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Contra el trabajo infantil: el desafío de Mendoza y el mundo

Aún hay más de 215 millones de chicos en el mundo que son sometidos laboralmente. El dramático caso de los hornos de ladrillo en la provincia.

Por Sección Sociedad 12 de junio de 2015 - 19:15

Como cada 12 de junio, hoy se conmemora el día contra el Trabajo Infantil en el mundo entero.  Si bien en Argentina y en el mundo en los últimos años se redujo esto en 30 millones de niños (entre 2010 y 2013), más de 215 millones de niños y niñas se encuentran aún en situación de trabajo infantil, y más de la mitad de ellos en trabajos peligrosos. La situación en el país y en Mendoza.

De acuerdo a datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), en el país en el tercer trimestre de 2012, el trabajo infantil prohibido por la legislación vigente alcanzaba al 3,4% de los niños, niñas y adolescentes entre 5 y 15 años.

La incidencia de esta problemática cayó un 56% entre 2004 y 2012 (la tasa de trabajo infantil pasó del 7,8% al 3,4%), lo que ubica al trabajo infantil en la Argentina entre los más bajos de América Latina. La misma tendencia se verifica en la dedicación a las actividades para el autoconsumo del hogar y a las tareas domésticas intensas que descienden al 69% y al 57%, respectivamente, entre los años 2004 y 2012.

La situación en la provincia

Mientras tanto, Mendoza vive su situación particular con diferentes realidades de trabajo infantil distribuido en la agricultura, principalmente la cosecha de uva, manzana, tomate, zanahorias, cebollas, ajo, galpones de empaque, etcétera; en los aserraderos, en hornos de ladrillos, metalúrgica, mecánica; en la construcción y en la vía pública, como cuida coches, limpiavidrios, recolección de cartones, mendicidad y basurales.

La situación es especialmente dramática en los hornos de ladrillos. En 2010 se realizó un estudio para determinar cuál es la magnitud, características, causas, consecuencias y determinantes en las principales productoras de ladrillo: El Algarrobal (Las Heras), Las Malvinas y Salto de Las Rosas (San Rafael).

A raíz de esto se detectó que hay niños entre 8 a 12 años, realizando tareas pesadas: ordenando ladrillos, cargando carretillas y cortando moldes en horarios inadecuados. Según la información aportada por los entrevistados (docentes, familias, referentes municipales), la cantidad de niños que viven en los hornos de ladrillo y trabajan representa un 25 a 30%.

­ Los niños, niñas y adolescentes desempeñan distintas actividades: mayoritariamente trabajan en hornos de ladrillos, el cuidado de hermanos menores y una serie de tareas domésticas porque suplen a sus madres las cuales trabajan en los hornos con los jefes de hogar. En menor medida algunos niños realizan trabajos en fincas, cartoneo, cirujeo, pedido por casas. En los hornos de ladrillos realizan diferentes tareas tales como ordenar pilas de ladrillos, cargar carretillas con barro y hasta cortar los moldes para la elaboración de los ladrillos, en un marco de total informalidad lo que constituye un riesgo físico y psíquico para dicha población, por la rudeza de las tareas.

­ La edad en la que trabajan va desde los 5 años hasta los 15 años, centrándose en el intervalo etario 5-13 años. Las actividades más duras y que requieren mayor esfuerzo físico las desempeñan desde los 11 años de edad. 

En el caso de los padres entrevistados no plantean que sus hijos trabajan pues conocen que la actividad está prohibida, no obstante hablan de “ayuda”, lo que naturaliza especialmente el trabajo de las niñas en tareas domésticas en los hogares. En algunos informantes claves entrevistados se naturaliza el trabajo infantil por el componente cultural de los trabajadores de los hornos, cuyos jefes de familia son bolivianos o descendientes de esa comunidad.

Incluso, la región Cuyo, de la cual Mendoza forma parte junto a San Juan, San Luis y La Rioja, es la segunda en mayor cantidad de menores de edad que se desempeñan laboralmente de manera irregular:

Políticas implementadas para la reducción del trabajo infantil

Algunas de las políticas nacionales tendientes a disminuir la cantidad de menores desempeñando tareas inapropiadas, son la Asignación Universal por Hijo, vigente desde octubre de 2009, que permitió un aumento de los ingresos de las familias.

Mientras que en Mendoza se destaca la aplicación el programa Buena Cosecha, tendiente a prevenir y erradicar el trabajo infantil para evitar riesgos, accidentes en los ámbitos laborales, abusos y deserción escolar.

También busca contemplar la situación familiar de trabajadores rurales y de otros contextos problemáticos (hornos de ladrillo o basurales). Nació en 2012 y desde esa fecha a hoy se duplicó la cantidad de centros de contención a los niños.

Porqué se declara este día

En 2002, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) declaró el 12 de junio como Día Internacional contra el Trabajo Infantil con el propósito de dar a conocer el alcance del problema y promover iniciativas para resolverlo, con la participación de los gobiernos, las empresas, los sindicatos y la sociedad civil.

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