polémica

¿Cómo se distribuye el salario de los presos?

Conocé en detalle cómo se reparte la remuneración de las personas privadas de libertad.

Por Sección Sociedad

La Cámara Federal de Casación Penal falló a favor de un grupo de presos de Buenos Aires que reclamaron salario y aguinaldo por las tareas que desarrollan en la cárcel y estalló la polémica en todo el país.

En torno a este tema, el procurador de las personas privadas de libertad, Fabricio Imparado, explicó cómo se distribuye el dinero que una persona gana por trabajar en la cárcel.

De acuerdo a lo que establece la Ley Nacional de Ejecución de la Pena Privativa de Libertad N°24.660, el salario se distribuye de la siguiente manera:

-10 % para indemnizar los daños y perjuicios causados por el delito: el derecho penal se limita a privar de la libertad a una persona, dejando de lado al damnificado por el hecho. La remuneración, por intermedio de este descuento, viene a cumplir un rol de reparación integral a la víctima que no se da en otras esferas. Cuando no hubiere indemnización que satisfacer, el porcentaje se destinará a la prestación de alimentos.

-35 % para la prestación de alimentos: con esta disposición a favor de los familiares que tengan derecho a alimentos de acuerdo al Código Civil. Se trata de los ascendientes y descendientes, de acuerdo a la proximidad en grado, cónyuges y hermanos. Como está estipulado en la norma, no sería necesario que el beneficiario lo solicite, sino que debería ser el servicio social del establecimiento el que, de oficio, facilitara el cobro del rubro.

-25 % para costear los gastos que causare en el establecimiento: un cuarto de su remuneración va destinado a lo que muchos proponen como una “novedad”: el pago de una especie de “canon” por el costo natural que el mantenimiento del detenido representa.

-30 % para formar un fondo propio que se le entregará a su salida: el la única parte que quedaría en manos del trabajador, pero una vez que recupere su libertad. Se transformaría en una herramienta económica para solventar el fuerte impacto de la vuelta a la vida en libertad, y también una forma de incidir en la disminución de la reincidencia delictiva. Sólo si no tuviere indemnización que satisfacer, ni hubiere lugar a la prestación de alimentos, los porcentajes respectivos acrecerán al fondo propio. Si tuviere que satisfacer indemnización, pero no la prestación alimentaria, esta última acrecerá el fondo propio.

En este sentido Imparado concluye que “el trabajo adecuadamente remunerado, digno y suficiente” constituye una de las mejores herramientas con que cuenta la persona privada de libertad.

Te Puede Interesar