Opinión
Columna política: ¿Emergente o en emergencia?
Domingo, 24 de junio de 2018Por MARCELO LÓPEZ ÁLVAREZ.
Por: Marcelo López Álvarez

Si algo puede agradecer el equipo de gobierno, es la estruendosa caída de la selección ante Croacia y la llegada de las primeras alforjas del FMI, junto con el certificado de mercado emergente.

Lo primero, le sirvió para olvidar en los grandes titulares la suba de dos puntos del desempleo respecto al trimestre anterior, o el déficit histórico de la balanza comercial. Lo segundo, para calmar por unos días (un par de meses) la escalada del dólar.

El interrogante es el mismo que se escucha en un mostrador "¿Cuánto sale esto?" El desastroso andar de la selección hasta aquí fue más útil que el éxito, y se lleva más minutos en títulos y escándalos que dejan sin espacio a la economía. El costo entonces se asimila a la frustración colectiva que, ojalá, el martes cambie.

El segundo ítem es más complicado. La calma del dólar está asociada a una especulación lisa y llana que solo tiene que ver con la promesa de un certificado de buena conducta para el año que viene y la garantía, mediante endeudamiento, de que quienes apuesten en el Bingo Financiero que abrió esta gestión, tendrán libre acceso a los dólares a un precio sostenido en el tiempo para garantizar sus ganancias. No debe haber muchos antecedentes de que el propio FMI -sin cuidar ninguna forma- ponga 7.500 millones de dólares para garantizar la bicicleta financiera y calmar las aguas de un dólar que, si seguía subiendo, iba a transformar las utilidades del circuito de las LEBACs en pérdidas.

Con la calma decretada a un costo altísimo, la gestión tiene una nueva oportunidad de encarrilar el tren en una vía que se hace cada vez más angosta. Argentina no perdió catastróficamente el jueves solo en el fútbol, también lo hizo en los números de la economía real. Cuando comenzaba el entretiempo del partido, el INDEC subía a sus redes y la web los datos de desempleo, balanza comercial y consumo en supermercados y centros comerciales. Los datos tienen la misma efectividad que Caballero al arco: complicados para el futuro.

La desocupación creció dos puntos respecto al trimestre anterior, tirando por la borda la supuesta mejora anunciada (¿o se debería decir dibujada?) para ese lapso. En el siempre preocupante -por su sensibilidad e impacto- conurbano bonaerense, el desempleo ya llegó al 11%.

La suba del desempleo tiene correlatos también en la caída del consumo, menos gente con trabajo formal, menos plata en la calle, menos changas y la cadena de la economía que sigue tirando casi al borde del quiebre.

Las ventas en supermercados cayeron tanto en precios constantes como en cantidades, los números del INDEC vienen a ratificar desde la estadística dura lo que la política viene denunciando hace rato: la retracción del salario y el mercado laboral complican la supervivencia de los sectores incluidos en los deciles de menos ingresos de la Argentina, a quienes la inflación y el aumento de tarifas les pegó en una proporción infinitamente superior a los deciles más altos de la pirámide de ingresos.

Para tomar como ejemplo, solamente en Mendoza según los números proporcionados con el INDEC, las ventas de supermercados a precios corrientes aumentaron un 13,6% contra una inflación de más del 25%.

Ni mercado emergente, ni tranquilidad del dólar dan solución a problemas que necesitan reacción inmediata. El programa bajo supervisión directa del FMI, que el gobierno de la Alianza PRO-UCR se comprometió a implementar desde el último 20 de Junio, Día de la Bandera Nacional, no solo demuestra que el FMI no cambió, sino que además no brinda soluciones a los problemas acuciantes de la economía argentina sino que otra vez los profundiza.

La imposibilidad de realizar controles sobre el comercio internacional o el manejo de las divisas bajo amenaza de ser desterrados al infierno es el principal problema con el que cargará la economía nacional y las posibles vías de solución.

Los guarismos de la balanza comercial y la ratificación de que la única política de atracción de inversiones está dirigida a la especulación financiera global, muestran que el camino no es de rosas y que la luz al final del túnel (como ya escribimos en esta columna) no es la salida sino el tren que viene de frente.

Las exportaciones cayeron un 6% y las importaciones crecieron un 6,3%, marcando un déficit comercial récord en la historia de país. Mientras tanto, la sangría de dólares continúa (en mayo el Banco Central vendió un volumen total de 5003 millones dólares, transformándose en el mes de mayor venta desde que se abandonó la convertibilidad) y no se toman medidas para cuidar o mejorar el ingreso de divisas o regular el mercado interno.

.La necesidad de mejorar la recaudación, para hacer menos contundente el ajuste que ya comenzó, choca de frente con los preceptos ideológicos del equipo gobernante, pero también con la fortaleza política de sus amigos. El viernes en una reunión del Ministro de Agricultura con las entidades de la Mesa de Enlace, quedó claro que a Etchevehere le será imposible cumplir con la última misión que le habrían pedido antes de su salida, suspender la baja de retenciones a la soja y recuperar algunos puntos en el maíz y el trigo. Él no de las entidades fue contundente.

La declaración de mercado emergente es una noticia intrascendente para los verdaderos problemas de la economía argentina, tanto es así que el mismo día en que Argentina fue subida a emergente, la entidad privada que marca esas calificaciones lo hizo también con Arabia Saudita, que estaba en la misma categoría fronteriza que nuestro país. No hace falta explicar las diferencias entre ambas economías.

Los fríos números y el recetario que se debe aplicar para cumplir con el FMI dejan claro que la Argentina no es un mercado emergente sino en emergencia. 

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Comentarios
JUANA
24-06-18 16:45
Cuesta mucho encontrar en Mendoza, analistas tan claros y no arrastrados chupame días del gobierno
martín
24-06-18 11:05
Excelente análisis! Triste realidad, habrá que ir preparando la cacerola para este segundo semestre y afilando el voto para el año próximo
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Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202