PASO 2019: se confirma la polarización, la carta de Cristina y la seguridad de Suárez
Lunes, 3 de junio de 2019
Por: Marcelo Torrez En Twitter @MarceloTorrez

"En Mendoza quiero agradecer a Anabel, 'nuestra Anabel', y a cada militante que ha posibilitado que esta carta esté en tus manos. Siento que ella y su candidatura a gobernadora simboliza uno de mis sueños: ser el puente entre las nuevas generaciones y las anteriores".

El texto es parte de una carta que Cristina Fernández de Kirchner ha escrito para ser distribuida en Mendoza a lo largo de esta semana, como cierre de la campaña del kirchnerismo, para su crucial enfrentamiento en las PASO del próximo domingo contra el peronismo tradicional, el de los intendentes, aquel que encabeza Alejandro Bermejo como pre candidato a gobernador.

Cristina no vendrá a Mendoza. Tampoco lo hará Alberto Fernández, a quien secundará en las elecciones PASO de agosto buscando, ambos, convertirse en el binomio K que con el apoyo de la mayoría del peronismo nacional intentará destronar del poder al Cambiemos de Mauricio Macri y compañía. La carta firmada por la ex presidenta será la llave maestra de Anabel Fernández Sagasti para imponerse en las PASO. Calculan que serán unas 400 mil las que distribuirán en todo el territorio esperando un efecto seductor hacia sus intereses. Lo de la carta no es un artilugio nuevo, ni creativo. Pero sí ha sido efectivo para unos cuantos que lograron torcer informes desalentadores de algunas encuestas previas. El caso más cercano fue el de Alfredo Cornejo, en el 2011, cuando buscaba la reelección en Godoy Cruz. Cristina venía arrasando en los sondeos. Terminaría imponiéndose por el 54 por ciento de los votos en la nación. En Godoy Cruz el candidato que la llevaba como estandarte sería Marcelo Costa, por la oposición. Cornejo temía una derrota ante aquel huracán. Su comando de campaña le sugirió llegar individualmente a la mayor cantidad de electores posibles. En verdad no fue una carta lo que envió el por entonces intendentes y hoy gobernador. Fueron llamados telefónicos en los que se les preguntaba qué pensaban del intendente y de Cristina. La mayoría tenía una buena imagen de la gestión departamental y querían votar a Cristina. Casi como una suerte de delivery electoral, Cornejo hizo enviar sobres con votos ya armados: él como intendente y Cristina en la presidencia, a gusto del electorado. Ganó holgado y hasta el día de hoy sus más cercanos atribuyen a ese contacto casi personal con los electores aquel triunfo.

La carta de Cristina contiene otras cosas, ya conocidas. Como una crítica frontal al gobierno de Mauricio Macri en cuanto al salario que no alcanza, la falta de trabajo, de expectativas, la desindustrialización y la desocupación, algunos cuantos porqués de su decisión de nombrar a Alberto Fernández candidato a presidente y el meneado asunto de la convocatoria a un "nuevo contrato social" entre los argentinos.

La carrera final hacia las PASO ya está lanzada. Es el frente peronista Elegí el que de ante mano prevé lo más atractivo de las primarias mendocinas. Las encuestas serias, alejadas de las muchas que se parecen haber formado parte de una gran operación, dan entre Anabel Fernández Sagasti y Alejandro Bermejo un empate técnico. Uno de estos sondeos elaborado por una de las consultoras más creíbles, realizado sobre el fin de semana, indica que Fernández Sagasti lleva la delantera por unos escasos 2,8 puntos, cosechados en los departamentos más importantes de la provincia. Son ocho comunas que reúnen entre todas el 80 por ciento del padrón general. En el 20 por ciento restante, entre las comunas supuestamente menos relevantes, parece estar la clave que definirá el resultado final de este mano a mano interno excitante.

El oficialismo cornejista, aquel que defiende la candidatura de Rodolfo Suárez cree llegar con tranquilidad al convite electoral. Pese a los esfuerzos de Omar de Marchi, el que ha apostado a una llegada más directa con los votantes por medio de varias recorridas por los barrios, timbreos y mucha pero mucha acción en las redes sociales, su espacio podría arañar la minoría dentro de Cambia Mendoza. Su propuesta ha crecido en el tercer distrito electoral, por, sobre todo. Mientras De Marchi se aferra a una suerte de milagro -lo que transformaría su aventura en un tremendo batacazo histórico en caso de ganar-, Suárez y particularmente Cornejo, creen que se impondrán claramente.

Cambia Mendoza y el frente peronista Elegí podrían reunir el próximo domingo, entre ambos espacios, alrededor del 80 por ciento de los votos, con lo que el electorado mendocino reflejaría el escenario de polarización que da vueltas por el país. En el oficialismo, y también en un sector del peronismo, circula una encuesta que le daría el oficialismo un 44 por ciento de los votos y al frente Elegí alrededor del 36 por ciento. José Luis Ramón, desde Protectora, orilla el 7 por ciento, un poco más que el frente de izquierda, el FIT, con unos 5 puntos.

Un dato interesante sobre las campañas, de acuerdo con la repercusión que han tenido entre los electores. El sondeo al que accedió este cronista, da cuenta que una gran cantidad de electores entre los que han observado las campañas tanto de Suárez como la de Fernández Sagasti ha inclinado su voto hacia ellos. Pasado en limpio, esto quiere decir que entre los que no sabrían a quién votar, cuando vieron la campaña tanto de uno como de otro, en más de un 80 por ciento decidieron qué hacer, ya fuese en beneficio de Suárez como de Fernández Sagasti. Para el caso de Bermejo, ese fenómeno sólo se estaría dando en un 40 por ciento.

Un párrafo para Cornejo: estas inminentes elecciones y ni hablar de las generales de setiembre, determinará su futuro político. Necesita que su candidato gane con claridad y autoridad. Necesita demostrar que, al menos en su territorio, la UCR sigue viva, más después de las idas y vueltas que tiene la negociación con el PRO por el supuesto nuevo Cambiemos que intenta imponer en el escenario nacional. Para Fernández Sagasti, un posible triunfo en la interna, la ubicará en inmejorable situación para liderar la recuperación y renovación del peronismo de Mendoza a futuro. Claro que, además, buena parte de su estrella política y futuro, puede que esté excesivamente atado a la suerte de Cristina y del kirchnerismo más duro. Si logra demostrar que es más de que lo que le deja la estela de la ex presidenta, se hablará de ella por mucho tiempo.

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