Cristina está de vuelta, ahora desde y con el sello del PJ
Miércoles, 15 de mayo de 2019Por Marcelo Torrez

Macri lo hizo posible; Macri y sus políticas, fundamentalmente las económicas que no lograron nunca hacer pie y que condujeron a buena parte del país, especialmente a los sectores medios, a transitar por un camino de frustración e incertidumbre sobre el futuro agudizando los problemas que ya tenían hacia fines del 2015.

¿Y qué hizo posible Macri? La vuelta de Cristina Fernández de Kirchner como posible candidata con serias chances para arrebatarle el poder en las próximas elecciones, y la vuelta de la ex presidenta al Partido Justicialista, una sede partidaria que no visitaba desde hace más de quince años.

Cristina no sólo tiene vida política aparentemente en auge según las encuestas y tras haber dejado el poder en el 2015 con una imagen negativa más alta que la positiva. Y protagoniza la centralidad de la política. En el Partido Justicialista que conduce el sanjuanino José Luis Gioja, en ese mismo movimiento que muchas veces trató despectivamente de sello y del que se fue alejando mucho más desde que falleció su compañero, el ex presidente Néstor Kirchner en el 2010, Cristina puede conseguir la estructura que sustente su proyecto íntimo de volver por la presidencia. En el PJ no sólo hay estructura, también recursos que son los que necesitará para financiar una eventual campaña por la vuelta. Y el PJ de Gioja, ese PJ que se dejó ver en la conferencia de prensa de este martes con la ausencia notable de quienes hoy poseen votos reales o al menos presumen de tenerlos, encuentra con Cristina dentro de sus filas el reverdecer y florecer, si se quiere, que no ha logrado recuperar por sí solo.

Mirado desde afuera, bien se podría decir que Cristina y su Unidad Ciudadana -aquel movimiento que dio a luz desde la provincia de Buenos Aires para llegar a ser senadora nacional y con el que enfrentó al sello del PJ compitiendo contra su ex ministro Florencio Randazzo-, han vuelto a controlar al peronismo. Pero se trata del peronismo ortodoxo que nunca renegó de su liderazgo. Mucho menos ahora cuando Cristina aparece como competitiva y el peronismo de Gioja, más los cristinistas de siempre afincados en la provincia de Buenos Aires, como Espinoza, Magario y compañía, cual tiburones, huelen el olor a sangre. La sangre, en este caso, es el descascaramiento de la entente gobernante de acuerdo con las encuestas y, según ellas, el rechazo que se está ganando Macri en prácticamente todo el territorio nacional.

Es todavía prematuro cuál puede llegar a ser la repercusión de la visita de Cristina a la sede del PJ y su vuelta a él, aquí en Mendoza. Porque el kirchnerismo nunca se fue de la estructura partidaria que en la provincia han venido manejando y controlando los intendentes. Sin embargo, el kirchnerismo que aquí representa Anabel Fernández Sagasti, puede que obtenga los mayores dividendos frente a la interna que se avecina y que intentarán ganar para tomar la conducción, más allá de entronizar a la senadora nacional como candidata a la gobernación. Y para el peronismo tradicional puede que sea una noticia amarga. Se verá, porque como siempre las características particulares de una elección local puede que hagan jugar su efecto. Todo está por desentrañarse.

Sin embargo, a la sede del PJ capitalino no se acercaron Miguel Ángel Pichetto, Sergio Massa ni Juan Manuel Urtubey quienes han manifestado su intención de jugar en unas PASO dentro del espacio de Alternativa Federal para definir un candidato propio, alejado de la polarización, de la grieta. Desde ya que la sorpresiva movida de este martes del peronismo orgánico ha sido también una señal al cordobés Juan Schiaretti, flamante ganador, holgado, de las elecciones en Córdoba y nuevo líder del espacio que, sin demasiada preocupación por los términos, parece ponerle un límite a la conformación real de esa propuesta. El límite es la propia Cristina.

La nueva configuración ha dejado a Alternativa Federal y al peronismo de, ahora con Cristina, compitiendo por el voto propio del peronismo. Ayer, en las declaraciones que se escucharon de los principales dirigentes en la sede del PJ, todas apuntan a la búsqueda de la unidad, detrás de un frente que Gioja denominó "patriótico"; una pista posible del nuevo nombre que se le puede dar a esto nuevo y que se terminará develando el 12 de junio, el día en que caiga el plazo para inscribir los frentes.

Schiaretti se ha sacado, por su parte, el mote de líder de Alternativa Federal. "Ni líder, ni macho alfa", dijo ayer mismo. Es probable que el cordobés convoque a los gobernadores peronistas a una reunión para la próxima semana. Y luego sobrevendrá el otro gran hecho de impacto político: la convención radical para el 27 de mayo en Parque Norte. Se acortan los plazos legales para la toma de decisión, de los partidos, de los frentes y de sus posibles candidatos. El radicalismo, con lo que decida, cualquiera sea la opción que tome del menú que tiene enfrente, sacudirá el tablero. Y mucho de lo que allí ocurra sentenciará, posiblemente, la suerte de Macri en su carrera plagada de obstáculos hacia la reelección.

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Comentarios
carlos
15-05-19 18:28
VENEZUELA. Cada día más cerca para la República.
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