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Pérez defendió el acuerdo con Cristina

El Gobernador no consiguió dinero, pero logró refinanciar la deuda. Mandó a Cornejo a negociar con el próximo presidente y renunciaría a la presidencia del PJ.

El gobernador Francisco Pérez volvió de Buenos Aires con buenas noticias, pero solo para él, dejando sin respuestas las demandas que había planteado Alfredo Cornejo en la ley de financiamiento que ambos elaboraron, como acuerdo de la transición. El mandatario sólo consiguió refinanciar la deuda 2.200 millones de pesos con el Banco Nación, que vence el 20 de diciembre; y los 5800 millones de pesos que solicitaban de créditos deberá solicitarlos su sucesor, aunque sin la única carta de juego que podía tener: la renegociación del contrato con el Banco Nación como agente financiero de la provincia.

Si bien Pérez se mostró satisfecho al anunciar el compromiso y las instrucciones que la propia presidenta Cristina Fernández de Kirchner le dio al Ministerio de Economía (tras el encuentro que mantuvieron ayer) para que le de el salvataje financiero a Mendoza; este está muy lejos de lo que el gobernador actual y el electo habían acordado. Paco no trajo ninguna noticia sobre la posibilidad de conseguir dinero fresco para las arcas provinciales.

Así las cosas, el propio gobernador confirmó que hasta finales de año deberá seguir pidiendo dinero al Nación para hacer frente a los salarios de los trabajadores estatales y que la deuda con los proveedores se mantendrá, incluso finalizado su mandato.

Pérez lo dejó bien en claro: “El financiamiento que obtiene hoy la Provincia no son recursos frescos, no son billetes”. Y lograr la refinanciación de la deuda contraída en los últimos meses, principalmente para pagar sueldos, no fue tan simple. A cambio, Pérez se comprometió a enviar una carta la semana próxima en la que Mendoza asume el compromiso de mantener como agente financiero al Banco Nación, cuyo contrato vence el 22 de diciembre, fecha en la que Cornejo ya estará al mando de la provincia.

"Esto es una primera etapa, si este gobierno no avanza, lo hará el próximo gobernador", dijo Paco, dejando bien en claro que será Cornejo quien deba buscar los recursos para hacer frente a los compromisos que le esperan. "Será el gobernador electo el que transite este mismo camino con el presidente electo. Sea quien sea el presidente se va a tener que reunir. Me parece que es bueno que un gobernador tenga diálogo con el presidente", dijo anticipando lo que viene.

Si bien quiso dar tranquilidad anunciando que está garantizado -con el uso de un nuevo descubierto del Nación, que se estima en 500 millones de pesos- el sueldo de los agentes estatales a fines de octubre, noviembre, y el aguinaldo, que mañana se cancelará el pago del resto del incentivo docente y la semana que viene las vacaciones no gozadas de los suplentes de 2013; no dio la misma señal a los proveedores a los cuales se les adeuda.

"Yo recibí la provincia con la deuda a los proveedores. No tienen una acreencia con Pérez, la tienen con la provincia de Mendoza", dijo. Se estima que la deuda flotante a la fecha es de 1700 millones de pesos, que se pasarían a la gestión que se avecina.

Las condiciones

Si bien los aspectos técnicos de la refinanciación de la deuda aún no han sido cerrados y se avanzará en ellos en la reunión que esta tarde mantendrá el ministro de Agroindustria, Marcelo Costa, y el subsecretario de Financiamiento, Raúl Martínez, con autoridades del Banco Nación, Pérez anticipó que "la idea a grandes rasgos es que sea 4 años, en pagos trimestrales y tasa Badlar 500".

Por otra parte, el gobernador descartó la emisión de un posible bono. "No están dadas las condiciones internacionales", dijo.

Diagnóstico oficial

Si bien la realidad de las cuentas públicas es de un rojo absoluto, Pérez sostiene que no es el responsable de esto. Por un lado aseguró que los 2200 millones que se le deben al Nación son producto de créditos que debieron hacerse por la falta de Presupuesto, que el radicalismo trabó en la Legislatura.

Además, aseguró que tiene "una visión distinta" de Cornejo, que asegura que el descalabro financiero es producto del gasto público y lo atribuyó a una variable económica internacional: el petróleo. "El problema en estos cuatro años han sido los ingresos y no los egresos. Una paritaria de entre 30% y 32% a los docentes, no es una suma exuberante. El problema ha sido la baja del precio del barril: cuando iniciamos estaba cerca de los 100 dólares y ahora está en 46 dólares. En una provincia donde el principal recursos son las regalías nos afectó mucho".

Aseguró también que se debe a la caída de la recaudación, que si bien creció 30%, las previsiones eran del 39%, provocada por la caída de la actividad económica y del consumo. "El problema estructural es de los ingresos".

También acusó a la distribución de los ingresos: "Mendoza y Buenos Aires son las dos provincias que tienen el más bajo índice de coparticipación federal".

Se va sin que lo echen

Ante el rumor de que varios justicialistas quieren pedirle que renuncie a la presidencia del partido, el gobernador se mostró dispuesto a renunciar a la misma. "No tengo ningún inconveniente. Nadie conduce lo que no quiere ser conducido", dijo.

"Cuando asumí la presidencia del PJ no eran muchos los que querían ser", disparó.

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