Fútbol

La Superliga escribe otro capítulo en su historia

El discutido formato que sostendrá a la AFA tiene hoy una nueva arista para discutir.

Por Sección Andino Sports

AFA, Súperliga, dinero y Comisión Normalizadora, las cuatro patas de una mesa despareja por donde se la mire, que se bambolea hacia todos lados y siempre parece a punto de caerse pero todavía sigue milagrosamente en pie, tendrá mañana otra partida del póker que juegan los dirigentes argentinos con mucho dinero abstracto sobre ella pero nada efectivo a la hora de hacer cuentas reales.

La "quinta pata" de esta historia es Fútbol para Todos, que a través del gobierno nacional abonará 2.500.000.000 de pesos a la Súper Liga, previo peaje por AFA y Comisión Normalizadora mediante.

Y aquí está el 'quid de la cuestión' , en el reparto de ese dinero, lo único que evidentemente hoy les importa

a los clubes, muy por encima de las cuestiones deportivas en la mayoría de los casos.

Porque si esto no fuera así, no se habría batido el récord vacacional histórico en el fútbol argentino, con un campeonato de primera división como el anterior que tuvo su partido final entre el campeón Lanús y San Lorenzo el 29 de mayo (los demás equipos habían dejado de jugar una semana antes) y el próximo que se iniciará el 19 de agosto, con un interregno inédito de casi tres meses.

Por eso mañana se desarrollarán otras dos reuniones "claves" más, como tantas anteriores, la inicial a las 16 entre los clubes de primera división y la restante desde las 18 con los de la B Nacional como protagonistas. La sede será la AFA. Los participantes, los de siempre.

La semana pasada se aprobó "a paso vivo" la Súperliga so pena de que el gobierno no derramara sobre ella el dinero prometido, aunque 13 puntos de su estatuto "no aprobado" no serán aceptados por FIFA, cuya Comisión Normalizadora, de la que hasta este domingo se desconocían sus integrantes, entrará en funciones esta misma semana.

Y este no es un dato menor, aunque los mentores de la Súperliga hoy parecen no tenerlo muy en cuenta, ya que por ejemplo el dinero que provenga de Fútbol para Todos tendrá que pasar primero por AFA, y habrá que ver entonces si sigue bajando como imaginan o será ésta la que lo administre.

Allí ya se registrará entonces una lucha de poderes entre AFA y Súperliga, ya que aquel que maneje la plata será el que tome las decisiones más importantes, algo que inevitablemente en estos días tiene como urgente valor agregado la designación del entrenador de la selección mayor, quien el próximo 15 de agosto tendrá que elevar la lista de convocados del exterior para enfrentar en un partido clave de eliminatorias a Uruguay el 1 de septiembre en Mendoza (el 6 de ese mes visitará a Venezuela). Y encima con Lionel Messi "renunciado".

Ante esa duda, los "dueños de la Súperliga", vale decir los "grandes" del fútbol argentino, no ven con malos ojos "cortarse solos" si el dinero que les llegue no es el que imaginan; si Marcelo Tinelli, el preferido de todos menos del gobierno nacional, que apunta al titular de Estudiantes de La Plata, Juan Sebastián Verón, como presidente y a Horacio Martignoni (vice segundo de Sarmiento de Junín) como su acompañante, no es el elegido para liderarla, y si los "más chicos" les reclaman una "mayor participación" en las ganancias.

A partir de esto es que en la primera reunión de mañana existirán nuevamente momentos de "alta tensión" cuando desde las dirigencias de Rosario Central y Newell's Old Boys se ponga en marcha un reclamo formal para que ambos tengan los mismos porcentajes en el reparto de dinero que los cuatro habitantes del segundo escalafón dispuesto en la aprobación de la Súperliga, y que son en realidad los mismos que venían recibiendo ese beneficio desde la época de Julio Grondona como presidente de AFA: Independiente, Racing Club, San Lorenzo y Vélez Sarsfield.

Y el clima no variará cuando dos horas más tarde aparezcan en escena los representantes de la B Nacional, a los que se sumarán los de las restantes divisionales de ascenso. Allí se pondrán en discusión puntos cruciales a futuro como, por ejemplo, que al tener sólo la mitad de representantes en la Superliga y establecerse toda votación por mayoría simple, estos últimos perderán ante sus "pares" de primera división todas las votaciones por venir.

Pero después de este asunto que tarde o temprano derivará en lo económico surge otro inevitablemente ligado a él y pasa por los coletazos en lo deportivo. Es que la Primera B y su equivalente, el Torneo Federal A pretenden que no haya más de dos descensos por temporada, ya que según lo establecido la semana pasada en la Asamblea Extraordinaria que determinó el nacimiento "por fórceps" de la Súperliga, cuatro equipos de la A bajarán de categoría en el próximo torneo largo de 30 participantes y sólo subirán dos de la B Nacional.

Esto significará entonces que la B Nacional sufra seis descensos, algo a lo que los directivos de la categoría se oponen férreamente, porque solamente aceptan cuatro, lo que reduciría esa drástica reducción de equipos por campeonato que propone la Súperliga, con el objetivo final de volver a los 20 de hace tres temporadas atrás, lo que haría más "maleable" y "redituable" el campeonato de primera división.

Hasta este domingo el reparto de esos 2.500 millones de pesos a los que habrá que sumarles 120.000.000 de los derechos internacionales y descontar, luego, el 7 por ciento del decreto 1212 (aportes previsionales) por lo que a la Súperliga le quedarán 2.436.600.000, es el siguiente:

La primera división se repartirá el 78 por ciento, que equivaldrá a unos 1.900.500.000 de pesos, que se dividirán en los tres grupos, el primero de Boca y River (97,86 millones de pesos), el segundo de Independiente,San Lorenzo,Racing y Vélez (74,61 millones) y el tercero de los 24 clubes restantes de primera división (55,59 millones).

La B Nacional obtendrá el 12 por ciento de los ingresos de televisación de la Súperliga a los que se agregarán 80 millones de pesos anuales del contrato con la empresa Torneos por la transmisión de su campeonato (74,4 millones de pesos netos luego del descuento del mencionado 7 por ciento) más 72 millones de un fondo solidario que aportará la primera división.

O sea que por todo concepto los clubes de la B Nacional cobrarán 1.589.000 de pesos por mes, una cifra algo superior al millón y medio que habían pedido para seguir compitiendo. Eso significa que cobrarán algo más de 19 millones de pesos por año. El número implica un incremento del 70 por ciento en relación con lo que percibían hasta ahora.

Para el resto del ascenso (Primeras B, C, D y Consejo Federal) la Súperliga le aportará a la AFA el 8 por ciento de sus ingresos televisivos, a los que la B les sumará los 40 millones que ya recibía del mencionado contrato de TV con Torneos.

Todo esto fue aprobado por aclamación "y a libro cerrado" la semana pasada por 70 asambleístas en el predio de AFA, en Ezeiza, con la sola negativa de Mario Gianmaría, el titular de la Asociación Rosarina de Fútbol, quien adujo haber leído "todos y cada uno de los puntos del estatuto que propone la Súperliga", algo que, según refirió, no hizo "ninguno" de sus colegas.

Y se ve que razón le sobraba a este Licenciado en Administración de Empresas que tan buena relación tenía con Grondona, porque mañana todos irán a reclamar por lo que tendrían que haber conocido de sobra el pasado miércoles, cuando levantaron las manos y celebraron un "acuerdo" con el que ahora la mayoría otra vez no está de "acuerdo".

Fuente: Télam


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