Automovilismo

Matías Antolín, una joven promesa que hizo realidad el sueño de ser campeón

El sanrafaelino se consagró en la Clase 2 del Zonal Cuyano tras arribar cuarto en el Gran Premio Coronación que se llevó a cabo en San Martín.

Por Sección Andino Sports
Si hay una familia con tradición tuerca, es sin dudas la Antolín. Porque el papá Daniel vivió, mamó y nació entre fierros, algo que se fue trasladando en otras generaciones que ahora le están entregando todo aquello que sembró durante años en el Zonal Cuyano.

Matías, el más grande de los hijos, cumplió el sueño de consagrarse en la categoría más compleja del espectáculo regional, la Clase 2, y lo consiguió venciendo a grandes como Ariel Persia, Fabrizio Benedetti y Roberto Patti. Durante la temporada, el “Vettel” mendocino (por su parecido físico) manejó como si fuera un avezado en la materia. Se probó mano a mano con quien se puso a su lado, y casi siempre ganó.

Ese pibe de la risa grande, que aun cuando pierde está de buen humor, lo consiguió llegando cuarto en la última fecha de la temporada que fue ganada por su hermanito Gonzalo. Por eso el festejo de la familia es a pleno. Todos se llevaron una alegría de San Martín, aunque claro está, el Matías estampó su nombre entre los grandes del automovilismo cuyano.

El cetro del TP 1.100 quedó en manos de Martín Figueroa

Esta corona fue la primera en definirse en el Pena. Porque el sábado, y tras conseguir la pole, Martín Figueroa se consagraba en la competitiva especialidad. Por esa razón, la competencia de hoy perdió interés y parece que el clima se enteró, ya que la largada estuvo demorada por el tremendo temporal que azotó el Este al mediodía. Pero una vez que se acomodó, Gustavo Lauría (campeón saliente) dominó la cita y se quedó con segundo triunfo consecutivo escoltado por José Lloret y Figueroa.

En tanto que Miguel Santaella y Franco Benedetti se coronaron en la Clase y Turismo Carretera Cuyano respectivamente.

De esta manera, el Zonal cerró una temporada con más dudas que certezas aunque con la ilusión de que el próximo año las desprolijidades queden de lado y que el protagonismo sea solamente deportivo.

Te Puede Interesar