Arqueólogos excavan pisos del antiguo fuerte de San Rafael, frontera del Virreinato del Río de la Plata

Arqueólogos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y del Museo de Historia Natural de San Rafael comenzaron la excavación.

 “El plan es poner en valor ese lugar y evitar el daño que podría producirse como producto de los trabajos de ingeniería y remodelación que se realizarán en la plaza ubicada frente a la fortificación”, explicó el arqueólogo Gustavo Neme.

El profesional aclaró que “no se trata de una reconstrucción del fuerte sino una puesta en valor de la antigua Plaza de Armas, donde se ubicará un grupo de servicios para los turistas y visitantes como baños, oficinas, reubicación de la Virgen de Pompeya, veredas y una rampa con mirador para observar las ruinas desde arriba y un sitio donde la gente pueda descansar y apreciar el entorno”. 

El Fuerte Histórico San Rafael del Diamante fue fundado en 1805 por orden del entonces virrey Rafael de Sobremonte, y a pedido de la cacica Josefa María Roco, “promotora de la paz y gestora de esta fortificación para que hubiera paz con los huincas (conquistadores españoles en idioma Mapuche) y paz entre las tribus que se estaban desangrando", señaló la escritora mendocina María Elena Izuel.

Durante casi ochenta años ese lugar constituyó la frontera sur del Virreinato, y luego del Estado argentino con el territorio indio, y fue también muy importante dado que constituyó los orígenes para la constitución de la ciudad de San Rafael, cuyo centro fue luego reubicado a unos 25 kilómetros de allí, a 230 kilómetros al sur de la capital mendocina.

Desde hace unos días, los arqueólogos están destapando los solados o antiguos pozos de cantos rodados confeccionados por los soldados que moraban o vivían allí, frente al río Diamante.Desde hace unos días, los arqueólogos están destapando los solados o antiguos pozos de cantos rodados confeccionados por los soldados que moraban o vivían allí, frente al río Diamante.

Desde hace unos días, los arqueólogos están destapando los solados o antiguos pozos de cantos rodados confeccionados por los soldados que moraban o vivían allí, frente al río Diamante.

Los primeros sondeos realizados en la antigua Plaza de Armas, desde unos diez a cien metros hacia el frente, ya permitieron identificar distintas capas de la tierra en las cuales se pueden apreciar la erupción del Volcán Descabezado, en 1930, y restos de ocupaciones humanas como lozas, vidrios e instrumentos tanto de la época de la colonia como de ocupaciones indígenas prehispánicas. 

“Aparentemente, el fuerte fue emplazado sobre un antiguo asentamiento indígena por lo que los restos de loza española ya encontrados están mezclados con restos indígenas como piedras trabajadas, huesos de animales silvestres y carbón de antiguos fogones dado que españoles e indios convivieron en una misma época”, explicó el arqueólogo mendocino Adolfo Gil.

“Esto es esperable dado que los asentamientos indígenas se hacían normalmente en los mejores lugares del paisaje donde había acceso al agua, refugio de los vientos y distintos tipos de recursos. No extraño entonces que los españoles hayan elegido ese mismo lugar en busca de esas mismas características del ambiente”, dijo el científico.

 Según lo programado, las tareas continuarán en las áreas del basurero localizadas a ambos extremos del antiguo edificio, en cuyo lugar se espera recuperar la principal cantidad de restos e información arqueológica.

Neme recordó que “dos terceras partes de este fuerte fueron destruidos a fines del siglo IX por una crecida del río Diamante que dañó gran parte de la Villa 25 de Mayo cuando se dañó también el cementerio del pueblo”.

Excavaciones realizadas durante la década del setenta, bajo la dirección del entonces director del Museo de Historia Natural Humberto Lagiglia, permitieron recuperar pórticos, armas, vajilla y huesos de los animales consumidos por los soldados, objetos que hoy se exhiben en el Museo de la Villa 25 y el Museo de Historia Natural de San Rafael.

Las obras de remodelación actuales son un antiguo pedido de los sanrafaelinos y en especial los vecinos de la Villa 25 de Mayo, quienes esperan que algún día se encare una reconstrucción o protección total de las ruinas del Fuerte. El paseo a construir se integrará con el Museo Narciso Sosa Morales, situado frente a las ruinas, que funcionará como Centro de Interpretación.

 

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