Testimonio desde el bullying: "Mamá, papá, amigos, soy gay":
Jueves, 23 de mayo de 2019
Por: Eugenia Buttini

El 17 de mayo se conmemoró el Día Internacional contra la Homofobia (rechazo, miedo, repudio, prejuicio o discriminación hacia mujeres u hombres que se reconocen a sí mismos como homosexuales), Transfobia (es definida como la aversión y rechazo que experimenta un individuo ante personas transexuales), y Bifobia (es el odio o aversión hacia personas bisexuales).

Tomás Barreyra habló con TVA y Sitio Andino. 

Este día pero del año 1922 la Organización Mundial de la Salud eliminó a la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales, es por eso que se conmemora y trabaja en la inclusión social y la valoración de los derechos.

Tomás Barreyro es un joven de 18 años que pertenece a la comunidad LGBTq (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales y Queer), y todos los días lucha en contra de la discriminación, la violencia, la exclusión social que la comunidad ejerce por el simple hecho de "amar distinto", porque así lo siente él, y todos los que tienen elecciones sexuales diferentes a las que están "socialmente establecidas".

"Cuando salimos del closet tomamos por asegurado que vamos a recibir discriminación, homofobia, insultos, exclusión por parte de la sociedad, en la escuela, es muy fuerte y triste. Se vive mucho y se sufre mucho", respondió Tomás cuando preguntamos si él había sido víctima de bullying.

Sentados en un banco de Plaza San Martín, en San Rafael, Tomás nos contó que es difícil y hay que prepararse para poder expresar cuál es tu verdadera identidad sexual. "Es penoso hasta el simple hecho de tener que prepararnos como personas para mostrarnos a la sociedad", nos explica, es algo que debería ser más fácil el decir "mamá, papá, amigos, yo soy gay".

Según la ciencia y la psicología, la homosexualidad es una elección del sujeto, cada uno tiene el derecho de decidir que quiere con su historia y que quiere con su vida. Eduardo Faneci, psicólogo especialista agrega: "Hay que pararse en la dignidad, en el respeto hacia el otro como diferente, ni mejor ni peor, DIFERENTE".

Antes de terminar la charla con Tomás el expresa que es muy triste tener que reprimirse, reprimir tu persona, tu forma de amar, por el miedo al rechazo, por no soportar insultos.

"A quienes estén pasando por lo mismo que pasé yo, les digo que se amen, que estén orgullosos de lo que son. Y a la sociedad, no le pido que me respete o me apoye, solos le pido que me acepten".

Tamaño del texto
Comentarios
Tu comentario