con China, justo cuando el presidente Donald Trump, en un reportaje brindado a Bloomberg, amenazó con retirar a su país de la OMC (Organización Mundial de Comercio) después de calificar como un gran error del organismo haber incorporado a China y quejarse que la OMC perjudica a los Estados Unidos.

Mañana, con las medidas en la mesa, se abrirán un sinnúmero de interrogantes que se develarán en el transcurso de la semana. Cómo reaccionarán los mercados locales e internacionales, cómo los aliados del gobierno que se pueden ver afectados por las medidas, y sobre todo, si el gobierno será capaz de dejar aunque sea un poco de lado su sesgo ideológico, para intentar reencauzar una economía que sigue cayendo sin encontrar el fondo del pozo.

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Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202