Juegos Olímpicos

Abandonó la competencia para que su caballo no sufriera

Antes de iniciar una prueba, la holandesa Adelinde Cornelissen, ganadora de medallas de plata y bronce en Londres 2012, notó que el equino había levantado temperatura y optó por retirarse.

Por Sección Andino Sports

En cada Juegos Olímpicos ocurren historias conmovedoras. Esas que trascienden a los resultados y van derechito a la interminable colección de hechos para recordar. Río 2016 no es la excepción, y uno de esos momentos se produjo en equitación.

La holandesa Adelinde Cornelissen notó que su caballo, Parzival, comenzó a levantar temperatura poco antes de iniciar una competencia. Ante esa situación inprevista, se olvidó de la chance de pelear por una medalla y priorizó la salud del animal. Se bajó del equino, saludó y se despidió.

"Con tal de protegerlo, decidí renunciar. Mi compañero, mi amigo, el caballo, lo dio todo siempre por mí a lo largo de toda su vida y no se merecía que yo lo pusiera en peligro", explicó en su cuenta de Facebook esta deportista de 39 años, ganadora de una medalla de bronce y otra de plata en Londres 2012.

"Los veterinarios llegaron a la conclusión de que el caballo fue mordido por un insecto, araña o algún tipo de animal que produce sustancias tóxicas. El caballo contrajo fiebre y tenía la cabeza hinchada el día antes del evento. Le dieron líquidos, le hicieron pruebas de sangre y pasó por los Rayos-X", agregó la holandesa en Facebook, donde días después publicó imágenes de Parzival ya recuperado. "Estoy feliz. Parzi es feliz y está en forma otra vez", cerró Cornelissen.

Fuente: elpaís.com

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