Opinión
La realidad le escribe el guión a la ficción
Domingo, 1 de septiembre de 2019
Por: Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202

La realidad una vez más en la Argentina supera cualquier ficción. Uno de los tantos usuarios de Twitter que mezclan política ironía y humor @GuapoHerminio posteó hace un par de días: "Muy buena Years and Years, gran serie sobre un futuro cercano bien jodido, pero en el capítulo 3 se mandan una inverosímil, los bancos se quedan con los ahorros de la gente, jajaja, imposible, mira si va a pasar algo así".

La serie, que se estrenó este año en HBO, es una ficción que plantea un mundo político social tecnológico que va y viene hasta el 2026 protagonizada por una magistral Emma Thompon, transformada en una política demagógica casi bolsonarista que va por el poder.

Efectivamente en el capítulo tres, media Inglaterra queda sin trabajo y en la ruina porque los bancos colapsan y desaparecen los ahorros de la gente. Es imposible saber si el Gabinete de Mauricio Macri y él propio la vieron y quieren superar el guion o se inspiran en él para profundizar el incendio.

Por momentos cuesta creer que solo sea mala praxis lo que viene ocurriendo en el último año en la Argentina dónde la sucesión de desaciertos -que comenzaron el 17 de diciembre con el levantamiento del control de divisas y retenciones al campo- se profundizaron para llegar al éxtasis de desaciertos en los días posteriores a las PASO.

Cualquier analista político sabe que las declaraciones públicas no suelen necesariamente reflejar lo que verdaderamente ven o viven los dirigentes políticos. Por ejemplo, nadie la va a pedir a Roberto Lavagna que declare a los periodistas "voy a salir tercero en las elecciones" es obvio que dirá que va a ganar y será el próximo presidente. Lo mismo se aplica al equipo económico, nadie pretende que digan que la economía está a punto de estallar, el problema es que toman medidas como si realmente creyeran que está todo bien y el camino es el correcto encerrados en mundo que ya ni sus propios aliados comunicacionales (excepto un par de kamikazes sueltos) le cuentan.

Los desaciertos como venimos contando domingo a domingo llevan casi cuatro años, la visión de empresario privado de la economía del Estado, a lo que hay que sumar la línea que borraron entre los dos lados del mostrador de los intereses , llevaron a este equipo a una situación de no retorno y terminar siendo un gobierno que defoltea la deuda que el mismo emitió. Un verdadero récord.

Hace dos semanas dijimos en Radio Andina que el presidente no tenía que convocar a los candidatos sino a los presidentes de los partidos y los presidentes de bloques parlamentarios para darle institucionalidad a la búsqueda de un camino de salida a una crisis que se veía inevitable y llegar ordenadamente a octubre.

Pero solo convocó a los candidatos a presidentes (que tienen que seguir su campaña) y les pidió que salieran a decir todo lo contrario a lo que habían expresado y que fue lo que les permitió conquistar a sus votantes. Una ingenuidad política que no comenten ni los integrantes de un centro de estudiantes de la escuela secundaria.

Y cuando ya encerrado entendió que tenía que recurrir al Parlamento tomó el peor camino, avisó por los diarios y les dijo "les voy a mandar un proyecto para que lo discutan, pero si no me dicen que sí se incendia todo".

El error de análisis del equipo de Mauricio Macri es importante, no solo declaran, sino que creen firmemente que la corrida cambiaría empezó el día posterior a las PASO. La verdad es que el proceso cuya eclosión se produce el 12 de agosto y que el mejor equipo se empeña en profundizar y la alianza PROUCR se empeña en adjudicar a la oposición y a los ciudadanos empezó cuando ni el Frente de Todos y mucho menos la formula Fernández-Fernández existía. En abril del año pasado los famosos mercados tomaron nota de que la deuda Argentina era insustentable en un contexto internacional complicado y comenzaron a tomar ganancias de la bicicleta financiera. En abril del 2018 el dólar saltó de 20 a 26, vaya uno a saber porque Macri llamo al 911 desesperado y le mandaron la ambulancia con el FMI y a partir de allí comenzó la era final.

En septiembre los capitales especulativos más que advertidos fueron por los dólares del Fondo que le garantizaban el cobro de sus ganancias con la vista gorda del Ejecutivo argentino que les permitía sacar sin el más mínimo problema los dólares y saltamos de 26 a 40 con la llegada de Guido Sandleris al Banco Central. En su mundo de fantasía de escritor de cuentos infantiles, realmente muy buenos, manejo el BCRA creyendo que una realidad dibujada de supuesto apretón monetario interminable y déficit cero ficticio era la solución a la inflación y los problemas argentinos.

Al igual que sus antecesores viven dentro de libros sin anclaje en la realidad y así son el resultado de sus decisiones. Creyeron la ficción del dólar controlado con tasas escalofriantes y subastas, bajo otro paraguas de fantasía alimentado por consultoras y medios de que su fuerza política era todavía competitiva.

Cuando el cuento llegó a su última página se descubrió la verdad, el dólar no estaba controlado, la inflación tampoco, la deuda era realmente insustentable y su alianza no era competitiva electoralmente.

Así cerramos la semana con el dólar pasando los 62 pesos, las tasas venezolanas de referencia del 90 por ciento, una formación de activos externos que ya equipara -en los tres años y medio de mandato- el equivalente al prestamos del FMI y el comienzo del default de la deuda en pesos, por ahora. Para mañana (según los trascendidos) el equipo económico reeditaría las ya fracasadas tácticas Terminator de Federico Sturzenegger; poner sobre la mesa 3, 4 o 5 mil millones de dólares para calmar las fieras. Si fuera verdad hay una sola definición, el equipo económico y el presidente perdieron toda capacidad de razón y están dispuestos a ellos mismos quemar el barco antes de irse con algún objetivo desconocido.

Si en su momento la táctica terminó fracasando cuál podría ser el resultado ahora cuando las reservas son escasas, la masa de Leliq es más peligrosa que las Lebac en su momento y los inversores revientan los bonos argentinos por lo que le den en la feria y del otro lado de la mesa hay tiburones que olieron la sangre.

El problema económico dejó de ser el dólar para ser la crisis final de un modelo que se agotó con una rapidez inusitada por impericia o por conveniencia, pero como no lo supieron manejar dejo de ser económico para pasar a ser político y el Presidente no tomó nota de eso.

Las próximas horas serán decisivas, la salida de depósitos de los bancos marca que los ahorristas comenzaron un proceso que se venía esquivando, el de la falta confianza en el sistema financiero, el circulo cierra con esos ahorros buscando refugio en el dólar sumando presión.

El Gobierno no atina a dar ninguna respuesta, su proclama permanente -desde la época que eran oposición- de que ellos eran los garantes de la República y la institucionalidad lo pone en un desafío aún mayor que, excepto un milagro, parecen no dispuestos a cumplir.

Tamaño del texto
Comentarios
Tu comentario