Feria del Libro de Mendoza
Entrevista con la autora del libro "Yo te creo, hermana": un registro sobre la sociedad machista
Miércoles, 4 de septiembre de 2019
Por: Eugenia Cano - en Twitter @EugeCanon

Sacar la voz. Contar. Sanar a través de la palabra. En un país que carga sin alarmarse el dato de un femicidio cada 30 horas, y donde el machismo atraviesa todos los intersticios vinculares de nuestra sociedad, la periodista Mariana Carbajal recopila en su más reciente libro "Yo te creo, hermana" (Aguilar), testimonios en primera persona de mujeres que se animan a relatar sus historias de discriminación, maltrato, acoso y abuso. Un abrazo colectivo, un espejo de reconocimiento sobre las consecuencias del patriarcado, que este miércoles presentó en la Feria del Libro de Mendoza.

Antes de su participación en el encuentro literario, Carbajal habló con SITIO ANDINO:

-Este libro responde a un latido urgente del momento histórico, ¿no? Un "yo te creo colectivo". ¿Podrías haber escrito este libro en otra época?

-Mirá, yo sueño que algún día este libro sea un registro del pasado. Porque efectivamente como vos decís, el libro hace un recorrido a partir de esas voces, ese relato coral, de ese mosaico que se va construyendo que muestra lo que nos pasa en el hoy, pero también lo que nos venía pasando. Hay relatos de mujeres que han pasado los 60 años o que han pasado cerca de los 90, en todas las profesiones, en el ámbito de las empresas, en el ámbito de la Justicia, del deporte, de la educación, de la política, del sindicalismo. Incluso las mujeres privadas de libertad, lo que significa ser mujer estando privada de la libertad o en un centro clandestino de detención. Este libro es una foto, es un reflejo de lo que vivimos. Ojalá que en algún momento como sociedad hayamos logrado las transformaciones necesarias para que el machismo no esté atravesando nuestras vidas como está y lo viene estando. Que esto sea pasado, que sea registro del pasado, que sea una foto vieja.

-¿A la hora de construir este mosaico seguiste algunos criterios?

-Lo que intenté fue la diversidad. La diversidad de voces, también intenté un mapa federal. Los relatos son relatos de mujeres de distintas provincias. Busqué también la diversidad de edades, de procedencias, geografía, profesiones. Del ámbito rural, de la ciudad, del espectáculo. Por ejemplo, incluso está la voz de una mujer que estaba haciendo su instrucción en un regimiento. Digamos, busqué componer una representación lo más diversa, con las limitaciones lógicas que tiene una como periodista y los tiempos que una tiene para escribir, porque si no hubiera escrito una novela interminable, ¿no? O un libro de no ficción interminable. De todos modos, previendo o tomando esos parámetros, traté de buscar que se vieran reflejadas las situaciones de violencia, los micromachismos, la discriminación. Hay relatos que tienen que ver con las oficinas, de mujeres que trabajan en el área de sistemas, hay relatos que tienen que ver con el deporte, con la educación, con la política, con el sindicalismo, con los medios de comunicación, con la iglesia, con la calle, lo que nos pasa en la calle. Cuando una mujer está en situación de prostitución, bueno, en una familia también o en la casa de una amiga. Tratando de mostrar las violencias comunes. 

Cada relato por supuesto es singular, pero funciona como un espejo para las demás. Porque eso que pasó, que está relatado, le pasa a un montón de mujeres y tal vez lo que el libro busca es eso: ser espejo. Ser espejo para otras, para que se sientan no tan solas y que no sientan que fue su culpa. Y por el otro lado, también espejo para los varones, para que empiecen a pensarse cuando nos preguntan qué podemos hacer nosotros en las marchas. No, es antes de las marchas y todos los días para que vean los privilegios que han tenido históricamente y que nos entiendan por qué estamos tan enojadas a veces cuando salimos a las calles. Por supuesto que hay conductas que son abusivas y son delito, pero hay un montón de otras conductas que tal vez no están tipificadas en el Código Penal, pero que también tienen que modificarse y que tienen que ver con conductas inapropiadas, sexismos, con micromachismos.

-Pensaba en el caso de Thelma Fardin y cómo repercutió ¿Fue un punto de inflexión a la hora de esta idea de creernos entre nosotras?

-Yo creo que sin dudas fue un punto de inflexión que ya venía siendo elaborado a partir de todo lo que han sido las movilizaciones desde el 2015 con el Ni Una Menos y con el movimiento de mujeres, lesbianas, travestis y trans, que viene de tantos años de militancia en la Argentina con los encuentros nacionales de mujeres, ¿no?, con toda esa efervescencia, pero sin dudas lo de Thelma acompañada por el Colectivo de Actrices Argentinas marcó un punto de inflexión para muchas mujeres que tal vez no estaban sensibilizadas. Les permitió pensarse y pensar que era posible denunciar un personaje poderoso. Creo que lo que Thelma logró fue transmitir la idea de que es posible enfrentarse a un poderoso como era Darthés en ese momento que ella lo denuncia, donde ya había habido dos actrices que habían hablado de sus conductas y que no habían sido creídas en sus palabras, entonces me parece que Thelma hace ese corrimiento. De hecho, lo hemos visto como fenómeno social, la cantidad de casos que se volcaron a las redes sociales o incluso a la Justicia a partir de su caso.


La perspectiva de género en los medios de comunicación: algunas conquistas y muchos desafíos

Mariana Carbajal es Licenciada en Periodismo, docente y escritora. Además de ser una de las pioneras en abrir caminos en los medios de comunicación sobre el tratamiento de las noticias con perspectiva de género. Gracias al Ni Una Menos y al Movimiento de Mujeres que viene amplificando la lucha feminista en todos los ámbitos sociales, se vienen conquistando algunos espacios en las redacciones y en diferentes ámbitos periodísticos. Por sólo nombrar algunos casos, el medio Infobae incorporó la figura de "Editora de género", donde Carbajal fue convocada para capacitar al equipo. Y en Mendoza, por ejemplo, un portal añadió a su oferta de noticias la sección La Trenza, una revista digital con perspectiva de género. También, desde que se formó en el marco del debate en el Congreso por el aborto, continúa trabajando activamente el espacio de comunicadoras, periodistas y audiovisualas de Mendoza realizando su aporte desde los medios, el periodismo, la comunicación social y popular. Se avanza, pero aún falta mucho por hacer y por transformar.

Sobre éstas experiencias que se vienen sucediendo y sobre su visión sobre el panorama actual en los medios de comunicación respecto al tratamiento de la violencia machista en los medios de comunicación, Mariana Carbajal dice: "Yo creo que es maravilloso lo que está pasando. A partir del 2015 y este reflorecimeinto del feminismo, lo que hace es que derrame hacia todos los rincones, entre ellos el periodismo. Vemos que derrama hacia la política, el sindicalismo, las escuelas, en los debates en el parlamento también, y también llega a los medios de comunicación. Por supuesto que podemos destacar este tipo de acciones de incorporación de figuras como editoras de género en algunos medios, cada vez hay más, pero el tema es que todavía nos encontramos en los medios con resistencias de incorporar la perspectiva de género. Creo que lo que no tenemos que caer es en la trampa, es que sean solo figuras decorativas, sino que esta perspectiva se incorpore transversalmente en los medios de comunicación. En las secciones de economía, de política, de espectáculos y no sólo cuando hablamos de femicidio o de violencia machista pensemos que estamos haciendo un periodismo con perspectiva de género, ¿no? No queremos que las secciones estén inundadas de relatos de víctimas, sino que queremos mostrar que las mujeres estamos en todos los espacios, que tenemos voces legitimadas para opinar. Si no resulta que cuando se habla de economía finalmente no se consulta a ninguna mujer. Que en definitiva todas las voces siguen siendo masculinas las que están legitimadas para sostener el saber. Creo que eso también es un desafío. Por un lado sumar las voces de las mujeres, que nuestras voces estén representadas en todos los espacios, y por el otro lado, bueno, todavía vemos la cosificación. Y la respuesta a eso es: 'bueno, esas notas son las más clicleadas y las que tienen más flujo', y creo que eso es justamente lo que tenemos que combatir.

-También hay un desafío y es capacitar al periodista varón en perspectiva de género, ¿no?

-Sí, completamente, esto no es un tema de mujeres. Como cuando se plantea en la Justicia que incorporar la perspectiva de género no es capacitar a las mujeres juezas o a quienes son fiscalas o a quienes son operadoras de la Justicia, sino a todos. En ese sentido creo que a veces los varones periodistas miran con bastante resistencia. Como que estos temas son de mujeres y que a ellos nadie les tiene que enseñar nada.

Se viene un nuevo Encuentro Nacional de Mujeres: ¿Cuál es la agenda urgente?

El próximo 12, 13 y 14 de octubre en la Ciudad de La Plata se llevará a cabo el 34 Encuentro Nacional de Mujeres, donde se espera una convocatoria masiva. Sobre las demandas más urgentes de la agenda de la lucha feminista, Carbajal, señala el impacto de la crisis económica, la problemática de los femicidios (del 1 de enero al 31 de agosto 223 mujeres fueron asesinadas, de acuerdo a los datos difundidos por el Observatorio Ahora que si nos ven), el debate por la despenalización y legalización del aborto, la educación sexual integral, entre otros temas.

"Hoy hay una agenda urgente que tiene que ver con la emergencia alimentaria. Hay una agenda urgente que tiene que ver con el impacto de esta crisis económica que nos deja el macrismo y que impacta con su fuerza sobre la vida de las mujeres. Sabemos que la desocupación afecta con más fuerza a las mujeres y que son las mujeres las que paramos la olla en estos contextos de aumento de pobreza. Creo que esa es una agenda urgente que hoy es difícil soslayar. Después, por supuesto, la problemática de la violencia machista, los femicidios, cada 30 horas una mujer es asesinada por el hecho de ser mujer y son cifras que no bajan. Tenemos que avanzar con el debate de la despenalización y legalización del aborto, con garantizar el aborto legal en los casos en los que en la Argentina está previsto desde 1921, trabajar para prevenir los embarazos forzados de las niñas. Cada año, alrededor de 2500 o 2700 niñas menores de 14 años, se convierten en madres y podemos presumir que muchos de esos embarazos fueron productos de situaciones de abuso. La agenda también de la diversidad sexual, todavía la Ley de Identidad de Género no se cumple en su totalidad y hay un reclamo urgente de la comunidad trans para un colectivo que históricamente ha sido marginado y discriminado. El recorrido de la agenda es muy amplio. También las políticas públicas que apunten -por supuesto- a prevenir la violencia machista, pero también a garantizar que las mujeres puedan acceder a la autonomía económica para poder salir de situaciones de violencia. También la educación sexual integral, como la herramienta federal, necesaria y urgente para combatir los estereotipos de género, la discriminación, el bullying, la prevención de embarazos tempranos y los noviazgos violentos, entre otros ejes que prevé la educación sexual integral. Creo que tenemos una agenda muy amplia que es urgente y que ojalá que el reclamo pase a la implementación de la política pública. Hoy no tenemos Ministerio de Educación, es una Secretaría, y creo que esa también es una demanda urgente: que vuelva a ser Ministerio.


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Si sos víctima de violencia de género pedí ayuda llamando de forma gratuita a la línea 144.

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