El plenario de secretarios generales de las tres CGT, convocado por la Comisión de Unidad, aseguró hoy en su declaración final que "los intereses esenciales de los trabajadores son inalterables, de forma independiente de los contextos políticos, sociales o económicos", y afirmó que desde el origen del peronismo, en 1945, "el sindicalismo se orientó a la búsqueda de soluciones para los problemas del país".
Los representantes de 140 organizaciones gremiales de las tres centrales obreras deliberaron hoy durante algo más de dos horas en el Salón Felipe Vallese de la CGT Azopardo, al 800 de esa calle homónima, y consensuaron una declaración final como parte de "un nuevo paso hacia el logro de la unidad sindical definitiva".
Los dirigentes precisaron que aquella histórica búsqueda sindical impone de forma ineludible "la necesidad de la unidad del movimiento obrero como factor indispensable para alcanzar esas metas", y expresaron que "no es casual que cada vez que los procesos democráticos fueron interrumpidos, los usurpadores del poder no dudaron en perseguir brutalmente a las organizaciones sindicales y en trabajar activamente para quebrantar la unidad".
"La mejora permanente de la calidad de vida, familiar e individual de los trabajadores fue, es y será el eje del quehacer sindical y, construir una sociedad más justa, una constante del movimiento obrero. En esa dirección, debe defender lo logrado y también modificar condiciones objetivas, capaces de alcanzar una transformación que asegure la sociedad del bienestar", subrayaron.
También indicaron que ello será solo posible en "una democracia con justicia social, en la que la ciudadanía política sea acompañada por la ciudadanía laboral, porque no hay democracia plena si se restringen o condicionan los derechos de los trabajadores", a partir de lo cual los sindicatos tienen "un rol insustituible en la gestión colectiva de su interés social como herramienta fundamental de esa transformación".
Los dirigentes señalaron su "preocupación" por "el desempeño de algunos poderes del Estado, que no se corresponden con elementales principios constitucionales, como el de los extensos plazos de la justicia para pronunciarse sobre los reclamos laborales".
No obstante el crecimiento económico y el importante gasto social realizado de manera permanente durante años, hay que trabajar para atenuar la brecha entre los que más tienen y los más vulnerables, porque hasta que "no se elimine esa brecha de exclusión no habrá democracia plena, ya que sus objetivos son alcanzar la vigencia de los derechos civiles y laborales del pueblo trabajador".
Los representantes gremiales de las CGT Azopardo, Alsina y Azul y Blanca coincidieron en señalar que "la sociedad logró consolidar una democracia que tiene ya 32 años, por lo que el sistema necesita un movimiento obrero unido y solidario para alcanzar el desarrollo productivo, sostener el crecimiento del trabajo y el equilibrio social y, si se pretende transitar el presente y abordar el futuro, habrá que describir la situación como es hoy".
"Aunque la sociedad no tenga conciencia plena de lo que significa en términos de enfermedad y posibilidades de cura la inflación y una economía estancada, hay que resolver el problema a partir de un abordaje integral", puntualizaron los gremialistas.
"El movimiento obrero tiene experiencia en negociar condiciones para atravesar ese período, sin abandonar la agenda de reclamos y con la prudencia de la etapa. Seguramente el empresariado, tal vez sin la misma conciencia que los trabajadores, pondrá más condiciones y ofrecerá menos contribuciones", puntualizaron.
Los sindicalistas señalaron que si el presidente Mauricio Macri concreta "un primer y amplio entendimiento con el movimiento sindical para contribuir a la gobernabilidad y al equilibrio en términos de inflación, empleo, actividad e inversión, la democracia habrá ingresado en un nuevo sendero", aseveraron.
Para los dirigentes, ello posibilitará el consenso para el largo plazo, "la principal deuda de la democracia, lo que representa la principal tarea de la política, que puede ennoblecer su significado y hacer recuperar la confianza del pueblo".
Los sindicalistas señalaron su disposición a asumir su "responsabilidad" en ese contexto y demandaron a quien tiene la obligación política de conducir los destinos del país y a todos los sectores representativos de la sociedad a forjar "una actitud constructiva y patriótica que sea capaz de llevar a la Nación por el camino del crecimiento y con plena justicia social".
Para el movimiento obrero será fundamental convocar de forma anual al Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil, para garantizar la redistribución del ingreso; resguardar el actual modelo de obras sociales y otorgar una compensación general a trabajadores activos y jubilados para sobrellevar el aumento del valor de la canasta familiar.
El plenario se solidarizó con los trabajadores de la avícola Cresta Roja, con los ceramistas y con los metalúrgicos de SIDERCA, empresa que ayer despidió a 190 operarios, y reclamó el mantenimiento del actual modelo sindical y la declaración de la emergencia alimentaria ante el riesgo que corren ciertos sectores.
"La unidad de la totalidad de los gremios en una sola CGT será la única garantía para preservar los derechos del movimiento obrero y la defensa del interés nacional", concluyó el documento "El camino de la unidad para garantizar la producción y el trabajo".