Emotivo regreso de la Fragata Libertad, luego de seis meses en el mar

Tras 196 días de viaje, la Fragata Libertad, el buque escuela de la Armada Argentina, volvió al puerto de Buenos Aires. El presidente Mauricio Macri encabezó la ceremonia que dio por finalizado el viaje de instrucción número 45, que llevó a bordo a los cadetes del último año de la Escuela Naval Militar, Brasil, Chile, Bolivia, Paraguay y Uruguay.

Macri consideró esta mañana un "orgullo" haber recibido a la Fragata Libertad en el puerto de Buenos Aires y agradeció a su tripulación por haber "representado a todos los argentinos con tanto profesionalismo, altura y respeto". Acompañado por el ministro de Defensa, Julio Martínez, el mandatario encabezó el acto oficial luego de que la embarcación concluyera el 45° viaje de instrucción de los guardiamarinas egresados de la Escuela Naval, en un itinerario de 196 días.

La Nave Insignia zarpó del Puerto de Buenos Aires el 23 de abril y está al mando del capitán de navío Ignacio Martín Errecaborde, con una tripulación de 27 oficiales, 192 suboficiales y 132 marinos de la Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay. 

La banda de música de la Armada ejecuta marchas militares y, una vez fue colocada su planchada, interpretará "Diana de Gloria".

Voceros de Casa Rosada informaron que Macri saludará en forma simbólica a 4 cadetes con "historias de vida particulares" (sic) y abordará la nave. Hace un par de meses mantuvo una videoconferencia con el comandante del buque, Capitán de Navio Ignacio Errecaborde.

Un viaje de seis meses

El itinerario del 45° viaje de instrucción incluyó los puertos tradicionales de Sudamérica y sumó también a los Estados Unidos y varias escalas europeas, incluyendo (luego de 14 años) puertos ingleses.

Argentina es uno de los países que adhiere a la teoría que indica que el "toque final" en la formación de un marino debe ser realizada en buques a vela. Este criterio es compartido por casi toda la región y por potencias navales como España, Holanda, Japón y Alemania, entre otros.

Al margen de los problemas presupuestarios que atraviesa la milicia, los niveles de formación y capacitación gozan de prestigio internacional, tal como queda demostrado en las diversas misiones internacionales en las que participan sus integrantes.

Según el viceministro de Defensa, Ángel Tello, durante la guerra de Malvinas se perdieron 70 aviones, mientras que durante la gestión de Néstor y Cristina Kirchner las bajas por fatiga del material aéreo superan las 100 unidades.

La Armada ha incorporado recientemente 4 unidades auxiliares usadas que serán utilizadas básicamente para apoyar las campañas antárticas, mientras que el año termina sin poder concretar la puesta en servicio del Rompehielos Almirante Irizar.

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