Combate Medieval: el deporte furor en Europa que llegó a Mendoza

"Los Guardianes del Oeste", son el primer equipo local de esta actividad deportiva que desde el este europeo se ha extendido a todo el planeta.

Son las 18.30 en la calle Ayacucho, los árboles pelados por el invierno permiten que la visión sea plena. Del Gimnasio Municipal Nº3 salen hombres y mujeres con armaduras medievales, cargan hachas, espadas y escudos. No entiendo nada, sigo mirando. Ellos caminan como si nada, son unas 20 personas, parecen salidos de la edad media, pero no es posible, estamos en pleno 2016.

Desde 2014 en Mendoza se práctica Combate Medieval, un deporte de contacto real, que consiste en recrear con el mayor rigor histórico posible las luchas entre los caballeros del Medievo. El único equipo de nuestra provincia se llama Guardianes del Oeste y en agosto será anfitrión del primer torneo de la especialidad que se desarrollará en suelo provincial.

El capitán y fundador de Los Guardianes es Miguel García, gracias a internet descubrió el deporte y decidió formar un club para poder practicarlo. “Me comuniqué con la gente de Buenos Aires, que estaba armando la Federación, preguntándoles si había un club en Mendoza y me dijeron que no, así que podía armarlo yo", comenzó Miguel. 

Los principios fueron duros, con todo el material que se trajo de aquella visita a Capital Federal formó un primer grupo que entrenaba en el Parque General San Martín. Con el tiempo se fueron sumando más integrantes y consiguieron las instalaciones del Gimnasio Nº3 para entrenar todos los sábados en la siesta.

Miguel nos explica que la armadura debe ser completa, de pies a cabeza, y debe ser auténtica, es decir, debe cumplir con los estándares históricos que datan del siglo XIII. Cada individuo elige su armadura y, en la mayoría de los casos, cada luchador fabrica la suya. “No todas pesan iguales, tiene que ver con la contextura física de cada uno, pero mi armadura por ejemplo pesa 35 kilos más el arma”, explica Miguel.

El deporte empezó a desarrollarse en Europa del Este y ahora se está expandiendo por todo el mundo. Existe un reglamento oficial que regula el equipamiento, las técnicas permitidas y un código disciplinario para aquel que las infrinja. El objetivo es sencillo: derribar al oponente, que toque el suelo. El que es derribado queda automáticamente eliminado.

“Se pelea en rama masculina y femenina, por separado y después podes luchar 1 contra 1, en grupo 5 contra 5 o la modalidad maratón que es 21 contra 21” cuenta el capitán mendocino. El combate está mediado por árbitros o "marshalls", vestidos de amarillo. En el juego existen los Knight Marshalls, árbitro jefe, los Field Marshalls y los Line Marshalls, asistentes.

"Ante todo prima la seguridad", explica Miguel, capitán del equipo mendocino, formado por 20 competidores. "El acero de hoy no es el de antes, protege mucho más", y agrega "Las armas no tienen punta ni filo, tienen la contundencia para golpear pero no para hacer heridas y el reglamento es muy específico sobre los golpes", indica.

Aunque está permitido golpear en la cabeza, asegura que no es violento ni peligroso, ya que el casco absorbe una parte importante del impacto. 

Pasó una semana de mi primer contacto visual con aquellos caballeros medievales que caminaban por la sexta sección. Los ví llegar vestidos con jeans y camperas, otros con ropa deportiva. Los bolsos guardan el secreto su pasión, la mezcla entre deporte, historia y cultura los hace distintos y esa es la chispa que hace crecer un deporte que en Europa ya es furor y asoma por extenderse también en nuestra provincia.

Primer torneo en Mendoza 

El fin de semana del 13 y 14 de agosto se desarrollará en el Gimnasio N°3 (Ayacucho 349), el primer torneo de Combate Medieval en nuestra provincia. Vendrán equipos de Chile, Córdoba, San Juan y Buenos Aires para medirse con nuestros Guardianes del Oeste. La entrada será libre y gratuita y es una gran chance para poder ver este nuevos deporte. 

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