FUERZA DE VOLUNTAD

"Hagamos algo por los chicos con leucemia"

Omar Sánchez encabeza una asociación que acompaña a chicos y familiares con esta complicada enfermedad. Conocé la historia de un padre ejemplar.

Omar Alfredo Sánchez es el protagonista principal de esta historia digna para admirar, la cual basa sus cimientos en el amor de un padre, el que se dice lo puede todo. Tamara, su pequeña hija, fue diagnosticada con leucemia allá por los inicios de 2013 y eso comenzó siendo el disparador de un movimiento solidario de considerable magnitud.

El trauma fue duro de superar, porque la relación existente entre los factores impuestos por la sociedad sobre esta enfermedad dispararon de forma directa sobre los corazones de esta familia del departamento de Las Heras, la cual se paró firme y entendió que su problema también era recurrente en muchos de los miembros del mundo en el que vivimos.

La sala del hospital Fleming de nuestra Ciudad fue una segunda casa para Omar durante varios y largos días. Los médicos dieron inicio con sus labores y llegó el momento de empezar a trabajar sobre la pequeña, que necesitó muchos donantes de sangre para mantener la esperanza en movimiento en un lapso de tiempo indeterminado.

Según se supo, al hospital de niños de Mendoza, Humbero Notti, ingresan por año aproximadamente 30 personas con esta insuficiencia, alrededor de 3 jóvenes por mes. Un número preocupante, debido a que si es tratado a tiempo se pueden evitar las consecuencias.

En ese contexto nació el grupo de “Hagamos algo por los chicos con leucemia”. La familia Sánchez se unió con otras familias y creyeron que había un espacio vacío en la provincia para aquellas personas involucradas sentimentalmente con quienes recibían la triste noticia de tener en su interior los vestigios de esta insuficiencia sanguínea.

Y desde abril hasta mayo pasaron por los respectivos pasos de formación. Finalmente en junio de ese 2013 se transformaron en una asociación civil sin fines de lucro, la primera en Mendoza con esta orientación, que nuclea a todos aquellos chicos (con sus familiares directos) con la denominada leucemia.

A partir de ese momento las labores se hicieron arduas, porque las falencias en este aspecto eran muchas y variadas. El conocimiento de la gente en general de la existencia de la entidad llevó poco a poco a que se abarrotaran los límites impuestos por la falta de recursos humanos a la hora de ayudar a los más necesitados.

Fue el mismo Omar Sánchez quien contó los motivos de la creación de esta fundación solidaria e indicó que “en el momento en que el médico les comunicó el problema de Tamara sintieron que se les caía el techo encima”, además, el titular agregó que “tomaron las cosas con mucha fuerza y decidieron no sólo hacerlo por su hija sino también por los demás”.

Donar médula ósea puede salvar una vida y el procedimiento es demasiado simple. Los habilitados son todas aquellas personas entre los 18 y 55 años y que no sufran una enfermedad cardiovascular, renal, pulmonar, de hígado u otras afecciones crónicas que requieran tratamiento continuo, y no tener antecedentes de análisis positivos en cuanto a infecciones de los virus de la hepatitis B, C y síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA).

“Hagamos algo por los chicos con leucemia es un grupo de muchos voluntarios que trabajan con el único objetivo de ser un estilo de base emocional para aquellos que atraviesan esta difícil situación”, dijo, y señaló: “Contamos con la colaboración de profesionales de la salud, quienes brindan sus servicios a ningún costo para ayudar a los niños y sus familias”.

En cuanto a los costos operativos, Sánchez fue tajante con ese tema y explicó que “se trabaja con las donaciones que se piden por las redes sociales y no se recibe dinero, en contrapartida, si alguien dona plata se le pide que compre algo que haga falta y lo acerque hacia el domicilio a convenir”.

Cabe señalar que “Hagamos algo por los chicos con leucemia” no tiene un lugar propio de funcionamiento, pero el corazón de sus miembros es tan generoso que el sitio de reuniones realmente termina siendo lo de menos.

Datos importantes sobre la enfermedad (información aportada por www.medicinad.com)

Cuando las células sanguíneas inmaduras (los blastos) proliferan, es decir, se reproducen de manera incontrolada en la médula ósea y se acumulan tanto ahí como en la sangre, logran reemplazar a las células normales. A esta proliferación incontrolada se le denomina leucemia.

La causa que la provoca se desconoce en la mayoría de los casos. Sin embargo, está demostrado que no es un padecimiento hereditario o contagioso. La mayor parte de las veces se presenta en niños previamente sanos. Por tratarse de una proliferación de células inmaduras y anormales en la sangre, se le considera un "cáncer de la sangre".

Los primeros síntomas son cansancio, falta de apetito o fiebre intermitente. A medida que la afección avanza aparece dolor en los huesos, como resultado de la multiplicación de las células leucémicas en el sistema óseo. También aparece anemia, cuyas características son palidez, cansancio y poca tolerancia al ejercicio, fruto de la disminución de glóbulos rojos.

Asimismo, la reducción del número de plaquetas provoca hemorragias esporádicas y la aparición de manchas en la piel (petequias) o grandes hematomas, a consecuencia de hemorragia causada por golpes leves. Además, pueden presentarse hemorragias a través de nariz, boca o recto. Una de las hemorragias más graves es la que se presenta a nivel cerebro, la cual puede ocurrir si el número de plaquetas desciende en forma severa. Otra posible consecuencia es la baja en el número de glóbulos blancos (leucocitos), situación que repercute en las defensas del niño contra las infecciones.

Tipos de Leucemia

Existen cuatro tipos principales denominados en función de la velocidad de progresión y del tipo de glóbulo blanco al que afectan. Las leucemias agudas progresan rápidamente; las leucemias crónicas se desarrollan de forma lenta. Las leucemias linfáticas afectan a los linfocitos; las leucemias mieloides (mielocíticas) afectan a los mielocitos. Los mielocitos se transforman en granulocitos, otra manera de denominar a los neutrófilos.

Diagnóstico

Es difícil lograr el diagnóstico de la leucemia cuando ésta inicia, ya que sus primeros síntomas son parecidos a los de otras enfermedades típicas de la niñez. Estos síntomas son: cansancio, falta de apetito o fiebre intermitente. Es debido a esta situación que los padres suelen culparse por la demora en el diagnóstico, cuando incluso para el médico resulta complicado reconocer esta situación en su primera etapa.

Tratamiento

El que se recomienda en este tipo de padecimiento es la quimioterapia. En ésta se emplean diversos medicamentos especiales destinados a destruir las células leucémicas. Dicho tratamiento tiene tres fases: la de inducción a la remisión, la de consolidación y la de mantenimiento. En la fase de inducción a la remisión, cuya duración es de cuatro a cinco semanas, se intenta destruir la mayor cantidad de células malignas. Cuando ocurre la remisión, es decir el control temporal de la afección, el niño suele lucir normal, ya que los síntomas de la leucemia desaparecen. En ciertas ocasiones la remisión es apenas parcial, por esta razón algunos síntomas no desaparecen del todo. Sólo un pequeño porcentaje de los parientes no logra entrar en remisión. La fase de consolidación dura de dos a tres semanas, mientras que la de mantenimiento debe llevarse a cabo hasta completar tres años de tratamiento.

Trasplante de médula ósea en casos extremos

El trasplante de células madre es un procedimiento que se recomienda con mayor frecuencia como opción de tratamiento para las personas con leucemia, mieloma múltiple y algunos tipos de linfoma. También puede usarse para tratar algunas enfermedades genéticas que involucran la sangre.

Durante un trasplante de células madre, una médula ósea enferma (el tejido graso esponjoso que se encuentra dentro de huesos más grandes) es destruida con quimioterapia y/o radioterapia y, luego, es reemplazada con células madre altamente especializadas que se convierten en médula ósea sana.

Para poder realizar la donación es pertinente anotarse en el registro internacional, ya que debe existir una correspondencia genética para poder hacerlo. En el caso de Mendoza, donde no existía una entidad que lo hiciera, la pasada semana quedó confirmado que será el hospital Central (tendrá una división que funcionará en los próximos meses) el lugar elegido por el gobierno para la respectiva donación de médula ósea.

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