crimen del traumatólogo
Un testigo protegido, clave en la recaptura de los acusados de matar a Prado
Sábado, 17 de febrero de 2018
Por: Pablo Segura

Horas después de que dos sujetos mataran a Sebastián Prado, el 6 de setiembre del 2013, se presentó en la fiscalía de delitos especiales, por esos días a cargo de Daniel Carniello, un testigo de identidad reservada.

El hombre, con pasado delictivo, dijo saber quiénes eran los asesinos del médico traumatólogo. De esta forma, identificó a Jonathan Morales y Andrés Ismael Merlo, alias "Pipi", como los dos sujetos que atacaron al profesional delante de su esposa e hijos.

Jonathan Morales, el día que fue liberado. Cuatro años después fue recapturado. 

Con este relato, que no tenía demasiados fundamentos, Carniello pidió la captura de ambos, pero ante la falta de pruebas luego ambos fueron liberados.

Ambos siguieron ligados al proceso y a pesar de haber transcurrido más de 4 años, nunca fueron sobreseídos.

En los últimos meses surgieron nuevas pruebas y con la recaptura de Jonathan Morales semanas atrás, ese testigo protegido decidió volver a declarar. Y esta vez lo hizo con lujo de detalles.

Contó que conocía a Morales y Merlo del barrio Escorihuela, una villa ubicada detrás del club Pacífico en Ciudad, donde hoy se construye los edificios del Plan Procrear.

Que ambos le habían contado que iban a ir a asaltar a un médico para robarle su camioneta nueva. Por este dato, la fiscal Ríos decidió cambiar la calificación del expediente (ver aparte).

Para que el atraco saliera a la perfección habían robado una moto dos semanas antes. El testigo arrojó datos precisos de dónde fue sustraído ese rodado, cuántos ladrones participaron y cómo fue el modus operandi.

Morales fue recapturado el  16 de enero de este año.

Arrojó características de la moto y todos esos datos fueron corroborados por la fiscal Claudia Ríos. Toda la información coincidía.

Desde ese entonces, el relato del testigo empezó a ser valorado. Contó detalles de los días posteriores del crimen y hasta dijo que en la villa donde vivían "todos sabían quiénes habían matado a Prado".

También dio detalles donde los dos acusados "guardaban armas". La policía se dirigió a ese lugar y efectivamente encontró un importante armamento. No obstante, no apareció el arma homicida -los pesquisas son optimistas de hallarla pronto-.

Pero además, su relato coincide en gran parte con lo que atestiguó Ezequiel Orozco (24), otro "testigo" clave en la causa. Este joven es el presunto autor del homicidio de José Federico Álvarez, el abuelo asesinado en Colonia Molina, caso en el que habría actuado también Jonathan Morales.

Cuando Orozco fue detenido por ese caso admitió su autoría y delató a Morales con el asesinato de Prado. Contó que este le había dicho que "era quien había matado al médico de la Sexta y que de milagro había zafado gracias a la declaración de un jefe suyo".

La fiscal Ríos, nueva fiscal del caso y la madre de la víctima, también clave en la recolección de pruebas para hallar a los sospechosos.

Los otros detalles del testimonio de Orozco son idénticos al del testigo protegido. Ambos afirman que Morales y Merlo iban a asaltar al médico y que si se complicaba "lo iban a matar". Lo habían estudiado y ese día esperaron que saliera de su casa con su familia para atacarlo.

Con estos datos, Ríos ordenó que ambos sospechosos vuelvan a estar tras las rejas y próximamente pedirá la prisión preventiva para los dos.

Con libertad condicional

Merlo fue apresado tras un allanamiento en la manzana E casa 8 del barrio Escorihuela. También requisaron otro domicilio en busca de armas, pero los efectivos no encontraron nada.

Al momento de la captura, Merlo gozaba de liberad condicional, tras haber cumplido dos tercios de una condena por tenencia de arma de fuego.

El sospechoso tiene varios antecedentes penales. En la navidad del 2005, cuando tenía 19 años, tuvo su primer roce con la justicia y fue acusado por un robo agravado por el uso de arma de fuego.

Luego, en setiembre del 2006 fue señalado por un robo en tentativa; el 22 de julio del 2008 lo imputaron por otro robo agravado y en marzo del 2010 fue investigado por una violación de domicilio en concurso real con amenazas.

Esto fue poco en comparación a los años siguientes. El 28 de mayo del 2010 fue acusado de un homicidio agravado, luego en noviembre del 2013 por coacciones agravadas y finalmente por una portación de arma -en mayo del 2016- por la cual estuvo un tiempo preso.

Por primera vez en la causa un testigo dice que a Prado lo mataron para robarle y por eso hubo cambio de calificación: ahora se investiga un "homicidio criminis causa". 

Tras la detención, el juez Sebastián Sarmiento, del Juzgado de Ejecución Penal 1 le revocó la libertad condicional y por ahora seguirá preso en Boulogne Sur Mer.

Cambio de calificación

Como el testigo clave nunca había aclarado que Morales y Merlo asaltaron a Prado para robarle la camioneta, la causa siempre se mantuvo en un "homicidio agravado por el uso de arma de fuego".

Al no existir una prueba contundente sobre la intención de robo, siempre quedaron dudas sobre el móvil del asesinato. "Como no hay otra hipótesis fuerte, se cree que fue un asalto", dijeron siempre los investigadores.

Pero ahora, al confirmarse la intención de robo de la camioneta, Ríos decidió cambiar la calificación, por lo que a partir de esta detención se investigará un "homicidio criminis causa" -matar para ocultar un delito, en este caso el robo-.

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