Tiempo de descuento para Cambiemos, para Macri y para Cornejo
Viernes, 24 de mayo de 2019El fin de semana será pródigo en reuniones, encuentros y cumbres de la rosca radical. Cornejo se instalará en Buenos Aires para coordinar y "dirigir" la convención partidaria del lunes. El resultado de ese encuentro determinará el futuro inmediato de la coalición gobernante. Entrará en tiempo de descuento para definir su estrategia electoral y de qué manera frenar su caída en las encuestas.
Por: Marcelo Torrez En Twitter @MarceloTorrez

El radicalismo se encamina a ordenar la constitución de una comisión de acción política que tendrá la misión de discutir con el presidente Mauricio Macri qué modificaciones se le harán al espacio de gobierno, Cambiemos, para llegar con chances al proceso electoral de octubre. Lo que resulte de la convención partidaria del lunes, en Parque Norte, no sólo está llamado a transformarse en el acontecimiento político de la próxima semana, sino que, además, será el punto de partida -casi en tiempo de descuento-, para encaminar a la coalición hacia una nueva configuración, luego de la crisis profunda que se ha apoderado de ella, producto, esencialmente de un par de factores: en primer lugar por la falta de respuestas positivas y de buenos resultados económicos en la gestión de gobierno. Esto último ha sido la razón obvia y de sentido común que le provocó una aguda caída en la imagen positiva del presidente, en el grado de confianza, de expectativas y de credibilidad hacia delante de la administración.

Hay otro factor que explica la crisis de Cambiemos: la reacción y presión del radicalismo hacia el propio presidente Macri para que tome conciencia -de acuerdo con lo que ve la mayoría de los radicales, entre quienes se encuentra su titular, el gobernador Alfredo Cornejo- que con lo que hay para ofrecer no alcanza; que Cambiemos, así como está no renovará ni el encanto ni mucho menos la esperanza que mantuvo viva en sus electores en el 2015 y en el 2017. De ahí que Cornejo le haya pedido a Macri que evalúe dejar su lugar como candidato a la reelección, que analice un paso al costado, o bien que acepte someterse a una interna con un candidato radical que podría servir de tapón a la fuga de votos de los desencantados.

Cornejo se instalará todo el fin de semana en Buenos Aires coordinando los preparativos para la convención. Los radicales se tomarán prácticamente todo el día para definir su futuro inmediato. Hay quienes, minoritarios según el poroteo previo, que impulsarán directamente dejar el espacio de gobierno para pasar a formar parte de otro de tinte progresista que contenga, además, una visión económica que priorice el desarrollo y la producción nacional, no subordinada al ajuste recesivo en el que desembocaron, como resultado, las políticas de Macri. La mayoría, en apariencia, irá por otro lado: no dejar Cambiemos, pero sí refundarlo y revitalizarlo, con otros integrantes de ser posible. Esta línea defenderá la posibilidad de que el radicalismo, dentro del hoy Cambiemos, pueda diferenciarse del oficialismo macrista impulsando un candidato propio que le dispute a Macri la candidatura a la presidencia. Hacia esa dirección tratará Cornejo de encaminar la convención.

El mendocino tendrá que lidiar con el fastidio y la bronca del ala dura radical que siempre manifestó su recelo por la sociedad con el PRO y que cuando la crisis comenzó a apoderarse del gobierno y de Cambiemos, claro está, comenzaron a reclamarle al partido dejar a su propia suerte a Macri para armar otra cosa por afuera. Los bonaerenses sin gobierno, como se los identifica a dirigentes como Ricardo Alfonsín, han sido los abanderados de esta idea. Se harán sentir y serán una minoría ruidosa con la que Cornejo deberá lidiar para evitar el resquebrajamiento del partido, una situación que lo podría ubicar en una posición más incómoda de la que tiene hoy.

Sin embargo, en lo más alto y cerrado núcleo del poder, esto es Macri junto a Marcos Peña, posiblemente Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal, comenzó a tomar forma una vía de análisis que podría desembocar en una reconfiguración de Cambiemos, como piden los radicales. Macri necesita mantener con vida la tercera vía de opción electoral y evitar que se fragmente. Se trata de Alternativa Federal, la que lidera en cierta forma su amigo el gobernador cordobés Juan Schiaretti y de la que participan Juan Manuel Urtubey, Miguel Ángel Pichetto y por ahora Sergio Massa. La participación de Roberto Lavagna en ese espacio está en veremos luego de que Schiaretti llamara a Daniel Scioli y a Marcelo Tinelli para que se sumen a lo que describen como una corriente política distinta al kirchnerismo, al propio macrismo y que pone el acento en el desarrollo y crecimiento productivo del país.

Sin embargo, Macri ve que con Alternativa Federal puede existir un acercamiento político y, claro, electoral. En primer lugar, necesita a ese espacio vivo para tener lo más contenida que pueda al otro costado de la grieta. Si pudiera los llevaría a su espacio.

El coqueteo de las últimas horas entre Macri con Schiaretti, Pichetto y Urtubey podría ser la llave que le permitiese abrir un camino de conciliación con los radicales. Esto se verá más en detalle a medida que pasen las horas y estará atado al resultado de la convención radical. Ayer, Cornejo, en San Rafael, potenció sus dichos para darle a Cambiemos otro perfil y otro rumbo, en la misma línea de lo que viene pregonando desde varios meses. Pero incorporó un elemento más. Fue cuando mencionó a Lavagna y a Schiaretti y lo beneficioso que sería para el espacio gobernante contar con ellos. Guiños, y cantos edulcorados tanto de Macri como de Cornejo hacia quienes hoy sirven como tapón para el avance de los costados de la grieta y, a su vez, justifican con su presencia la fragmentación que domina el escenario nacional.

Cornejo y Macri, que han hecho visibles sus diferencias mutuas, sus sospechas y sus dudas de uno sobre el otro y viceversa, tienen algo en común: evitar entregarle a la oposición kirchnerista -ahora junto al peronismo de José Luis Gioja, el sanjuanino que mantiene en su poder el sello del movimiento-, lo que tanto anhela: el rompimiento de Cambiemos. Por eso será difícil que el lunes la UCR decida dejar la coalición. Pero puede que obligue a una reconfiguración, a un barajar y dar de nuevo las cartas. Ambos saben, Macri y Cornejo, con estilos y visiones distintas de la política, sobre todo, que están obligados a armar un nuevo Cambiemos. Y no tienen mucho tiempo.

Tamaño del texto
Comentarios
Tu comentario
Más de Opinión
Una historia que vuelve con los carros vacíos
Por Marcelo López Álvarez.
Por qué parte de la política ve a Sanz como la clave para reconfigurar Cambiemos
El nombre del sanrafaelino, uno de los fundadores de la coalición gobernante, sueña con más fuerza para acompañar a Macri como su vice en el intento reeleccionista. Allegados de Sanz lo niegan y descartan. El ala política del gobierno lo pide. Su presencia podría apurar un llamado a un acuerdo amplio de gobernabilidad en caso de imponerse en las elecciones.