la adolescente que mató a su beba en Alvear
Asesinato, silencio y condena: la muerte del bebé que nos interpela como sociedad
Jueves, 16 de mayo de 2019
Por: Myriam Ruiz - En Twitter: @myriruizbarrio

Una adolescente mendocina, Antonella Godoy, de 19 años y de General Alvear exactamente, dio muerte a su beba recién nacida en el baño de su casa, en un hecho ya conocido y que ha generado conmoción en la sociedad. Sin embargo, como en todo, siempre hay preguntas -que en este caso se multiplican por cientos- y para las cuales aún no hay respuesta: ¿Cómo pudo una chica de 19 años llevar 9 meses de embarazo sin que nadie, ni siquiera su familia, se diese cuenta? ¿Por qué decidió matar a su bebé en vez de buscar una salida? ¿Qué historia hay detrás de ese embarazo, tan difícil, que aún nadie la cuenta? ¿Estamos perdiendo, todos nosotros, la sensibilidad social... estamos hundiéndonos en silencios tan profundos que la realidad del otro, la miseria del otro, nos pasa desapercibida?

Antonella Soledad Godoy tiene 19 años y es la cuarta de 6 hijos. Vivía, hasta el domingo, con sus padres en la avenida Libertad de General Alvear. Su familia vive, con dolor, todo lo que está ocurriendo desde ese fatídico día en que los padres de "Sol" escucharon ruidos en el baño de su casa y tras forzar la puerta se encontraron que su hija había tenido un bebé y lo  había atacado con un cuchillo varias veces ("en un intento por hacerla desaparecer", indicaron fuentes cercanas a la investigación). La beba falleció a las pocas horas debido a las graves heridas que recibió de parte de su madre. 

El perfil de Sol en facebook está lleno de fotos con sus sobrinos y de frases optimistas sobre su fe en Dios. "Estamos todos en shock, no sabemos qué le pasó a Antonella, no hay respuesta. Ella nunca mostró ningún mal gesto, ni enojo, ni nada, siempre fue callada, humilde, sencilla", contó una cuñada de la joven a InfoYa, la única palabra desde su entorno.

Desde LV23 Radio Río Atuel, la AM de General Alvear, nos hicimos estas preguntas (y más) que abordamos con la licenciada Laura Cossovich, psicóloga. O nos quedamos con lo espantoso, lo traumatizante, o intentamos desentrañar de qué habla esto, qué ocurrió por debajo de lo que sabemos, en un intento por vernos también como sociedad, como comunidad, y crecer en busca de un proyecto distinto.

"El impacto es fuerte porque lo que ocurrió con esa beba y esa madre es totalmente opuesto al imaginario social sobre los bebés que es de ilusión, de espera, de amor, y que no tiene nada que ver con un hecho traumático como es un asesinato", comienza Cossovich, al intentar explorar en uno de los hechos de violencia más fuertes de los últimos tiempos.

La profesional indica que le llama la atención el "silencio" en torno de la realidad por la que pasaba Antonella Godoy. "Tenemos que preguntarnos qué pasaba con esa chica, con ese embarazo. ¿Por qué había un silencio absoluto en ella y en su entorno, por qué no tuvo con quien hablar?", se pregunta. "Estamos hablando de una joven embarazada que llevaba 8 meses de llevar esto con qué agonía, con qué silencio... y que nadie haya podido ver nada en su comportamiento, me llama la atención. Es raro que en ningún ámbito de los que se movía -escuela, familia, amigos, vecinos- nadie notara lo que estaba pasando", apuntó además.

Laura Cossovich cree que puede tratarse de un proceso que venía con algún deterioro significativo o con una "situación psíquica complicada, pero la primer pregunta que me hago te caso es hasta qué punto nos estamos mirando como sociedad y hasta qué punto miramos al otro".

Un caso que nos interpela como sociedad

Mientras Fiscalía avanza en los estudios pedidos a Antonella Godoy, que le permitieron imputarla por Homicidio Agravado por el Vínculo y dejarla detenida, la licenciada Laura Cossovich explica que el diagnóstico debe ser exhaustivo e indicar clínicamente y psiquiátricamente qué pasó por la mente de esa joven. "¿Había conciencia de que era una criatura, lo que llamamos conciencia de humanidad, o para esa chica ese bebé era un "problema" del que se tenía que deshacer?", se pregunta.

Y a la vez, la profesional indica que este caso, como tantos otros, nos debe interpelar a nivel comunidad. "Nos tiene que interrogar la violencia, los vínculos familiares, los ámbitos en los que se movía esta adolescente, lo que ocurrió y por qué ocurrió... Hay muchas cosas que se me ocurren de lo que pasó alrededor de ella, y lo que no pasó. ¿Nos miramos como sociedad... o sólo vemos pero no miramos al otro? Desde lo psicológico, el hecho de no hablar de lo que sucedía impide poder llegar con soluciones antes. Si vos ponés palabras a las cosas podés ponerle emoción, podés buscar quién te comprenda, podés explicarte y si te das a entender habrá otro que te escuche. Pero cuando no hay palabras, tal vez no hay otro que esté sabiendo lo que te pasa", señala.

Laura Cossovich, a nuestro pedido, se sumergió durante unos instantes en este hecho que ha traumatizado a la sociedad mendocina. Pero, en sus propias palabras, hay demasiado más por hacer: profundizar en la realidad que nos toca vivir, mejorar el sistema de salud sobre todo desde la prevención ya que es la única herramienta -esa, y la educación sexual integral- que podría haber ayudado en este triste caso en el cual una beba perdió la vida. 

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Comentarios
maria
16-05-19 12:56
A los 19 años es consciente de lo que pasa después de una relación sexual. No busquemos tantos justificativos y enseñemos valores y responsabilidades. Podemos ser dueñas de nuestro cuerpo diciendo "no", pero no somos dueños de la vida ajena por más que sea nuestro hijo para ponerle punto final. Cualquier creencia religiosa defiende la vida.
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